un conglomerado opaco con 90 millones de euros

¿Otros Pujol? BPA usó la ruta del clan para ocultar fortunas de otros 20 clientes vip

Banca Privada de Andorra (BPA) empleó una mercantil de Belice controlada por testaferros para esconder en Panamá los depósitos de algunos de sus mejores clientes

Foto: Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

La investigación sobre el clan Pujol ha acreditado que Banca Privada de Andorra (BPA) facilitó a la familia del expresidente de la Generalitat de Cataluña una estructura societaria para trasladar a Panamá la fortuna que ocultaba en la entidad financiera. Pero BPA también habría utilizado ese mismo canal para proteger el patrimonio de otra veintena de clientes vip que han conseguido mantenerse en el anonimato hasta hora, según ha podido saber El Confidencial. Fuentes próximas a la entidad del Principado estiman que esa red podría haber sido empleada para evadir hasta 90 millones de euros.

La primera pista sobre esta trama apareció siguiendo el rastro de las presuntas comisiones ilegales cobradas en el Principado por el clan Pujol. La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional descubrió que los fondos que el primogénito de la familia, Jordi Pujol Ferrusola, tenía en BPA fueron transferidos entre 2011 y 2012 a una fundación panameña, Kopeland Foundation, con el presunto objetivo de dificultar su hallazgo, como adelantó este diario.

En total, Jordi Pujol Jr. movió a la fundación 2,4 millones de euros. Según el Registro Mercantil de Panamá, Kopeland había sido constituida por el despacho local Alemán, Cordero, Galindo & Lee. Sin embargo, el 100% de las acciones de la fundación estaba en manos de una mercantil de Belice, Global Services Advisory Limited. Oficialmente, los administradores de esa otra sociedad eran dos desconocidos para la Justicia española: Fernando Antonio Gil y José Cornelio Berdiales Rodríguez. Pero BPA admitió en la Audiencia Nacional que, en realidad, esas dos personas eran simples testaferros y que Global Services Advisory Limited era propiedad de la filial del banco andorrano BPA Serveis.

Según fuentes próximas al caso, el encargado de configurar esta red de ocultación fue el exconsejero delegado de BPA Joan Pau Miquel, procesado en Andorra por el blanqueo masivo de capitales de la trama de Gao Ping. El propio Miquel recurrió a Alemán, Cordero, Galindo & Lee para crear una sociedad instrumental en Panamá con la que controlaba sus negocios en España.

La UDEF descubrió en una nueva fase del caso Pujol, la operación Hades de octubre de 2015, que otro miembro de la familia, Pere Pujol, tenía otra fundación idéntica en Panamá, Clipperland Foundation, constituida en noviembre de 2012. Y este diario reveló que otros miembros del clan están vinculados con al menos otras tres fundaciones controladas por BPA a través de Global Services: Doneran Foundation (abierta el 25 de febrero de 2011), Kamala Foundation (registrada igualmente el 25 de febrero de 2011) y Doral International Foundation (creada el 12 de noviembre de 2012).

Lo que se desconocía hasta ahora es que, además de para controlar las cinco fundaciones vinculadas a los Pujol, BPA también utilizó Global Services Advisory Limited para inscribir otras 20 fundaciones panameñas con las que facilitó la ocultación de patrimonios de clientes vip supuestamente ajenos a los negocios de la familia del cofundador de la antigua Convergència Democrática de Catalunya (CDC). Las sociedades fueron constituidas entre febrero de 2011 y octubre de 2013, y aunque los encargados de activarlas fueron los abogados del bufete Alemán, Cordero, Galindo & Lee, sus máximos responsables eran nuevamente directivos del banco andorrano.

Las fundaciones están identificadas, pero el nombre de sus respectivos propietarios no ha trascendido. Se trata de sociedades que habían pasado desapercibidas hasta ahora incluso para la Justicia, a pesar de que podrían haber sido utilizadas para cometer fraude fiscal. Las hipotéticas plusvalías generadas por esos depósitos nunca habrían sido declaradas, ni siquiera en el Principado. Al menos de momento, BPA aún no ha tenido que revelar ante ningún juez qué clientes se esconden tras esas firmas panameñas.

En el caso de los Pujol, el juez José de la Mata ya consideró que esas cinco fundaciones vinculadas a la familia probaban que sus miembros habían “descapitalizado progresivamente todos sus activos patrimoniales y financieros” desde el inicio del procedimiento abierto contra ellos en 2012, y que el propósito de las mercantiles no era otro que “alzar bienes del alcance de la Justicia”.

Fuentes próximas a BPA han admitido a este diario la existencia de esa red societaria y reconocen que, en total, las 25 fundaciones (las del clan Pujol y las del resto de clientes) habrían llegado a albergar un patrimonio opaco de 90 millones de euros. Sin embargo, otras fuentes elevan esa cifra y apuntan que BPA habría creado otras redes de evasión paralelas a la de Global Services Advisory Limited que no han sido aún descubiertas.

Según fuentes de la entidad, las 25 fundaciones habrían sido creadas en 2011 por Joan Pau Miquel para ofrecer mayor seguridad a clientes vip que temían que sus identidades pudieran quedar al descubierto si se producía una filtración masiva de nombres como la que sufrió en 2008 el HSBC de Ginebra con la publicación de la lista Falciani. Con las fundaciones, los depósitos pasaban a estar a nombre de una sociedad panameña controlada a su vez por una mercantil de Belice. Ni siquiera una filtración permitiría averiguar quiénes eran los titulares reales de los depósitos. El otro motivo por el que se creó supuestamente esta estructura fue evitar a los clientes del banco la tributación por las plusvalías de sus depósitos.

Joan Pau Miquel Prats.
Joan Pau Miquel Prats.

Joan Pau Miquel abandonó este lunes la prisión de Andorra en la que permanecía encarcelado desde marzo de 2015 por su presunta implicación en el lavado de capitales de clientes rusos, chinos, mexicanos y venezolanos, entre otros. El Tribunal Constitucional del Principado ha resuelto que no concurren motivos jurídicos para prolongar los 22 meses de prisión preventiva que ya ha cumplido Miquel. Con todo, el directivo podría tener que volver a prisión en breve. En mayo arranca en Andorra el juicio contra la veintena de empleados y colaboradores de BPA, entre ellos el antiguo exconsejero delegado, que presuntamente participaron en el blanqueo de capitales de la mafia de Gao Ping. Miquel se enfrenta a ocho años de cárcel en este procedimiento.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios