CRISIS DE LOS SOCIALISTAS

Los militantes del PSC podrán votar en las primarias del PSOE previo registro en el censo

Los dos partidos se aproximan a la resolución de su crisis, que podría salvar su escollo fundamental este viernes. Madina invita a Iceta a aportar nombres para trabajar en la ponencia del congreso. Dos de ellos, Meritxell Batet y Javi López

Foto: Javier Fernández y Miquel Iceta, durante su primera reunión juntos en Ferraz, el pasado 14 de noviembre. (EFE)
Javier Fernández y Miquel Iceta, durante su primera reunión juntos en Ferraz, el pasado 14 de noviembre. (EFE)

PSOE y PSC se dirigen al acuerdo después de unos meses de crispación. Ambos están empeñados en solucionar su 'crisis de familia' cuanto antes y llegar a una solución de consenso, que pasaría por que los militantes catalanes deban inscribirse para poder votar en las primarias para elegir al secretario general socialista. Pero más allá de esa solución técnica y de hondo calado, que podría encauzarse este mismo viernes, cuando se reúna la comisión bilateral que estudia la actualización del protocolo de relaciones, ya hay un gesto de distensión clarísimo: Ferraz ha invitado al PSC a participar en los trabajos de elaboración de la ponencia marco, y le ha pedido que le facilite nombres de dirigentes y expertos con los que quiere que la dirección cuente. Y el PSC ha dicho que sí, que sin problemas, que ayudará.

Esta puede ser la prueba más definitiva de que los afiliados catalanes no quedarán marginados en el 39º Congreso. Así lo ha entendido la cúpula del PSC. "No sería lógico", arguyen fuentes muy próximas al primer secretario, Miquel Iceta, que el partido participase en la deliberación sobre el nuevo proyecto socialista y luego sus bases no pudieran elegir al líder del PSOE. Pero no es esa solo la interpretación que sale de la calle barcelonesa de Nicaragua, el cuartel general de la formación hermana. También es la que emite la propia Ferraz. Y es que en las últimas semanas, a medida que la temperatura interna ha descendido, se ha ido consolidando la convicción en el PSOE de que no cabe excluir a los militantes catalanes de las primarias. El pacto, en consecuencia, está al caer.

Fue este pasado lunes, a su vuelta de un viaje a Berlín, cuando Eduardo Madina, el coordinador de la parte política de la ponencia, telefoneó a Iceta para pedirle nombres para el grupo de expertos y dirigentes que trabajarán en los próximos meses. El diputado vizcaíno había propuesto a la gestora contar con el PSC y esta aceptó "de inmediato". También Iceta se puso a disposición de la cúpula provisional. Y aunque aún está "cerrando nombres", ya hay al menos dos prácticamente seguros, según varias fuentes consultadas: la parlamentaria nacional Meritxell Batet —que fue número uno por Barcelona en las generales del 26-J, miembro de la dirección de Pedro Sánchez hasta su caída y ahora integrante de la comisión bilateral PSOE-PSC— y el eurodiputado Javi López. Ambos forman parte de la ejecutiva de Iceta: ella como responsable de Impulso Federal, y él como encargado de los temas europeos. Y los dos conocen bien Ferraz y guardan una excelente relación con Madina.

El PSOE permite que los afiliados del PSC voten al secretario general, pero les exigiría registrarse para conocer el cuerpo electoral y equilibrar la balanza

Además, se sumarán los exdiputados Francesc Vallès y Àlex Sáez, también próximos al dirigente vizcaíno, el hombre que ha subido muchos peldaños en estos últimos meses y que goza de la total confianza del presidente asturiano y jefe de la dirección accidental, Javier Fernández, y de la líder de la Junta, Susana Díaz, la casi segura contendiente en las primarias de mayo, junto a Pedro Sánchez y Patxi López.

Edu Madina, junto a los diputados Rafa Simancas y Patxi López, el pasado 29 de noviembre en el pleno del Congreso. (EFE)
Edu Madina, junto a los diputados Rafa Simancas y Patxi López, el pasado 29 de noviembre en el pleno del Congreso. (EFE)


El origen de la crisis

En total, el PSC aportará "entre cinco y siete nombres" para la redacción de la ponencia marco, tanto en su vertiente política como en el área económica, la que coordina José Carlos Díez. Este jueves, la gestora se reúne en Ferraz para aprobar el guión introductorio de ese documento, el elaborado por un grupo de expertos reclutado por Javier Fernández y Mario Jiménez, y el viernes Madina y Díez comparecerán para presentar las grandes líneas de trabajo y el amplio equipo que los dos dirigirán: en el planteamiento inicial, iban a ser unas40 personas, pero al final el grupo será mucho mayor: incluso sobrepasando el centenar de participantes. Algunos ya han sido contactados y han dado el ok, pero la nómina completa se cerrará este jueves.

