ENCUESTA MUNDIAL END OF YEAR DEL INSTITUTO DYM Y WIN/GIA

Los españoles se sienten más felices, pero están aún lejos de los índices precrisis

El 59% se confiesa satisfecho con su vida, por el 55% de los que había en 2014 y 2015, pero el porcentaje era del 68% en 2012. El 68% de los ciudadanos de todo el globo se siente a gusto

Foto: Un artista callejero actúa en el distrito de Mongkok de la ciudad china de Hong Kong, el pasado 10 de diciembre. (EFE)
Un artista callejero actúa en el distrito de Mongkok de la ciudad china de Hong Kong, el pasado 10 de diciembre. (EFE)

Los ciudadanos de todo el mundo se sienten algo más felices que hace un año. El 68% se declara satisfecho, dos puntos más que a finales de 2015. Una mayoría bastante abultada y significativamente más consistente que la que había en 2012, cuando el porcentaje era del 53%. En España también mejora la percepción respecto a lo que ocurría hace 12 meses (el 59% se confiesa hoy feliz), pero aún está lejos de los niveles registrados en 2012, cuando el Gobierno de Mariano Rajoy aplicó los recortes más duros, que se comenzaron a sentir en los meses y años siguientes.

Los datos proceden de la 40ª encuesta mundial End of Year (final de año), impulsada por la asociación líder en todo el globo en investigación de mercado y sondeos, la Worlwide Independent Network of Market Research / Gallup International (WIN/GIA). Un estudio que recoge las opiniones de ciudadanos de 66 países de todo el mundo (con más de 66.000 entrevistas), y cuyo trabajo de campo en España —1.000 encuestas online realizadas entre el 28 de octubre y el 6 de noviembre de 2016— ha corrido a cargo del Instituto DYM, miembro y responsable en nuestro país de WIN/GIA.

El sondeo aborda, además de cuestiones más coyunturales —como el deseo de permanencia en la UE, mayor tras el referéndum del Brexit en el Reino Unido—, las expectativas económicas y personales, así como la felicidad mundial. Así, en 2016, un 68% de los encuestados de todo el mundo se declaraba satisfecho con su vida, por un 66% que sentía eso mismo hace un año. El porcentaje era del 70% en 2014, del 60% en 2013 y del 53% en 2012. Este año, un 9% se confesaba desdichado (era el 10% a finales de 2015) y otro 22% decía sentirse ni feliz ni infeliz.

En Europa occidental, el volumen de contentos con su vida es del 56% y el de infelices, del 11%. 12 meses atrás, los porcentajes eran del 52% y del 12%

Si se miran los números en Europa occidental, resulta que el volumen de contentos con su vida es del 56% y el de infelices, del 11%. 12 meses atrás, los porcentajes eran del 52% y del 12%. En 2012, era un 49% el que se declaraba satisfecho, y un 13% lo contrario.

Diferencias por zonas geográficas

En España la percepción de felicidad ha crecido en el recién pasado año: el 59% señala que está contento con su vida (frente a un 10% de desdichados). En 2014 y 2015, quienes se confesaban satisfechos eran menos, el 55%, y en 2013, uno de los años más duros de la crisis, justo cuando se sintieron los recortes aplicados por el Ejecutivo de Mariano Rajoy, aún menos, el 52%. En 2012, el peso de los felices era mayor, del 68%, por el 13% de los que se creían desgraciados.

Por zonas geográficas, el estudio de WIN/GIA observa diferencias claras. Así, los ciudadanos del Este asiático y Oceanía son significativamente más felices (el 78% se confiesa así) que los de Oriente Medio y el norte de África (43%). Al Extremo Oriente siguen, en el 'ranking de la felicidad', América Latina (73%), el oeste y sur de Asia (63%), América del Norte (62%), África subsahariana (60%), la UE y Europa occidental (56%) y Europa del Este (54%).

Fiji y China son, de hecho, los países más felices del mundo: registran, respectivamente, un +89% y un +80% de felicidad neta (o sea, el número de aquellos que se sienten felices menos aquellos que se confiesan insatisfechos), seguidos por Filipinas, Vietnam, Panamá, Indonesia y Paraguay.

El país más infeliz del mundo es Irak, por tercer año consecutivo. Su índice de felicidad neta es del +1%. Es decir, que son más los que se confiesan contentos con su vida por solo un punto. El desglose por áreas geográficas también confirma que, como en años anteriores, lo más llamativo entre los europeos es su mayor escepticismo respecto a la felicidad, puesto que el 33% de los individuos de Europa occidental y el 35% de los ciudadanos del Este se ubica en la zona templada, en el 'ni feliz ni infeliz', un porcentaje que no se da en otras partes del globo.

