con el apoyo de Cs, PNV, CC y el diputado de NC

Rajoy planea aprobar los Presupuestos en el Congreso entre el 23 y el 25 de mayo

Las votaciones se presentan tan ajustadas que la aprobación del proyecto puede depender de que algunos socialistas se equivoquen o tengan una urgencia en el momento oportuno

Foto: Mariano Rajoy en la sesión de control del Congreso. (EFE)
Mariano Rajoy en la sesión de control del Congreso. (EFE)

El Gobierno se lanzará el próximo viernes a aprobar el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para dar contenido real a la vida parlamentaria en el próximo trimestre además de poner a prueba la viabilidad de la legislatura. Y lo hará con cierto optimismo, según reconocen en fuentes del Ejecutivo, después de descontar que Albert Rivera tendrá que ser leal en esa materia, amarrar al PNV (5 diputados) y a Ana Oramas y abrir negociaciones con el otro diputado regionalista canario, Pedro Quevedo, elegido en lista de coalición con el PSOE. Hay hasta un calendario oficial para todo el trámite en el Congreso que culmina con la aprobación del dictamen de la comisión por el pleno en la semana del 23 al 25 de mayo.

El borrador del calendario que el Ministerio de Hacienda ha trasladado ya al Congreso y al que ha tenido acceso El Confidencial, es muy similar al de anteriores proyectos de Presupuestos y solo añade una semana más de margen para los trámites que el elaborado para las cuentas de 2016, las prorrogadas y todavía vigentes.

El calendario confirma que el Gobierno ha renunciado a condicionar el proyecto a las fechas fundamentales de los avatares internos del PSOE, pero después de hacer muchos cálculos y porque tampoco ha podido apuntalarlos con sus interlocutores socialistas habituales en la gestora y en el grupo parlamentario.

Cuando se celebre las primarias del PSOE, si se cumplen las previsiones del Ejecutivo, la suerte de las cuentas del Estado ya estará echada

De hecho, el proyecto de Presupuestos será aprobado por el Consejo de ministros el día 31 de marzo, un día antes de que el Comité Federal del PSOE fije la fecha de las primarias para elegir nuevo secretario. Esas elecciones internas a las que concurren Susana Díaz, Pedro Sánchez y Patxi López podrían celebrarse el 21 de mayo o bien el 28. Y para entonces la suerte de las cuentas del Estado ya estará echada si se cumplen las previsiones del Ejecutivo.

Los Presupuestos serán presentados en el Congreso el día 4 de abril y saldrán publicados en el BOE del día 6. Después empezará a correr el plazo para que los grupos de la oposición hagan sus enmiendas a la totalidad, en concreto hasta el día 28. Está previsto que lo hagan los socialistas, Podemos y los independentistas catalanes de ERC, más los del Grupo Mixto del PDeCAT.

Las comparecencias de los ministros en la Cámara se desarrollarán después de Semana Santa y el debate de totalidad quedará para los días 3 y 4 de mayo. En esa votación el Gobierno necesita garantizarse al menos un empate a 175 escaños para rechazar la previsible unidad en contra del proyecto de socialistas, podemitas e independentistas. Para apuntalar la mayoría de sus 137 diputados, el PP necesita como mínimo a los 32 riveristas, los 5 del PNV y a Oramas:175 en total.

Rafael Hernando conversa con los diputados del PNV Aitor Esteban (i) y Pedro María Azpiazu. (EFE)
Rafael Hernando conversa con los diputados del PNV Aitor Esteban (i) y Pedro María Azpiazu. (EFE)

El resultado no se puede presentar más ajustado. Un sola baja de última hora o los despistes habituales de los diputados en contra supondría la devolución del proyecto al Gobierno y justificaría la convocatoria de elecciones. A partir de ese mismo día del pleno, el 3 de mayo, el jefe del Ejecutivo tendrá en su mano la posibilidad legal de disolver Las Cortes.

Para no jugársela por tan escaso margen el Gobierno se vuelca desde la semana pasada en sumar a su bando a Pedro Quevedo, diputado de Nueva Canarias (NC) adscrito al Grupo Mixto después de concurrir a los comicios en coalición con el PSOE. Haría el número 176, la cifra de la mayoría absoluta fundamental después para todo el trámite de enmiendas parciales.

Para todo ese plazo posterior el Ejecutivo trabaja también con los socialistas, de momento con la gestora, en un acuerdo discreto que les garantice que los Presupuestos no caen por cualquier descuadre en cualquier sección víctima de alguna enmienda de corte populista. Las presiones a los barones del PSOE son notorias en forma de oferta de aumento de plantillas y se tienen que plasmar en un simple sobreentendido para que en determinadas votaciones complicadas algunos diputados falten o se equivoquen a la hora de apretar el botón.

Como describe con ironía algún ministro, la aprobación de los Presupuestos puede depender de que el número requerido de socialistas se quede en el bar o tenga una urgencia imprevista en el momento oportuno; o que se líen entre el sí, el no o la abstención como les ocurre con frecuencia a los podemitas. Y así hasta la aprobación definitiva del dictamen final del proyecto en el pleno de la penúltima semana de mayo (entre el 22 y el 25). Luego, en el Senado la tramitación sería un paseo para el Gobierno durante el mes de junio por la mayoría absoluta de los populares. "Y si hiciera falta no se tocaría nada en la Cámara con tal de que el texto no volviera al Congreso", apuntan en el PP.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios