Los candidatos chocan por el CIS pero no creen que mueva mucho voto de militantes
  1. España
LA LUCHA DEL 39º CONGRESO FEDERAL

Los candidatos chocan por el CIS pero no creen que mueva mucho voto de militantes

La lectura que los tres equipos hacen del último barómetro es bien distinta. Los susanistas creen que los refuerza, los sanchistas discrepan. Pero ni unos ni otros creen que agitará mucho las aguas

Foto: Pedro Sánchez, este 9 de mayo durante su acto en el Museo Pedrilla de Cáceres. (EFE)
Pedro Sánchez, este 9 de mayo durante su acto en el Museo Pedrilla de Cáceres. (EFE)

¿Cuánto influye la catarata de encuestas de las campañas electorales? ¿Hasta qué punto describe y hasta qué punto condiciona al votante? Los expertos sostienen que sí que importan y pesan en la percepción del electorado, aunque no siempre se tenga claro en qué dirección. Pero cuando se habla de un partido, la cosa cambia. Es imposible conocer a ciencia cierta cómo afectará un sondeo como el del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en las bases del PSOE a menos de dos semanas de unas primarias. Pero las tres candidaturas, que hacen su propia lectura del barómetro de abril, totalmente divergente, sí coinciden en pronosticar que no será decisivo, que no revolucionará nada, que no movilizará muchos votos de militantes. Porque en una elección interna también juegan otros factores, y más cuando las posiciones de una gran parte de los afiliados están "cristalizadas", como resume un veterano diputado.

[Consulte aquí en PDF el barómetro de abril del CIS]

El CIS devolvió al PSOE al segundo cajón del podio y le concedió un 19,9% de estimación de voto, solo dos décimas por encima de Podemos y sus confluencias (19,7%) y a grandísima distancia del PP (31,5%). Unos datos que fueron celebrados por la gestora. Sin rebozo. El portavoz de la cúpula provisional, Mario Jiménez, mostró la "moderada satisfacción" del partido por la "remontada clara y sostenida" que está experimentando en los sondeos, y especialmente en los del CIS, ya que desde el terrible 17% que le auguró en octubre pasado, en plena crisis interna, en medio de la brutal salida de Pedro Sánchez del poder, pasó al 18,6% de enero. Y al 19,9% (1,3 puntos más) de abril, que se combina con la bajada del PP y de la formación de Pablo Iglesias. Jiménez advirtió incluso de la "consolidación del PSOE como segunda fuerza política" del país, no solo en el CIS, sino en el resto de estudios demoscópicos.

El PP perdería votos pero volvería a ganar las elecciones

La cúpula interina atribuyó la ligera mejoría avanzada por el instituto público a la labor de oposición "útil", "seria" y "responsable" que está desplegando el partido en el Parlamento frente a un PP "manchado por la corrupción", frente al "ruido y la astracanada" de Podemos, que "no resuelve nada" a los ciudadanos. Y eso que la encuesta del CIS había sido realizada, resaltó, entre el 1 y el 8 de abril, antes de que explotase la operación Lezo, que ha enviado a prisión al expresidente madrileño Ignacio González. La misma lectura hicieron los susanistas. No podía ser de otra manera. La propia Susana Díaz resaltó que el PSOE está "en el camino correcto" y es "reconocible", y cuando los españoles ven que "no se entrega a ninguna posición extrema", lo premian.

Foto: Mario Jiménez, portavoz de la gestora del PSOE, durante su comparecencia ante los medios para valorar el barómetro del CIS, este 9 de mayo en Ferraz. (PSOE)

"A Pedro lo deja mal"

Un suspiro de alivio recorrió a un sector del partido este martes cuando vio los números que arrojaba el CIS. Los partidarios de la presidenta andaluza, conectados obviamente con la gestora y con su presidente, Javier Fernández —el líder nacional mejor valorado (4,12), después del coordinador de IU, Alberto Garzón (4,26)—, subrayaban que el sondeo venía a darles la razón, que la dolorosa abstención a Mariano Rajoy del pasado octubre, que evitó 'in extremis' unas terceras elecciones, estaba comenzando a ser digerida por los ciudadanos, y que el partido, incluso sin un secretario general al frente y sumido en una larguísima interinidad, estaba sacando la cabeza y recuperando el segundo puesto gracias a los buenos oficios de Fernández.