Los ciudadanos del Este asiático y Oceanía son significativamente más felices (el 78% se confiesa así) que los de Oriente Medio y el norte de África (43%)

En España, el índice de felicidad (el balance neto de aquellos que piensan que su vida les va bien menos los que creen que les va mal) es del +49%, mejor que en 2015 (+45%) y en 2014 (+47%), y bastante más arriba que en 2013 (+38%). Pero los españoles, sin embargo, siguen sin recuperar los niveles de felicidad previos a este último año (del +55% en 2012 y en 2011).

También las expectativas

La encuesta muestra, no obstante, que ese balance neto no es exactamente igual según los distintos estratos de edad, situación económica y laboral. Así, los más satisfechos son los jóvenes de 26 a 35 años (el índice es del +58,7%), y los más infelices, los adultos de 36 a 45 años (+37,9%) y de 46 a 55 (+39,8%). Por ingresos, el índice de felicidad es bajísimo entre los que tienen menos recursos (+11,8%). Si se va subiendo en la escalera, el porcentaje de satisfechos gana progresivamente ventaja. De este modo, los que tienen rentas muy altas se sitúan en un índice muy elevado, del +92,6%.

Fiji y China son los países más felices del mundo, seguidos de Filipinas, Vietnam, Panamá, Indonesia y Paraguay. Irak es el más infeliz del globo

Una lógica que también funciona cuando se pregunta por la situación laboral. El balance neto es más alto (+65,8%) entre los que trabajan a tiempo completo, y está hundido entre los parados (+19%). En la franja entre el 44% y el 49,7% están los que tienen un empleo a tiempo parcial, los jubilados y los estudiantes. En las amas de casa, el índice es del +52,9%. En definitiva, sí se observa una clara correlación entre el nivel de felicidad declarado y el umbral de ingresos y situación laboral.

La encuesta de WIN/GIA también interroga sobre las expectativas para 2017. Un 52% de los ciudadanos de todo el globo cree que el año se dará mejor que 2016, unos registros similares a los de años anteriores (54% en 2015, 53% en 2014, 48% en 2013). En Europa occidental, sin embargo, las perspectivas son bastante más negativas que las globales, aunque han mejorado ligeramente. Así, el 29% de los europeos estima que 2017 irá mejor, por el 27% que pensaba lo mismo 12 meses atrás respecto de 2016.

En España, mientras, la tendencia es contraria. Se percibe menos optimismo: el 39% opina que 2017 será un mejor año, cuando en la oleada anterior ese porcentaje era del 42%. A pesar de estos datos, los españoles siguen siendo más optimistas que la media de los países de Europa occidental.

Acudamos ahora al índice de expectativas generales, que es el balance neto de aquellos que piensan que 2017 será un año mejor menos los que creen que será peor que 2016. Si a nivel mundial este baremo es de 37, para España es menos actualmente, 17. Son expectativas más negativas que las del año pasado (28), aunque el número de optimistas sigue superando claramente al de pesimistas. El índice en 2014 fue de 13, y en 2013, -4.

En España, sí se observa una clara correlación entre el nivel de felicidad declarado y el umbral de ingresos y situación laboral de los entrevistados

Se observan diferencias en función de variables sociodemográficas. Así, son más optimistas las generaciones más jóvenes, y también los que tienen ingresos más altos. Y si se tiene en cuenta la situación laboral, se percibe que los que albergan mejores expectativas son los estudiantes y los que trabajan a tiempo completo.

Las perspectivas económicas

El último apartado del estudio se dedica a la evolución de las expectativas económicas. El 42% de los ciudadanos de todo el mundo vaticina que 2017 será un año de prosperidad, frente al 45% que registró 12 meses antes. O sea, que el optimismo ha disminuido pese a que gran parte del globo permanece fuera de la recesión. Pero ese 42% es casi el doble (22%) de los que son pesimistas.

El optimismo económico en todo el mundo ha disminuido en los últimos 12 meses. España está por encima de la media de Europa occidental

En Europa occidental los números son sensiblemente más bajos: apenas el 15% cree que 2017 marchará mejor en lo económico, por un 42% que piensa que se dará peor. Hace un año, quienes anticipaban que 2016 sería un ejercicio redondo en lo económico era un 14%. En España el movimiento es a la inversa: ahora el 27% vaticina que 2017 será próspero, cuando 12 meses antes el porcentaje era algo mayor (28%). No obstante, nuestro país sigue situándose claramente por encima de la media de Europa occidental.

El índice de esperanza económica es el balance neto de los que creen que 2017 será un año de prosperidad menos los que piensan que será de dificultades. Ese baremo viene siendo negativo desde hace años, pero en esta última oleada se ha roto la tendencia de mejora continua de expectativas económicas que se venía produciendo desde 2012 en España. El último índice es de -10, frente al -1 del año anterior o el -17 de 2014 y el -40 de 2013.

Los colectivos más optimistas en cuanto a la situación económica para 2017 en España son los individuos de 26 a 35 años, los tienen hoy ingresos medios-altos y altos y los que disponen de un trabajo a tiempo completo.

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