iglesias logra la mayoría en el consejo ciudadano

Los 'muertos' de la batalla de Vistalegre II y los vencedores que afilan los cuchillos

La asamblea ciudadana de Podemos deja un largo reguero de vencedores y vencidos, por mucho que las bases reclamen unidad: Errejón, Tania Sánchez, Monedero, Echenique, Bescansa...

Foto: Íñigo Errejón escucha el discurso de Pablo Iglesias en la segunda jornada de la asamblea ciudadana de Podemos. (EFE)
Íñigo Errejón escucha el discurso de Pablo Iglesias en la segunda jornada de la asamblea ciudadana de Podemos. (EFE)

"Hay que desterrar la lógica de vencedores y vencidos. No hay enemigos internos en Podemos. Nadie debe dar un paso atrás". Miguel Urbán, eurodiputado de la formación morada, líder de los anticapitalistas, quiso hacer suyo el mensaje que las bases han lanzado una y otra vez durante Vistalegre II, la asamblea ciudadana que ha dado todo el poder del partido a Pablo Iglesias. "Unidad, unidad". Fue la proclama que se transformó en mandato, según señalaron todos. Ahora habrá que ver si Iglesias, el gran vencedor, cumple lo prometido, suma y no resta. Pero Podemos siempre ha sido un partido desconfiado y la tan temida palabra 'purga' ha estado presente este fin de semana en boca de todos, cuadros medios, asesores, trabajadores y colaboradores, y, sobre todo, entre los militantes.

Los 'muertos' de la batalla de Vistalegre II y los vencedores que afilan los cuchillos

El relato de Vistalegre II deja inevitablemente vencedores y vencidos, le guste o no a Miguel Urbán. Los votos de 155.190 inscritos no dejan lugar a dudas: el descalabro del sector errejonista es palpable: solo ha obtenido un 33,68% de los apoyos (frente al 50,78% que recibe Pablo Iglesias). Errejón contará con 23 miembros en la dirección, mientras que el pablismo cuenta con una mayoría absoluta de 37. Además, en todos los documentos el sector errejonista ha obtenido un 20% menos de votos que Iglesias. Las matemáticas no fallan.

El primer derrotado, el partido

Iglesias y sus nuevos consejeros tienen el poder, si quieren, para imponerse en toda la organización. "Mañana pierdo el trabajo", señalaba uno de los asesores de Errejón, asalariado del partido. No hay que olvidar que muchos cuadros medios, asesores y trabajadores engordan las filas de una especie de ejército fiel a Errejón, que durante casi dos años ha montado la estructura interna de la organización. Iglesias querrá corregir esto, pero caerá en un grave error si olvida que Errejón representa a un 33% de los militantes, una especie de corriente interna. Algunos señalan el ejemplo de Madrid, donde Ramón Espinar (secretario general de Podemos en la comunidad madrileña) forzó el cambio del portavoz en la Asamblea (el errejonista José Manuel López) y días después el grupo parlamentario despidió a tres colaboradores del partido próximos a López y Errejón.

El equipo de Errejón, sin fuerza en el consejo

Este domingo, Errejón asumió la derrota y dejó su futuro político en manos de la nueva dirección, aunque decidió no anunciar su dimisión como secretario político ni como portavoz parlamentario en el Congreso, aplazando su 'ejecución' política, argumentando que las bases han pedido unidad y pluralidad. Se da por seguro que no seguirá como secretario político, y hay altas probabilidades de que sea relevado como portavoz en el Congreso. La jefa de gabinete de Iglesias, Irene Montero, le ha augurado no obstante un "papel fundamental". Más difícil lo tienen sus compañeros de candidatura que han sido elegidos en el consejo.

Rita Maestre junto al exportavoz en la Asamblea de Madrid José Manuel López, purgado por los pablistas. (EFE)
Rita Maestre junto al exportavoz en la Asamblea de Madrid José Manuel López, purgado por los pablistas. (EFE)

El consejo ciudadano (en el que Iglesias, no olvidemos, tiene mayoría) nombrará ahora un consejo de coordinación, el encargado de regir el día a día de la organización, compuesto actualmente por 10 secretarías y que Iglesias quiere aumentar. Está por ver cuántos de los principales errejonistas, como Rita Maestre, Pablo Bustinduy, Clara Serra o Tania González (esta última, una de las fundadoras de Podemos), son elegidos para ocupar estos puestos de máxima confianza. Son muchas las voces que aseguran que los errejonistas tendrán un papel testimonial en el consejo de coordinación, ocupando alguna secretaría poco comprometida. También habrá que ver el papel que desempeña Eduardo Fernández Rubiño, el diputado más joven de la Asamblea de Madrid, elegido miembro del consejo ciudadano (por el bando errejonista) y responsable de las redes sociales del partido, que durante la especie de campaña antes de Vistalegre II ha acusado a los pablistas de querer ajustas cuentas.

Tania Sánchez, desaparecida

El papel de Tania Sánchez, otrora importante dirigente de Izquierda Unida en la Comunidad de Madrid, se va disipando poco a poco en las estructuras de poder de Podemos. "Se ha ganado muchos enemigos en poco tiempo", señala un cargo pablista. En la guerra por el control del partido en Madrid, se alineó con el bando perdedor de Rita Maestre y José Manuel López. Tania Sánchez, hoy diputada nacional, se quedó fuera precisamente de la candidatura de Errejón para no avivar los ataques de los pablistas, que siempre han hablado de "la corriente de Íñigo y Tania". Ella tampoco firmó ninguno de los documentos que presentó este sector y lleva semanas optando por un perfil bajo.