Díaz y sus partidarios sostienen que el sondeo demuestra que los ciudadanos apoyan un PSOE "reconocible" y que está "en el camino correcto"

El sentimiento entre los susanistas era generalizado y rotundo: el CIS "refuerza los argumentos" de Díaz e insufla oxígeno a su candidatura. No poca cosa, habida cuenta de que en estos momentos importa, y mucho, el estado de ánimo, y entre sus huestes había cundido en los últimos días la preocupación y la alarma por la cercanía de Pedro Sánchez en avales —a solo 6.539 firmas—. "La gente espera un PSOE que sienta reconocible y útil, y por eso baja Podemos, que está en la pancarta y el griterío. Está claro que esto apoya nuestra visión, que ayuda más a unos que a otros, aunque no sea definitivo ni concluyente. Lo que está claro es que a Pedro lo deja mal. Con los números en la mano se puede acceder con argumentos a la gente. Ahora bien... mucho voto no creemos que mueva, quizás a los indecisos, a los que puede ayudar a optar por una vía o por otra", señalaba un integrante del núcleo duro de la presidenta.

La misma impresión de que el barómetro no volteará las cosas, con matices obvios, corría en las filas sanchistas. Es "irrelevante" el efecto que puede acarrear el CIS, aventuraba una diputada. "No tiene nada que ver esto con una competición interna", abundaba otra parlamentaria muy próxima al aspirante. Juicio que compartían otros compañeros de bancada y también en el centro de control de la campaña del ex secretario general. Pero además su interpretación del barómetro es radicalmente contraria a la que proyectan los oficialistas. La sintetizó el candidato por la mañana en su cuenta de Twitter —"Por debajo del 20%! Tal y como dijimos, un PSOE sin líder y en la abstención deja sin alternativa al país frente a la derecha"—, y por la tarde en un acto en Cáceres: "¡Hay que tener cuajo para que quienes abrieron las puertas de La Moncloa a Rajoy ahora saquen pecho con esos datos!".

Susana Díaz desea que "el PSOE se levante para volver a gobernar este país"

"Vergüenza" por cómo queda el PSOE

Los fieles al político madrileño ponían el acento en otra comparación menos vistosa para la gestora: recordaban que Sánchez cosechó en las generales del 26 de junio un 22,63% y que el barómetro de julio pronosticaba un 23,1%. Y con esos números, recalcaban, le echaron de Ferraz. "Debería darles vergüenza que después de ocho meses dejen el partido en el 19,9%, por debajo de donde lo dejó Pedro, mucho más destrozado que antes. Javier Fernández comentaba en octubre que el partido era un solar, y lo cierto es que lo va a dejar como si hubiera sido devastado por una bomba atómica", denunciaba una parlamentaria afín. Con sorna, los sanchistas afeaban a Díaz que se conformase ahora con ser "segundona, cuando ella siempre dice que quiere ganar", y se quitaban de encima el 17% de la encuesta del CIS de octubre, "responsabilidad de los barones, puesto que fue entonces cuando echaron a Pedro". Para los seguidores del exlíder, resultaba insólito que sus contrarios sacaran pecho por aventajar únicamente en dos décimas a Podemos, una distancia demasiado corta.

