LA REACTIVACIÓN DE LA AGENDA DE CONTACTOS

Sánchez e Iglesias se ven el martes y Rivera le avisa: no estará en ninguna censura a Rajoy

Los líderes de PSOE y Podemos fijan fecha de su entrevista el Congreso, mientras que la reunión con el jefe de C's aún no tiene día. Iglesias apremia a su homólogo a sacar ya al PP del poder

Foto: Pedro Sánchez, este 20 de junio, durante la reunión con el Grupo Socialista en el Congreso. (EFE)
Pedro Sánchez, este 20 de junio, durante la reunión con el Grupo Socialista en el Congreso. (EFE)

díaVuelta a la liturgia de 2016. A las entrevistas de Pedro Sánchez con Pablo Iglesias y Albert Rivera, por separado. Para intentar "cambiar al Gobierno" del PP, porque ese es el objetivo final. Entonces y ahora. El secretario general, recién acabado su 39º Congreso, reactiva su agenda política y fija sendas reuniones con los líderes de Podemos y Ciudadanos para la próxima semana, con la intención intacta de abrir el espacio de diálogo con lo que él denomina "fuerzas del cambio". Pero a la primera de cambio Rivera le advirtió personalmente de que si quiere despachar con él para "dinamitar" la legislatura, para una moción de censura con la formación morada y las fuerzas "separatistas", no podrá contar con él. Una moción de censura muy pronto es precisamente lo que busca Podemos.

Es la conclusión de las dos llamadas del jefe socialista, este miércoles, a Iglesias y Rivera. 30 minutos con el primero, apenas cuarto de hora con el segundo. Ya se sabía que iba a descolgar el teléfono, porque él mismo se encargó de anunciar que se pondría en contacto con ambos ayer, en la primera reunión con su grupo parlamentario tras la reconquista de Ferraz.

Tras las conversaciones con los Iglesias y Rivera, el equipo de Sánchez difundió un pequeño resumen. Más amplio en el primer caso, por cierto, porque además hubo concreción de fecha de entrevista. Los secretarios generales de PSOE y Podemos acordaron verse el martes próximo en el Congreso. Los dos charlaron sobre "diferentes asuntos", como la situación social y política de España, la corrupción, Cataluña... Sánchez le trasladó que en su cita de la próxima semana planteará la "necesidad de impulsar conjuntamente y con otras fuerzas un plan de rescate a los jóvenes", como adelantó ayer.

Iglesias quiere que se conformen equipos técnicos para, durante los meses de verano, trabajar en una moción de censura que el PSOE enfría por ahora

E Iglesias le dijo que quiere abordar más temas, que desea que se reúnan también los equipos de ambos partidos y la necesidad de "explorar opciones para sacar al PP del Gobierno". Un apunte directo hacia la moción de censura. De hecho, el jefe de la formación morada valoró "positivamente la disposición y la invitación de Sánchez al diálogo" y entiende que la reunión del martes es "un primer paso para una colaboración necesaria para construir una alternativa al PP". Más aún, el objetivo de Podemos es que, una vez inaugurado este espacio de diálogo a dos, se conformen equipos técnicos de ambas formaciones para iniciar negociaciones formales durante los meses de verano, de cara a "trabajar" una nueva moción de censura que eche al PP del Gobierno "antes de Navidad".

Mismo comunicado PSOE-Podemos

En cambio, el jefe de Ferraz, que comparte esa valoración "positiva" de la charla, cree que lo importante es que se vaya creando un "espacio de diálogo que impulse alternativas parlamentarias a la acción de Gobierno del PP". El PSOE ha sido en estas dos semanas más frío que Podemos a la hora de explorar la posibilidad de una moción de censura, porque entiende que no hay números. Lo que Sánchez busca es ir tejiendo lazos con los dos emergentes más con vistas al futuro y, si ambos siguen demostrándose incompatibles, comparecer ante los ciudadanos argumentando que la única garantía del cambio es su partido.

Rivera solo quiere que la cita con Sánchez sirva para hablar de puntos en común en iniciativas en el Congreso y en reformas que puedan compartir

El comunicado de PSOE y Podemos fue pactado. Exactamente el mismo. Pero no ocurrió así con el resumen de la conversación de Sánchez con Rivera. Ferraz dio una versión más aséptica y optimista: que los habían hablado "unos 15 minutos" y sobre "la posibilidad de plantear iniciativas parlamentarias constructivas que materialicen el cambio, como regeneración democrática y plan de rescate a jóvenes". Y que habían acordado verse "la semana que viene", sin más precisión. Serán los gabinetes de ambos dirigentes los que concretarán día, hora y lugar, aunque se prevé que pueda agendarse "a partir del miércoles".

