LA LUCHA DEL 39º CONGRESO FEDERAL

Patxi López propone primarias sin avales y consulta a las bases si se revisa el programa

El exlendakari concreta su modelo de partido e incorpora algunas novedades, como que el gerente deba de ser elegido por los delegados del congreso o que las gestoras duren seis meses

Foto: Patxi López, junto con los diputados Meritxell Batet y Rafa Simancas, el pasado 25 de abril en Madrid. (EFE)
Patxi López, junto con los diputados Meritxell Batet y Rafa Simancas, el pasado 25 de abril en Madrid. (EFE)

"Más unidad, más democracia, más apertura, más transparencia, más participación. Estas son las claves para mejorar nuestro modelo de partido". Es la guía que inspira la última propuesta de Patxi López, la que detalla cómo ha de organizarse el PSOE que salga de este 39º Congreso Federal. En ella destacan tres novedades centrales: que se prescinda de los avales en unas primarias a doble vuelta, que se pregunte a las bases cuando se modifique sustancialmente el programa electoral y que el gerente del partido sea elegido no por la dirección, sino por los delegados socialistas en el cónclave federal y rinda cuentas ante los órganos.

El exlendakari ya había avanzado hace más de un mes que quería que la elección del líder se hiciera en dos rondas. Una primera, en la que concurrieran todos los que aspirasen al cargo, y una final a la que accediesen solo los dos más votados. El objetivo obvio es reforzar al ganador, para que a la fuerza disponga de un respaldo superior al 50%. En su último documento, 'Un modelo de partido para unir a los y las socialistas', perfecciona su planteamiento: "En primarias para elegir secretario general, prescindamos de los avales en una primera vuelta y establezcamos una segunda vuelta definitiva entre los dos candidatos más votados".

[Consulta en PDF la propuesta de modelo de partido de Patxi López]

Ahora mismo, la designación del líder del PSOE se completa en una sola ronda —esta vez, las urnas se abrirán el 21 de mayo—, aunque se considera que la batalla de los avales funciona, en la práctica, como una primera vuelta, ya que dibuja un primer mapa del estado de ánimo de las bases y se usa estratégicamente por cada aspirante. El próximo 4 de mayo, cuando Patxi López, Susana Díaz y Pedro Sánchez entreguen sus rúbricas en Ferraz —necesitan las firmas del 5% del censo como mínimo—, se comprobará quién es el favorito, cuánto se separa del siguiente de la lista y quién queda en el último escalón. La previsión es que la presidenta andaluza avasalle a sus rivales con los avales —una demostración pública de apoyo más fácil de conseguir cuando, como es su caso, se controlan los grandes aparatos—, superando la marca de las 41.338 firmas que cosechó Sánchez en 2014, cuando era el hombre impulsado por ella misma y los principales barones.

En plena batalla por la búsqueda de firmas

El exlíder podría quedarse segundo, aunque habrá que ver a qué distancia, mientras que el exlendakari mantiene como estrategia recoger los avales requeridos (9.368) con un necesario colchón de seguridad y punto. López ha mantenido en las últimas semanas que no quiere participar en esta "guerra" porque tensiona a la organización y su prioridad es captar votos, no firmas.

López no desea que se repita lo que pasó en 2010 y 2011, cuando Zapatero acometió recortes y reformó la Constitución contraviniendo sus promesas

El también expresidente de la Cámara Baja plantea, en consecuencia, un cambio del proceso. Sustituir el actual, a una vuelta y con una primera liguilla de avales por una elección a dos rondas con una primera en la que concurra todo el que quiera. Según explicaba esta mañana en un encuentro con periodistas una de las integrantes de su candidatura, la diputada por Murcia María González Veracruz, de aplicarse esta reforma, se tendrían unas primarias "más libres", en las que se liberaría de "tensiones" a la organización —la recogida de firmas, un pronunciamiento público, siempre crispa a las agrupaciones—, se viviría un proceso "menos dramático y más transformador, al tener mayor fortaleza el resultado. "Las dos vueltas atajan la división interna y fortalecen la unidad del proyecto", argumentaba a su lado Enrique Rico, secretario de Organización del PSOE madrileño. El extremeño Juanra Ferreira (que era jefe de Gabinete del secretario de Organización de Sánchez, César Luena, hoy alistado con López) añadía que "logísticamente, este mecanismo en dos fases es más sencillo y barato", pues evita el tener que ir recolectando avales en distintos puntos de España.

El secretario general solo podría ser removido de su cargo por las bases en una votación de censura, a propuesta del comité federal —máximo órgano de poder entre congresos—, o de confianza, a propuesta del propio líder. Sánchez coincide con esta última propuesta: plantea que el líder solo pueda ser "derrocado" en una consulta a la militancia. Él en realidad no fue depuesto por el comité: perdió la votación sobre su congreso exprés y entonces se vio obligado a dimitir.

