Cospedal: "Hay que recuperar a los que se fueron a otros partidos"

El PP, después de su congreso: a por el electorado de Ciudadanos y Rajoy para largo

Feijóo, con el clan gallego aún más en alza y para desmarcarse de la sucesión, compara a su jefe con un acantilado inamovible frente a las acometidas del Atlántico

Foto: El líder del PP, Mariano Rajoy, en el acto de clausura del XVIII Congreso Nacional del Partido Popular. (EFE)
El líder del PP, Mariano Rajoy, en el acto de clausura del XVIII Congreso Nacional del Partido Popular. (EFE)

Recuperar los votos perdidos y la unidad del centro derecha, contar con Mariano Rajoy como primer activo, sin esbozar siquiera un proceso sucesorio, y afrontar la renovación los congresos regionales para llegar a los comicios autonómicos de 2019 en condiciones de reconquistar el poder perdido. Esos son los deberes que se fija el PP y las claves internas de su XVIII congreso, una asamblea de trámite para el marianismo a la espera de que la legislatura pueda ser medio larga si el PSOE colabora.

Rajoy proclamó ante los compromisarios en la clausura del congreso que su determinación era firme para seguir al frente del partido, que le queda cuerda para rato. Formaba parte del guion de la asamblea. La dirección tuvo un exquisito cuidado en que ningún dirigente brillara en el acto como posible aspirante a suceder al jefe.

María Dolores de Cospedal se ocupó de la autocrítica, de hablar del problema de la corrupción, puso cara de circunstancias al anunciarse el ascenso de Fernando Martínez-Maillo y terminó por reconocer el problema de fondo del partido después de perder la hegemonía absoluta en el electorado de centro derecha: sin mayoría para gobernar solo ni socios fiables.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, tuvo una presencia tan discreta en el congreso que se limitó a hacer alguna declaración en los pasillos sobre lo que le tocara, la continuidad de Cospedal o la reelección de Pablo Iglesias en Vistalegre II.

La otra figura señera del PP, Alberto Núñez Feijóo, sí intervino como ponente en el debate sobre política económica y administración territorial. Pero fuera de ello, llevaba muy preparada la respuesta sobre la continuidad de Rajoy y sus propias posibilidades de ser el sucesor elegido, dado el predicamento en la organización en general del presidente de la Xunta de Galicia.

El presidente del PPdeG, Alberto Núñez Feijóo, en el XVIII Congreso Nacional del partido. (EFE)
El presidente del PPdeG, Alberto Núñez Feijóo, en el XVIII Congreso Nacional del partido. (EFE)

"Es como el acantilado del vídeo de detrás del escenario. Os fijáis en el Atlántico que no deja de romper contra la costa y no os dais cuenta de que él es el acantilado". Feijóo se refería a su jefe y paisano, impasible ante el batir de las olas en los últimos cinco años.

El clan gallego del PP ha aumentado aún más su presencia en el comité ejecutivo que sale del congreso. Los miembros ascienden a siete más uno (Rajoy) y con representantes de casi todos los órganos del Estado: el Ejecutivo, el Congreso (su presidenta, Ana Pastor), el Senado, la Eurocámara, la Xunta y el PP gallego como si también lo fuera. Pero Feijóo advertía de que "los gallegos, si pueden quedarse y tienen que quedarse, no se van". Lo decía por el actual inquilino del Palacio de la Moncloa y por el del Palacio de Monte Pío, que es él mismo.

El clan gallego suma ya siete miembros en el comité ejecutivo, además del propio Rajoy, y con representantes de casi todos los órganos del Estado

Cospedal se ocupó de ejercer de secretaria general, tanto a la hora de elogiar al presidente como "el primer activo del PP" después de la militancia, como a la de situarlo como referente por el sentido de Estado, la competencia y la solidez acreditada en su mandato, sobre todo en la etapa del bloqueo político. Pero también se encargó de fijar los objetivos que el PP tiene por delante en lo que dure la legislatura: "Recuperar los votos perdidos, la mayoría social, a los que se fueron a otros partidos o a la abstención".

El PP, después de su congreso: a por el electorado de Ciudadanos y Rajoy para largo

La número dos del Partido Popular destacó la urgencia de retomar el espacio perdido, la unidad del centro derecha que forjó José María Aznar en los años noventa, perdida en los últimos comicios ante la irrupción del partido de Albert Rivera. "Hay que recuperar a los que dejaron de creer en nosotros", dijo Cospedal ante los suyos y los invitados ajenos, entre los que se encontraban los representantes de Ciudadanos Miguel Gutiérrez y Begoña Villacís.

El PP necesita a los votantes de Rivera, al menos a los que proceden de su propio electorado, para recuperar poder autonómico en 2019 y para dar otro salto hacia una mayoría amplia en las generales. Son dos o tres puntos vitales de ese 13% que tiene Ciudadanos para llegar al 35-36% que permitiría al PP gobernar en minoría pero sin la amenaza permanente de bloqueo que sufre Rajoy.

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