El olvido del núcleo irradiador

Dos años y cuatro meses después del primer Vistalegre, el equipo fundacional de Podemos se ha disipado como la bruma. En octubre de 2014 se sentaban juntos Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero, Íñigo Errejón, Carolina Bescansa, Luis Alegre y Tania González. De los seis, solo tres están en el consejo ciudadano (Iglesias, Errejón y González) y seguramente los dos últimos no formen parte del consejo de coordinación. La esencia de Podemos es también la gran derrotada. Lo más llamativo ha sido la desafección de Luis Alegre (primero anticapitalista, luego pablista y ahora más próximo a Errejón), ya sin cargos relevantes en la organización, y que en una dura carta escrita en 'eldiario.es' acusó al nuevo entorno de Iglesias (los Rafa Mayoral e Irene Montero) de querer destruir el partido.

El eurodiputado y anticapitalista Miguel Urbán. (EFE)
El eurodiputado y anticapitalista Miguel Urbán. (EFE)

Los 'anticapis', ¿vencedores o vencidos?

Es difícil situar a los anticapitalistas de Miguel Urbán en uno u otro bando. Los resultados en las votaciones (una representación del 13,11%) les dejan en una posición intrascendente. Solo han obtenido dos puestos en el consejo ciudadano, pero se espera que los dos ocupen sendas secretarías (Urbán la de Europa y Beatriz Gimeno la 'cartera' feminista). El sistema de votación elegido, que perjudica a los sectores minoritarios, les ha afectado, y Urbán recalcó este domingo tras conocer los resultados que otro sistema les hubiera concedido ocho asientos en el consejo.

No obstante, son sin duda los vencedores morales. No han entrado en la guerra civil y se han centrado en propuestas políticas. "Los de la izquierda revolucionaria se han presentado como los más honestos y cabales", comentaba este domingo un militante en Vistalegre. Sus discursos han sido los más ovacionados. No se olvidará fácilmente la intervención de Urbán, que levantó de su asiento a pablistas y errejonistas cuando entonaba su "Rugid, rugid, porque vamos a ganar". Ahora se presentan como una corriente que puede jugar un papel fundamental en la reconstrucción del partido, aunque sus tesis viran más hacia Pablo que hacia Íñigo.

El secretario de Organización, Pablo Echenique (i), junto a Pablo Iglesias. (EFE)
El secretario de Organización, Pablo Echenique (i), junto a Pablo Iglesias. (EFE)

Pablo Echenique, el número dos

Pablo Echenique es sin duda uno de los grandes vencedores de Vistalegre. Se convierte en el número dos del partido, al superar en votos a Íñigo Errejón. Actual secretario de Organización, se consagra como uno de los hombres fuertes de la dirección, a pesar de ser el rostro de los críticos de Pablo Iglesias en Vistalegre I. Ya durante el espinoso camino que ha desembocado en esta nueva asamblea ciudadana, recibió críticas de un sector del partido que llevaba tiempo cuestionando su acumulación de cargos y parcelas de poder. Es secretario general de Podemos en Aragón, presidente del grupo parlamentario en las Cortes regionales y, desde hace un año, secretario de Organización después de que el dedo de Iglesias apartara al errejonista Sergio Pascual.

Bescansa, la consejera sin voto

La imagen de Carolina Bescansa (exsecretaria de Análisis Político) ha salido reforzada de Vistalegre II. Aunque pidió el voto para Iglesias, ha querido mantenerse al margen del choque de trenes inevitable que se fraguaba en Podemos. No ha ido en ninguna candidatura y por tanto no estará en el consejo ciudadano. De momento, ya que la estructura de Podemos permite que haya invitados permanentes en la nueva ejecutiva, con voz pero sin voto. Todos coinciden en que Bescansa será una de las elegidas para estar en una especie de gabinete paralelo que Iglesias baraja crear. Su futuro, no obstante, se centrará en la actividad parlamentaria, como diputada y secretaria del grupo Unidos Podemos.

Juan Carlos Monedero, uno de los fundadores de Podemos. (EFE)
Juan Carlos Monedero, uno de los fundadores de Podemos. (EFE)

El verso libre

Juan Carlos Monedero seguirá sin ocupar ningún cargo institucional en Podemos. Su figura de verso suelto le ha permitido hacer una campaña abiertamente a favor de Pablo Iglesias y criticando duramente a Íñigo Errejón, incluida su forma de vestir. Uno de los más aclamados (y fotografiados) en Vistalegre II, no ha tardado en hacer leña del árbol caído. "La secretaría política es un disparate", ha dicho sobre el cargo de Íñigo Errejón. "Lo he dicho siempre, no puede haber un secretario general y un secretario político, porque es lo mismo", ha señalando en declaraciones al programa de radio 'Carne cruda'. "Al principio, daba igual, pero ya no. No puede ser que los medios usen al número dos de un partido para atacar al número uno".

Los 15.000 votos de Moreno Yagüe

Otro ganador moral. Sorprende que Juan Ignacio Moreno Yagüe, el 'hackabogado' que ocupa un escaño en el Parlamento andaluz, haya sido capaz de arrebatar 15.772 votos a la candidatura de Pablo Iglesias a secretario general. Ni él se lo esperaba. Un 11% de los inscritos, lo que algunos ven como contestación interna (una forma de protesta) de los errejonistas (que no presentaban candidatura al líder del partido) a Iglesias. Sus propuestas en este Vistalegre II han rozado el 'friquismo'.

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