Sánchez y los suyos recuerdan que no se ha logrado traspasar el umbral del 20% y que se está aún lejos de los registros de las generales de junio

Patxi López no quiso entrar en la disputa. No lanzó ningún tuit ni ninguna declaración. En su equipo señalaban que no quería "usar el barómetro como un arma electoral interna", en línea con una campaña en la que rehúsa bajar al fango y en la que quiere alertar del peligro del "choque de trenes" entre Díaz y Sánchez. Lo único que deslizaban es que el PSOE "no se puede conformar" con los datos de un CIS cuando dibuja a un partido que ha sufrido una sangría de votantes. En lo que sí converge el exlendakari con las otras dos candidaturas es en la previsión de que el estudio no movilizará muchos votos en las primarias del 21 de mayo, porque "el militante se mueve por claves diferentes".

Y es que, como indicaba un diputado en el patio del Congreso, las posiciones ya están "cristalizadas". En buena medida, porque ya ha habido un enorme porcentaje de afiliados, cerca del 70%, que se ha pronunciado a favor de uno de los tres contendientes a través de su aval. Y aunque la correlación de firmas y votos no sea del todo exacta, sí es previsible que un gran volumen de militantes haya avanzado su papeleta en este primer asalto. Lo que queda por delante, en estas dos semanas de campaña, es seguir "apretando", ir "uno a uno" a por los afiliados, sobre todo los indecisos, para convencerlos. Por eso se cree que la encuesta del CIS no tendrá efectos, más allá de la ola mediática. A estas alturas de la batalla, lo único que podría cambiar algo más el paisaje ya asentado es un patinazo de alguno de los rivales en el debate del próximo lunes. Pero si todo discurre dentro de unos cauces normales, ni siquiera ese duelo televisado agitará demasiado el avispero, aunque sí concentrará mucha expectación porque será el último gran hito antes de la jornada decisiva del 21-M. Solo entonces se verá si el esbozo que arrojaron los avales se confirma o si el devenir de la campaña oficial ha contorsionado el tablero.

Continúa el cruce de reproches

Suma y sigue. Los reproches de los candidatos y sus equipos no cesan, y los disparos se repiten en varias direcciones. Patxi López, luciendo otra vez el rostro del 'pacificador', lanzó un vídeo este miércoles en el que muestra dos trenes de juguete a punto de colisionar, y antes del choque, llega la "solución", el exlendakari

Los susanistas utilizaron ese símil para decirle que él justo no es ninguna solución. Atacó al candidato con fiereza Abel Caballero, alcalde de Vigo y presidente de la FEMP: los trenes de Susana Díaz son "de alta velocidad", y los otros son "trenes viejos de vapor". El regidor aprovechó para rejonear a Pedro Sánchez, al acusarle de haber traspasado algunas "líneas rojas", como las que cruzó el primer edil de Calasparra (Murcia), José Vélez, el domingo pasado, cuando dijo que la gestora era autora de "prácticas mafiosas". 

El sanchista Odón Elorza, diputado por Gipuzkoa, también cargó contra los dos equipos. A los susanistas les dijo que él tampoco comparte las palabras de Vélez, pero avisó de que no tolera que "pidan cuentas" quienes han dicho "barbaridades" de compañeros del PSOE. Y a López le atizó porque su proyecto está "obsoleto" y porque su "raca-raca del choque de trenes ya cansa un poco".

El exlendakari se mostró "orgulloso" de que desde su candidatura no salgan insultos y llamó a sus contrincantes a atajar la sarta de "descalificaciones muy gordas" que se están viendo estos días.

Díaz, desde Granada, pidió recuperar la "moral de victoria" del PSOE sin pensar en los pactos postelectorales (como hace Sánchez) y el exlíder, desde Cáceres, advirtió de que el 21 de mayo "se juega curar o cronificar un mal que se llama abstención", informa EFE. 

Barómetro del CIS 39° Congreso Federal del PSOE Crisis PSOE Barones del PSOE Pedro Sánchez Susana Díaz Patxi López Ignacio González Campañas electorales Moncloa Mariano Rajoy Abel Caballero
El redactor recomienda