Lo que quiere López es que las consultas a la militancia no se conviertan un instrumento usado a discreción por el líder ni tampoco una herramienta excepcional. Considera deben regularse a través de un reglamento de participación de la militancia. Su candidatura plantea que las bases deben pronunciarse en ciertos asuntos clave, además de la elección al secretario general y de la moción de censura o de la cuestión de confianza. ¿Cuáles? En los acuerdos o coaliciones de gobierno (como quiere Sánchez) o en cualquier cuestión propuesta por la mayoría del comité federal o por el 20% de la militancia. El documento incluye dos casos más en los que los afiliados deben ser interrogados: las "revisiones del programa electoral"y las "acciones con relevancia política a realizar por el Gobierno no recogidas en el programa".

Que haya voto telemático

Es inevitable pensar en el precedente más inmediato, y el que exlendakari implícitamente señala: no quiere que vuelva a ocurrir lo que pasó en 2010, cuando el presidente José Luis Rodríguez Zapatero acometió duros recortes, y lo que ocurrió en 2011, cuando promovió la reforma constitucional exprés, en ambos casos forzado por la UE. Aquel drástico viraje fue penalizado por los electores en las urnas. De ahí que López proponga que antes de que se consume un giro de guión se pregunte a los militantes.

Con el sistema actual, la elección del líder se hace a una sola ronda, aunque el ganador tenga menos del 50% de apoyo, pero está prologada por los avales

Como novedad, el texto plantea que, con el objetivo de "profundizar aún más" en los esfuerzos de transparencia en la gestión de las cuentas del PSOE, el gerente "sea elegido por la votación de los delegados del congreso y que deba rendir cuentas de su gestión anualmente ante el comité federal". El responsable de los dineros del partido es, desde principios de 2014, Gregorio Martínez, que fue elegido por la dirección de Alfredo Pérez Rubalcaba.

López defiende que la nueva ejecutiva salida del 39º Congreso haga "realidad" el voto telemático para los procesos internos, "con las máximas garantías de transparencia y corrección democrática". En estas primarias, la cúpula interina impuso el voto presencial, dado que era el sistema que rigió en 2014 y el que aprobó la ejecutiva de Sánchez, y porque el sufragio por Internet no era, entendía, suficientemente seguro.

Código de buena conducta en redes

El exlíder indicaba en su documento que quería que las gestoras funcionasen un máximo de 90 días. López lleva a su texto una limitación temporal de las direcciones provisionales, pero más dilatado: quiere que estén operativas seis meses como tope.

Sánchez planteaba que las gestoras durasen un máximo de 90 días. López estira los plazos y señala un horizonte temporal más amplio: seis meses

Entre otras medidas, el exlendakari incluye la necesidad de actualizar el código ético (para poner a disposición de la ciudadanía los ingresos y patrimonio del PSOE y de los cargos públicos), elaborar un plan estratégico por la igualdad, mejorar y "reforzar" las relaciones con las Juventudes, "perfeccionar" las estrategias de acción electoral, aplicar un código de buena conducta en redes sociales, poner en marcha planes para aumentar la militancia, organizar el PSOE en las grandes ciudades y rendir más en el ámbito rural. También se propone "cumplir con los objetivos de las incompatibilidades y las limitaciones efectivas de mandato", una indirecta hacia Susana Díaz, de quien ha criticado que quiera compaginar el liderazgo del partido y la presidencia de la Junta.

Patxi López, el pasado 18 de abril en Algeciras, Cádiz. (EFE)
Patxi López, el pasado 18 de abril en Algeciras, Cádiz. (EFE)


En línea con su discurso, López apuesta por una "integración real y leal", de forma que quien gane cuente con sus rivales y los pierdan se comprometan a trabajar con la nueva dirección, "renunciando a organizar una oposición interna sistemática". Por último, propone activar las agrupaciones socialistas (bajo la coordinación de una secretaría federal de Casas del Pueblo), haciéndolas más "porosas" a la sociedad, e instaurar una convención anual de balance y estrategia (una especie de conferencia política), donde la militancia debata y enmiende un documento de rendición de cuentas de la dirección federal.

En definitiva, López ofrece conseguir la "unidad" con una revisión a fondo del modelo de partido, aunque sin perder sus esencias. En palabras de González Veracruz: "Patxi es el que mejor puede reconciliar a todo el PSOE, desde las bases hasta sus dirigentes, siendo capaces de modernizarlo. Necesitamos un PSOE que siga siendo el PSOE, pero del siglo XXI. No basta con añorar 1982 [el año de la arrolladora victoria de Felipe González]. Queremos un PSOE de 2017, abierto, participativo, flexible, transparente, conectado con la base social, que conseguiremos siendo valientes en los cambios, garantizando el futuro pero queriendo nuestra historia".

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