el caso esta paralizado judicialmente

El iPhone de Diana Quer al límite: la Guardia Civil exige garantías a quien quiera abrirlo

Los investigadores temen que una errónea manipulación del terminal acabe definitivamente con la posibilidad de acceder al mismo

Foto: La madre de la joven Diana Quer, de 18 años, muestra en el móvil la foto de su hija. (EFE)
La madre de la joven Diana Quer, de 18 años, muestra en el móvil la foto de su hija. (EFE)

El caso Diana Quer está parado judicialmente, pero no desde el punto de vista policial. Los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil trabajan con la misma intensidad que antes de que el procedimiento fuera archivado en las diferentes líneas de investigación que aún mantienen abiertas. Sus indagaciones pueden dar resultado mañana o dentro de un año, ya que dependen de elementos externos que escapan a su control, según explican fuentes conocedoras de estos rastreos.

Entre los diferentes caminos que los investigadores están explorando sigue aún estando vivo, aunque estancado de momento, el que abriría el teléfono de la chica en el que caso de que finalmente los agentes pudieran acceder a él. El terminal, que fue encontrado entre el puerto de Taragoña (Rianxo) y la autovía de Barbanza, a 15 kilómetros de A Pobra do Caramiñal (A Coruña), donde se vio por última vez a Diana Quer el pasado 22 de agosto, podría contener datos relevantes para la Guardia Civil, ya sea vía mensajes o fotos que la joven pudo tomar en los momentos previos a que el celular fuera arrojado a la ría.

El mal estado del teléfono, sin embargo, no facilita precisamente la labor de los agentes, que han ordenado poner el dispositivo a buen recaudo hasta que tengan la certeza de que existen medios técnicos suficientes para acceder a él. En concreto, el Servicio de Criminalística del instituto armado se ha hecho cargo del móvil hasta que alguien pueda demostrar que cuenta con la tecnología y la habilidad suficiente para abrirlo. El iPhone 6 se encuentra al límite, a punto de convertirse en un amasijo de conexiones inservibles, por lo que los agentes no pueden arriesgarse a que una errónea manipulación del aparato termine para siempre con las escasas posibilidades que aún existen de recuperar datos.

Empresas españolas y extranjeras -entre ellas la propia Apple, fabricante del terminal- llevan meses en permanente contacto con el grupo especializado en desaparición de personas de la UCO con el fin de dilucidar cuál es el mejor modo de acceder al contenido del teléfono. Ambas partes, sin embargo, no han conseguido sacar nada en claro hasta el momento. Entienden que no hay en este momento posibilidad técnica alguna en el mundo capaz de superar la seguridad establecida por Apple para este dispositivo, que consideran el móvil más seguro construido hasta la fecha.

La delicada situación en la que se encuentra el terminal, además, provoca que los responsables policiales de las pesquisas no se fíen de cualquiera que llegue y asegure ser capaz de acceder al aparato. Quieren tener todas las garantías de que el próximo que lo intente, lo conseguirá. De ahí que estén exigiendo a los 'hackers' una prueba previa que demuestre que, cuando cojan el auténtico móvil de Diana Quer, no habrá ninguna duda de que sorterarán su seguridad.

Hasta entonces, esta línea de investigación se encuentra estancada. La Guardia Civil se centra en estos momentos en otras vías, todas ellas autorizadas por el juez y algunas no exploradas hasta el momento. Estos rastreos se unen al análisis de una ingente cantidad de datos telefónicos aportados por las operadoras sobre el movimiento de los móviles que se encontraban en la zona donde desapareció la chica, a la búsqueda de matrículas de vehículos que pudieron hacer el mismo trayecto que el móvil de la joven aquel 22 de agosto o a los interrogatorios que continúan haciendo los investigadores al entorno de la desaparecida.

El ConfidencialEl Confidencial
El trabajo policial, por lo tanto, seguirá muy activo a pesar del archivo provisional decretado por el juez Félix Isaac Alonso el pasado miércoles. El magistrado explicó en el auto de sobreseimiento que tomaba la decisión porque la instrucción no terminaba de dirigirse contra ninguna persona concreta, dado que no había pruebas suficientes para señalar a nadie.

"Existen indicios de la desaparición no voluntaria" de la chica e incluso de que podrían haberse cometido "otros ilícitos graves" en torno al suceso, pero no de que estos hayan sido cometidos por una o varias personas determinadas en el papel de autoras, cómplices o encubridoras. O no existen o se han descartado las señales que apuntan a cualquier sospechoso. Por ahora, según el instructor, todas las líneas de investigación abiertas por la Guardia Civil están basadas en "meras sospechas" sobre ciudadanos concretos.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
5 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios