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Cañellas, icono de la corrupción y el catalanismo, intenta controlar el PP balear
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Tensión ‘popular’ a pocas semanas de su Congreso regional

Cañellas, icono de la corrupción y el catalanismo, intenta controlar el PP balear

Fue absuelto del caso del túnel de Soller no porque no cometiera delito —de hecho, el fallo dijo que lo cometió, al aceptar un soborno de 50 millones de pesetas—: había prescrito

Foto: Captura de pantalla del histórico dirigente popular Gabriel Cañellas en la televisión balear. (IB3TV)
Captura de pantalla del histórico dirigente popular Gabriel Cañellas en la televisión balear. (IB3TV)

El último fin de semana de marzo el Partido Popular de Baleares celebra su congreso regional. Nada fuera de lo normal —todos los congresos regionales tienen lugar a continuación del nacional— si no fuera porque allí se va a dar una de las batallas más duras sobre la propia identidad del PP en las islas y hacia dónde dirige sus pasos: si tiende la mano al nacionalismo catalanista o, por el contrario, se identifica con los postulados del PP a nivel nacional.

Porque, aunque parezca difícil de creer, eso es lo que se va a debatir en ese congreso, si el PP balear se convierte en una especie de sucedáneo pancatalanista de Unió Mallorquina, con todos los elementos de corrupción que además conlleva esa deriva, o si, por el contrario, apuesta por la vía de regeneración y antinacionalismo que caracterizó la última etapa de los populares en el Gobierno de las islas.

No es casualidad que cada una de esas corrientes esté liderada por sus respectivos protagonistas. El último presidente del PP balear, José Ramón Bauzá, el hombre que hizo la ‘limpieza’ de todos los referentes de corrupción ligados a la etapa de Gabriel Cañellas y que aprobó leyes que distanciaban a las islas del catalanismo que impuso Antich, vuelve a intentar hacerse con el control del partido que perdió tras no salir reelegido en las últimas autonómicas.

Que el congreso regional va a ser a cara de perro lo pone de manifiesto el hecho de las acusaciones que se hacen desde el sector crítico a la actual dirección

Por el otro lado, Biel Company, que fuera consejero del propio Bauzá pero que en realidad es el hombre de paja de quien, de verdad, quiere volver a tener el poder en el PP balear: Gabriel Cañellas, símbolo de la corrupción y el catalanismo.

Cañellas fue absuelto del caso del túnel de Soller no porque no cometiera delito —de hecho, el fallo dijo que lo cometió al aceptar un soborno de 50 millones de pesetas—, sino porque este había prescrito.

Que el congreso regional va a ser a cara de perro lo ponen de manifiesto las acusaciones que desde el sector crítico se hacen a la actual dirección en funciones de estar pagando las cuotas de nuevos afiliados para tener mayoría en el cónclave regional y darle la victoria a Biel Company. El PP balear está ahora en manos de Miquel Vidal, otro próximo a Cañellas, conocido por haber dicho que un camarero o una mujer de la limpieza ganaba más que él (con un suelo de 80.000 euros al año).

Los críticos acusan a la actual dirección, controlada por próximos a Cañellas, de haberse vendido a la izquierda en el Gobierno. Como ejemplo, ponen el hecho de que el PP impidiera con sus votos una comisión de investigación sobre Sa Nostra, en un asunto que afecta directamente a la actual presidenta, la socialista Francina Armengol, por la concesión de un crédito de 6,8 millones para un pelotazo urbanístico.

Foto: Fotografía de archivo de los entonces presidentes del PP de Madrid, Esperanza Aguirre (d), y de Canarias, José Manuel Soria. (EFE)

No es en lo único en lo que el PP ha roto con su línea política tradicional. De estar en contra de la ecotasa que aprobó el Gobierno de Antich, ahora se muestra a favor de ella, al igual que de la memoria histórica, las políticas antitaurinas y la derogación de leyes aprobadas durante el Gobierno de Bauzá. Pero una de las decisiones que más han dolido a buena parte de la militancia fue la de no acudir a los actos de homenaje de las víctimas del atentado de ETA en Palma de Mallorca.

La deriva catalanista tiene también sus ejemplos. Así, el PP ha optado por no hacer oposición ante una de las decisiones más polémicas del Gobierno de Francina Armengol: supeditar las licencias de apertura de negocios a que se garantice que el personal que trabaje en los comercios esté capacitado para atender en catalán, y obligar a rotular en catalán. El propio Xavier García Albiol, líder del PP catalán, ha manifestado su sorpresa en algún viaje reciente a Baleares.

Cualquiera diría que Santanyí o Campos están gobernados por el PP en lugar de la CUP, ya que en sus programas de fiestas renunciaron al español

No es lo único. El PP bajo el mando de Miquel Vidal ha celebrado la inmersión lingüística, aplaudida por el propio Vidal, y destacados dirigentes del partido han participado en los actos de celebración del trigésimo aniversario de la Ley de Normalización Lingüística. En consonancia con esa decisión, el PP se ausentó del pleno del Parlament durante la votación de la derogación de la Ley de Símbolos, que fue aprobada en la legislatura de Bauzá para poner freno al adoctrinamiento en las escuelas y demás edificios públicos.

Y cualquiera diría que los ayuntamientos de Santanyí o Campos están gobernados por el PP en lugar de por la CUP o ERC, ya que en sus programas de fiestas se ha renunciado al español como lengua principal y solo se han escrito en catalán. Así las cosas, las dos tendencias se van a ver las caras en un congreso que puede darle al PP muchos disgustos si en Madrid donde de todo esto se sabe bien poco— no “dejan de mirarse al ombligo como han hecho hasta ahora”, dicen fuentes del sector crítico.

El último fin de semana de marzo el Partido Popular de Baleares celebra su congreso regional. Nada fuera de lo normal —todos los congresos regionales tienen lugar a continuación del nacional— si no fuera porque allí se va a dar una de las batallas más duras sobre la propia identidad del PP en las islas y hacia dónde dirige sus pasos: si tiende la mano al nacionalismo catalanista o, por el contrario, se identifica con los postulados del PP a nivel nacional.

José Ramón Bauzá Baleares Nacionalismo Memoria histórica
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