Sánchez e Iglesias se ven el martes y Rivera le avisa: no estará en ninguna censura a Rajoy

Ciudadanos rebajó las expectativas. De forma tajante. Hasta la duración de la charla diverge según quien lo cuente: "Diez minutos", señalaron fuentes próximas a Rivera. Este trasladó al jefe del PSOE su "disposición a hablar de iniciativas concretas". "Rivera le ha dicho a Sánchez que dicha reunión debe ser constructiva y que debe servir para hablar de puntos en común en la acción parlamentaria y de reformas en las que C's y PSOE puedan estar de acuerdo", como la reforma de la Ley Electoral, el objetivo de déficit, los Presupuestos, la limitación de mandatos o la supresión de "privilegios para los políticos, como los aforamientos", contaron en el equipo del líder de centro.

Y aquí está el punto nuclear: el presidente de C's reiteró a Sánchez que "si su intención fuera buscar apoyo a otra moción de censura con Podemos o partidos separatistas y dinamitar la legislatura no sería necesaria ninguna reunión". Rivera le remarcó que su partido "rechaza instalar la acción política en un bucle y poner patas arriba al país otra vez, porque los españoles necesitan reformas y políticas útiles, no cordones sanitarios ni política espectáculo". El líder naranja es "partidario de ganar en las urnas, no en los despachos". Sánchez, según la versión de C's, "ha aceptado que el marco de la reunión sea para hablar de temas parlamentarios y posibles puntos comunes entre ambos grupos".

Albert Rivera conversa con los periodistas con su número dos, José Manuel Villegas, a su izquierda, este 21 de junio en el Congreso. (EFE)
Albert Rivera conversa con los periodistas con su número dos, José Manuel Villegas, a su izquierda, este 21 de junio en el Congreso. (EFE)


Cambio de posición respecto al CETA

El encuentro entre Sánchez e Iglesias quedó agendado después de que el PSOE anunciase a través de su presidenta, la exministra de Medio Ambiente Cristina Narbona, que no apoyará el CETA, el tratado de libre comercio entre la UE y Canadá que ya aprobó la Eurocámara y que ahora debe ser ratificado por los parlamentos nacionales. Este giro, después de que los socialistas lo apoyasen primero en Bruselas y este martes en la Comisión de Exteriores, era uno de los principales "hechos", más allá de la retórica, que reclamaban desde Unidos Podemos para generar confianza. Para Podemos, este acuerdo limitaría tanto la soberanía nacional como los derechos. El siguiente "hecho" será el techo de gasto, que se llevará a pleno el próximo mes de julio.

Iglesias aprovechará la reunión con el líder socialista, además de para nombrar equipos negociadores de cara a una hipotética moción de censura, para añadir más temas de trabajo conjunto, centrados en las cuestiones que se abordarán en el próximo periodo de sesiones a partir del mes de septiembre.

Primer cara a cara de Sánchez e Iglesias desde el 30 de marzo de 2016

La entrevista del próximo martes de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias será la primera de ambos dirigentes cara a cara, y ante las cámaras, en más de un año. La última fue el 30 de marzo de 2016, cuando todavía el líder socialista estaba sumergido en las negociaciones para formar Gobierno, pasada ya la investidura fallida. 

Ambos se saludaron en la puerta del Congreso, hicieron un paseíllo por la carrera de San Jerónimo, mantuvieron una reunión en la que desplegaron una mayor cordialidad... Pero al final las cosas no cuajaron. Sánchez intentó atraer a Podemos hacia el acuerdo que había suscrito con Ciudadanos, los tres partidos llegaron a celebrar una primera y única 'cumbre' y punto. La formación morada rompió la baraja y España hubo de volver a elecciones el 26 de junio de 2016. 

Después, la historia es conocida. Tras las últimas generales, Mariano Rajoy recobró la iniciativa, se estrelló en una primera investidura después de amarrar un pacto con Ciudadanos y Coalición Canaria, Sánchez se enrocó en el "no es no" e intentó explorar un Gobierno a tres con Podemos y Ciudadanos pero no pasó de los primeros contactos telefónicos o por mensaje. Después del batacazo en las gallegas y vascas, su caída se precipitó. El madrileño no tiró la toalla y se lanzó a la batalla de las primarias. Ganó. Y ahora retoma su estrategia de aproximación con ambos partidos. Aunque su objetivo es la reconstrucción de puentes con Podemos de cara al futuro. 

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