Policía, víctima y fiscal: la violencia de género vista por quienes la sufren y la investigan
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20 asesinadas en lo que va de año

Policía, víctima y fiscal: la violencia de género vista por quienes la sufren y la investigan

La especialización, la protección y la investigación se unen para atajar esta lacra, que en 2017 está alcanzado cotas preocupantes

Foto: Policía, víctima y fiscal: la violencia de género vista por quienes la sufren y la investigan
Policía, víctima y fiscal: la violencia de género vista por quienes la sufren y la investigan

La violencia de género está siendo especial protagonista de este 2017, que ya lleva 20 asesinadas a manos de sus parejas. Se trata del peor dato de los últimos 13 años. La primera no se hizo esperar, ya que perdió la vida la madrugada de mismo 1 de enero. La mujer, de 40 años, falleció tras ser apuñalada por el hombre con el que convivía en Rivas. El suceso parecía llamar la atención de las conciencias sobre lo que se venía encima poco antes de que una docena de mujeres decidiera campar en la madrileña Puerta del Sol para protestar contra las elevadas cifras.

La fiscal de sala de violencia de género, Pilar Martín Nájera, acudió hace dos semanas al Congreso de los Diputados para dar su visión sobre el problema y proponer mejoras como la de ampliar el concepto de víctima a toda mujer atacada por el mero hecho de serlo, ya sea agredida por su pareja o por otra persona, un avance que se llevará a cabo, como avanzó El Confidencial. "Esta reforma hay que afrontarla", asegura la máxima responsable del Ministerio Público en esta materia, quien sin embargo minimiza la importancia de que este año se haya registrado un repunte en las estadísticas de víctimas mortales. "Esto va por rachas", sentencia.

"Las elevadas cifras no significan que no avancemos", asegura la fiscal de sala, que sí destaca el incremento de denuncias, lo que a su juicio muestra la "mayor concienciación" que hay con el tema, que "aún debe crecer más". "Si las víctimas no denuncian, no podemos intervenir; si se lo guardan para ellas, nunca tendremos conocimiento del problema y no podremos hacer nada", afirma Martín Nájera, quien añade con rotundidad que la mayoría de la violencia de género es psicológica y, por lo tanto, "muy difícil de probar y de perseguir". "Muchas veces es la palabra de uno contra la de otro", subraya.

Foto: Los pasos que faltan para que la violencia de género deje de estar limitada a las parejas

Edra, víctima y fundadora de la asociación Miriada -que agrupa a 800 mujeres que han superado la violencia de género-, destaca que la mujer "queda anulada psicológicamente" tras sufrir los ataques de su pareja. La dependencia económica, moral y de todo tipo hace que "muchos hombres sigan maltratando a la mujer incluso después del juicio" mediante chantajes con la hipoteca, la casa, etc. Este comportamiento perverso se queda la mayoría de las veces en el plano personal, ya que, como resalta Martín Nájera, "el agresor puede ser muy agradable de cara afuera".

Generalmente es esa "vinculación afectiva" la que impide a las víctimas contar lo que les ha pasado, agrega la fiscal de sala. Antes de denunciar, y tras los primeros episodios, "tienen miedo al agresor, a que nadie las crea, a la vergüenza a que se sepa todo lo que han llegado a aceptar", explica la representante del Ministerio Público, que entiende que por eso es necesario que la sociedad las ayude a dar el paso. "Deben denunciar y esto es algo en lo que debemos implicarnos todos", afirma. "La sociedad en general debe dar la voz de alarma, incluso ante la inactividad de la víctima", señala Martín Nájera, que considera que estamos ante "un problema de vulneración de derechos humanos". "Faltar al respeto a cualquier persona afecta a toda la sociedad democrática", argumenta.

De hecho, muchas víctimas se sienten más solas de lo que deberían. "Una mujer tiene que empezar de cero" tras sufrir violencia de su pareja, incide Edra. "Sin trabajo, tiene que rehacer su personalidad, hacer frente a los gastos y en ocasiones incluso seguir sufriendo maltrato psicológico", añade la portavoz de Miriada, que se queja de que las circunstancias en ocasiones provocan que la mujer "se sienta como un delincuente". "La Policía la lleva en un coche patrulla hasta una casa de acogida, le ordena que no se ponga en contacto con nadie, ni siquiera con su familia, porque podría suponer un riesgo, ya que el maltratador podría coaccionar a sus padres o hermanos", cuenta.

"Te sientes muy sola, sin apoyo; al principio no puedes ni salir de casa por indicación de la Policía, las comidas están contadas para cada día, escolarizan a los niños y les acompañan al cole, pero nadie les explica lo que pasa; tenemos la sensación de que nos intentan reeducar", confiesa Edra, quien aboga por "un sistema en el que no sea la mujer la que tenga que esconderse". La visión de la portavoz de Miriada, sin embargo, es matizada por los responsables de la Unidad de Familia y Mujer (UFAM) de la Policía, un departamento creado en 2015 por el Ministerio del Interior para unificar la investigación y la protección y atención a las víctimas, que hasta entonces llevaban dos áreas diferenciadas.

Desde la UFAM justifican que "lo primero es la protección física para la mujer y sus hijos". Cuando reciben una denuncia, explican, los miembros de la UFAM llevan a cabo una evaluación del riesgo, que va desde 'no apreciado' hasta 'riesgo extremo'. Este último caso conlleva el traslado a un piso de acogida y el acompañamiento policial a la víctima y a sus hijos las 24 horas, ya que se considera que el agresor es muy peligroso y que puede atentar contra la mujer en cualquier momento. "En cuanto se le detiene, se evalúa nuevamente el riesgo y la víctima puede volver a normalizar su vida", señalan desde la Policía, que añaden que además siempre es voluntario lo del traslado al piso de acogida y todo.

"Le ofrecemos a la víctima todas las posibilidades que existen para garantizar su seguridad y ella puede cogerlas o no", puntualizan los expertos de la unidad. "Las víctimas suelen tener una dependencia muy fuerte respecto al agresor y por eso los psicólogos recomiendan romper radicalmente todo contacto con él", señalan desde la Policía. "Si el hombre consigue hablar con ella, va a camelarla; le va a vender que ha cambiado, que la quiere, que todo va a ser igual y al final ella sucumbe", afirman. "Se sienten en la cárcel pero es la recomendación del especialista: romper ese vínculo para romper esa dependencia y que la mujer sea consciente de riesgo que corre, abrirle los ojos y ver la realidad, porque está inhibida, ya que el agresor la ha hundido, la ha hecho muy pequeña", explican.

La evaluación de riesgo, por otro lado, es algo en lo que ha trabajado mucho el Ministerio del Interior en los últimos años. Un programa informático con un gran número de parámetros que deben rellenar los agentes y que ha ido perfeccionándose prácticamente cada año emite un juicio objetivo que recomienda un nivel de riesgo y, como consecuencia, un tipo de protección. Para introducir toda la información que reclama la aplicación, los funcionarios hacen una exhaustiva entrevista a la víctima, una de las diligencias más importantes para identificar elementos que ayuden a evaluar el riesgo.

Según dijo ayer mismo el secretario de estado de Seguridad, José Antonio Nieto, este sistema ha realizado más de dos millones y medio de valoraciones de riesgo en los casi diez años que lleva implantado en los ordenadores de la Policía y de la Guardia Civil. El número dos del Ministerio del Interior anunció también, durante la firma de un convenio con 25 ayuntamientos, que el departamento dirigido por Juan Ignacio Zoido acaba de activar una nueva herramienta denominada DAR-AA, "un motor analítico complementario al sistema Viogén" que predice "de forma automatizada el posible riesgo de agresiones". En los 15 días que lleva funcionando, ya ha analizado el peligro que corren 3.000 mujeres.

Los especialistas de la UFAM (que tienen un correo para remitir información anónima: atencionfamiliaymujer@policia.es) aseguran que gran parte de su trabajo se centra, además de proteger a las víctimas implantando medidas de protección tras analizar su riesgo, en investigar. Para ello, agregan, es muy importante realizar "atestados muy amplios y detallados", explican los agentes de la Policía Nacional, que señalan por ejemplo que además de la entrevista a la víctima es también "importantísimo el informe vecinal", que aporta muchos datos que ayudan a los investigadores de forma determinante.

La casuística de los delitos en torno a la familia, sin embargo, engloba otras actuaciones delictivas -además de la violencia de género- en las que también intervienen los investigadores, que recuerdan el reciente caso del futbolista del Atlético de Madrid Lucas Hernández y su expareja. Ambos han sido condenados a 31 días de trabajos en beneficio de la comunidad por violencia contra el otro. "Esta también es una realidad", apunta la fiscal Martín Nájera, quien aboga por castigar también estos casos. "También hay mujeres que maltratan a sus maridos", incide la representante del Ministerio Público, quien aclara sin embargo que alrededor del 90% de las víctimas son mujeres.

"Defendemos especialmente el maltrato contra la mujer porque es el que está más instaurado en las estadísticas, pero hay maltrato también contra los hombres por parte de las mujeres, contra hombres infligido por otros hombres, contra hijos, contra padres... y todos deben ser investigados; muchas veces hay denuncias cruzadas; no es fácil", declara Martín Nájera. La fiscal de sala destaca además la "complejidad" de cada caso debido sobre todo a las vinculaciones afectivas que existen en este tipo de delitos.

Foto: Muere una mujer en Madrid tras una explosión de gas que podría ser provocada

Los niños, por ejemplo -señala-, son especialmente vulnerables. "Pueden desarrollar deficiencias y alteraciones en su crecimiento, además de que pueden repetir los patrones que han visto, ya sea desde el punto de vista de la víctima como del agresor", explica la máxima responsable de la Fiscalía en violencia de género, quien tiene claro que la solución para erradicar el problema viene necesariamente a través de la educación. "Los profesores ayudan a reconducir muchas situaciones", apunta Martín Nájera, quien aplaude la especialización de las unidades policiales, como la mencionada UFAM de la Policía Nacional o los Equipos de Mujer y Menor (Emume) de la Guardia Civil. "Esto beneficia a las víctimas", añade la fiscal, quien aboga porque todos los operadores que tienen contacto con las víctimas tengan una "formación específica".

La representante del Ministerio Público asegura que el porcentaje de denuncias falsas en este ámbito es inferior al de otros delitos. "Solo una de cada 12.000 denuncias son falsas", apunta Martín Nájera, que explica que cuando se habla de denuncia falsa se hace referencia a la existencia de una condena por haber interpuesto una denuncia falsa y que la absolución de un hombre no indica que la denuncia sea falsa, sino que no se ha conseguido acreditar. En cualquier caso, añade, "cuando la Fiscalía ve una denuncia falsa, pide inmediatamente deducir testimonio". "Es una deslealtad contra las mujeres y la Fiscalía lucha contra esto de manera contundente y sin fisura", sentencia.

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