A la reunión de la gestora de este jueves, que aprobará el guión de la ponencia, se incorpora la catalana Teresa Cunillera, mujer próxima a Iceta

En la reunión de la gestora no serán este jueves diez. Serán once. Se incorpora la exdiputada por Lleida Teresa Cunillera, una mujer muy próxima a Iceta (y miembro, por cierto, del equipo de campaña que llevó a Pedro Sánchez a Ferraz en 2014) y que conoce de sobra el patio socialista. El primer secretario anunció en el comité federal del 14 de enero, en un evidente gesto de distensión, que la vacante que se dejó para el PSC se iba a cubrir de forma inminente. Dos días después, su ejecutiva propuso a Cunillera y hoy jueves fue ratificada por la delegación del partido en el máximo órgano de poder del PSOE. Su incorporación es muy relevante en términos políticos, porque allana el camino de la normalización entre los dos partidos hermanos y supone la implicación plena de los catalanes en la preparación del 39º Congreso y en la estrategia parlamentaria y política de los próximos meses.

Teresa Cunillera, exvicepresidenta primera del Congreso, en abril de 2011 en Montevideo, Uruguay. (EFE)
Teresa Cunillera, exvicepresidenta primera del Congreso, en abril de 2011 en Montevideo, Uruguay. (EFE)

Pero casi tanto o más importante que la cita de la gestora es la reunión de la comisión bilateral PSOE-PSC del viernes por la tarde. Ambas formaciones hermanas se sumergirán en el debate de la actualización de sus relaciones orgánicas, que Ferraz estima necesarias después del estallido de la crisis. Esta se produjo cuando Iceta convocó a su consell nacional para ordenar a sus siete diputados en Madrid que desobedeciesen la orden del comité federal y mantuvieran el no a Mariano Rajoy. La cúpula y las federaciones alineadas con ella sostenían que ese episodio no podía olvidarse y que había que replantearse el protocolo que rige los vínculos de PSOE y PSC desde 1978, para garantizar que las relaciones fuesen "simétricas", puesto que el PSC está presente en los órganos del PSOE pero no a la inversa. Fue entonces cuando se puso sobre la mesa la posibilidad de que los catalanes no pudieran tener voto en los estamentos federales, y que sus militantes, en consecuencia, no pudieran elegir al secretario general del PSOE. Una opción que, a priori, favorecía los intereses de Díaz, más impopular en las bases del PSC que Sánchez o López.

La comisión bilateral —integrada por Mario Jiménez, Elena Valenciano y Paco Fuentes, por el PSOE, y Salvador Illa, Meritxell Batet y Antonio Balmón, por el PSC— había celebrado dos reuniones, pero sin que se produjeran avances en la fórmula orgánica. Pero esta tercera cumbre, la de este viernes 27 de enero, se afronta con otros mimbres. Como ya avanzaba este periódico el pasado domingo, el PSOE plantea que los militantes catalanes que quieran votar en las primarias para elegir al líder del PSOE deban apuntarse en un registro previo. Ello permitiría a Ferraz disponer de datos del cuerpo electoral del PSC —al ser otro partido, el PSOE no tiene acceso a su censo ni por tanto sabe quiénes lo integran—, saber la identidad de quienes se acerquen a las urnas. Y tampoco sería una fórmula gravosa para los afiliados catalanes, pues es una salida más sencilla que otra que también se ha barajado: la de la doble militancia.

Mejor "cuanto antes"

En el círculo de Iceta insisten en que ni "oficial ni oficiosamente" tienen una propuesta del PSOE sobre la mesa, y ni siquiera esa concreta, pero sí saben que la gestora la maneja como una opción. Y no la ven con malos ojos. "La estudiaremos cuando nos llegue, pero es una fórmula de desbloqueo, un mecanismo posible. Desde la óptica de dos partidos hermanos, pero distintos, ese encaje sí tiene acomodo", subrayan en la cúpula del PSC, con cierta cautela. Y es que otros dirigentes de la ejecutiva ven alguna pega a esa vía, porque no entienden que sus afiliados tengan que cumplir más requisitos que sus hermanos del PSOE, y consideran que en la práctica se consolida un "tratamiento diferenciado" que tampoco conviene para el discurso federal que los socialistas, todos, enarbolan, pues extrapolándolo al escenario político, sería tanto como comprender que Cataluña mantenga una relación distinta con el resto del Estado al de las demás comunidades.

La cúpula de Iceta sostiene que estudiará la fórmula que proponga Ferraz, pero no ve con malos ojos la idea del registro previo: es una vía de "desbloqueo"

En Ferraz son conscientes de que esa alternativa del registro previo no disgusta al PSC. Así que ambas organizaciones sopesan aproximar posiciones y cerrar un acuerdo, siquiera básico, este mismo viernes. "Por nosotros no quedará", dicen fuentes muy próximas a Iceta. "Cuanto antes, mejor", rubrican desde el entorno de Jiménez. Hay una razón para esas 'prisas'. Ya hay un candidato al liderazgo del PSOE en pista, Patxi López, que en su presentación ante los medios ya advirtió de que no concebía que el PSC no pudiera votar en las primarias y que entendía que esa revisión del protocolo debía hacerse en el propio congreso, y no antes. Sánchez, por su parte, reaparece el sábado en Sevilla, y dados sus actos previos, era muy esperable que utilizara el desencuentro con el partido hermano a su favor. En suma, que se avecinaba el peor escenario: que la 'crisis de familia' con el PSC se convirtiera en objeto de controversia entre los aspirantes al trono del PSOE.

Miquel Iceta y el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, en su rueda de prensa conjunta en Mérida el pasado 19 de enero. (EFE)
Miquel Iceta y el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, en su rueda de prensa conjunta en Mérida el pasado 19 de enero. (EFE)


Si la comisión bilateral alcanza un acuerdo de mínimos el viernes, desactivaría la polémica y sacaría el contencioso del debate interno, algo que las dos partes quieren. La gestora, además, sale ganando, puesto que habría resuelto en poco más de dos meses sus diferencias con el PSC, sellando un pacto que no margina a los militantes catalanes. Y ganaría asimismo Díaz. Incluso entre sus partidarios se había instalado el convencimiento de que quedaría más "legitimada" como secretaria general si venciera en las primarias con el voto del PSC.

El clima entre las dos organizaciones ha cambiado radicalmente desde octubre. Las asperezas se han limado sustancialmente. No solo por los trabajos de la comisión bilateral. Iceta se ha esforzado en proclamar la "neutralidad" de su partido en el proceso congresual del PSOE con diversos gestos: se reunió con Fernández en Ferraz, pero también con Díaz en Sevilla y con otros barones, más o menos comprensivos en principio con su indisciplina. Y a todos les insistió que lo que se juegan PSOE y PSC es algo más que una relación orgánica: el problema está en Cataluña, y sería difícilmente explicable, argumenta, que los socialistas intentaran convencer a los ciudadanos de que es viable una solución dialogada que pasa por la reforma federal de la Constitución si ni siquiera el PSC cabe dentro del PSOE. Además, su secretario de Organización, Salvador Illa, pidió máxima neutralidad a sus federaciones, y la delegación catalana en el comité federal apoyó sin fisuras el calendario del 39º Congreso planteado por Fernández. Guiños que Ferraz ha captado.

A la vez, en el PSOE se desinflaba el enfado con Nicaragua y se percibía que un divorcio, aunque fuera pactado —o sea, dejar fuera a los militantes catalanes de las primarias—, solo contribuiría a la larga a separar a ambas organizaciones y a conferir más autonomía al PSC, y esa quiebra sería difícil de explicar en el actual contexto de desafío soberanista en Cataluña. Así que ahora ya queda por delante una alfombra roja para el acuerdo. Aun así, domina la prudencia. Nadie se atreve a echar las campanas al vuelo.

Cierre del guión introductorio y de los equipos de trabajo

La gestora dará el visto bueno este jueves al guión que dará paso a la confección de la ponencia marco que se discutirá en el 39º Congreso. Una especie de introducción elaborada por el comité de sabios fichado por Javier Fernández y Mario Jiménez, integrado por Eduardo Madina, Ignacio Urquizu, Matilde Fernández, Rosa Conde, Luz Rodríguez, Rafa Simancas, Ramón Jáuregui, Amelia Valcárcel y José Andrés Torres Mora. 

En paralelo, los dos coordinadores temáticos de la ponencia, Edu Madina (política) y José Carlos Díez (economía) cierran los dos equipos de trabajo que participarán en la redacción. Dos grupos multidisciplinares, que combinarán juventud y veteranía y que deberán reflexionar sobre la renovación del proyecto socialista

A partir de entonces, se celebrarán dos convenciones temáticas. Una, política, y la otra, económica. Pero no de modelo de partido, que se deja para el debate estrictamente estatutario. El comité federal que convoque el 39º Congreso (a principios de abril, lo más probable) aprobará ese borrador de ponencia, que pasará entonces a discusión interna, desde las agrupaciones locales hasta las federaciones regionales y el propio 39º Congreso, el 17 y 18 de junio.

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