crisis en la casa socialista

El PSC ve "aparcada" la amenaza de no votar al líder del PSOE, que Ferraz no descarta

La primera reunión de las dos delegaciones sirve para seguir relajando la tensión, pero no se traduce aún en avances sustanciales. El reajuste de las relaciones orgánicas permanece en el aire

Foto: Elena Valenciano, Mario Jiménez y Paco Fuentes, a la izquierda, con Meritxell Batet, Salvador Illa y Antonio Balmón, este 2 de diciembre en Ferraz. (EFE)
Elena Valenciano, Mario Jiménez y Paco Fuentes, a la izquierda, con Meritxell Batet, Salvador Illa y Antonio Balmón, este 2 de diciembre en Ferraz. (EFE)

Primera reunión de la comisión de PSOE y PSC para "clarificar" sus diferencias políticas y examinar su protocolo de relaciones sin avances sustanciales. La de este viernes era tan solo un encuentro de aproximación entre los dos partidos hermanos, que sirvió para seguir limando asperezas y bajar la tensión, aunque en el fondo las discrepancias y el contraste de percepciones continúan estando en el mismo punto. En particular, respecto a una cuestión crucial: si los socialistas catalanes podrán permanecer en los órganos federales de dirección del PSOE y si, por tanto, sus militantes podrán votar en el siguiente congreso al próximo secretario general. El PSC considera "aparcada" esa amenaza. Pero Ferraz aún no la descarta, alegando que el resultado del proceso de diálogo se verá cuando se concluya y que en todo caso habrá que discutir primero las materias puramente políticas antes de abordar el encaje orgánico. 

La cita se produjo este viernes en Ferraz y se prolongó durante cerca de dos horas. Los interlocutores, los que ya se aprobaron hace dos semanas: Mario Jiménez, el portavoz de la gestora, la eurodiputada Elena Valenciano y el exsenador extremeño Paco Fuentes, por la parte socialista, y Salvador Illa, nuevo secretario de Organización del PSC, y la diputada Meritxell Batet y el alcalde de Cornellà, Antonio Balmón, del lado catalán.

Cataluña es el segundo territorio socialista, así que no es menor cómo queden los lazos orgánicos. Si las bases del PSC no votan, Díaz tiene la senda allanada

Illa, que compareció primero en rueda de prensa en la sede federal, fue desde luego más concluyente que Jiménez, sobre todo en lo atinente a la cuestión orgánica, uno de los puntos más conflictivos. En las últimas semanas, desde que el PSC rompió la disciplina de voto y ordenó a sus siete parlamentarios en Madrid no abstenerse en la investidura de Mariano Rajoy, tanto dirigentes de la cúpula provisional como de las federaciones próximas a ella insistían en que una posible forma para resolver la "asimetría" de las relaciones de los dos partidos era hacer que los socialistas catalanes salieran de los órganos de dirección donde cuentan con voz y voto (ejecutiva, comité federal y congreso), puesto que el PSOE no está integrado en ninguno de los estamentos de poder del PSC. Eso implicaría que los casi 18.000 militantes catalanes (con carné del partido o de las Juventudes) se quedasen fuera de la elección en primarias del próximo secretario general del PSOE. Nada menor. Cataluña es el segundo territorio más importante tras Andalucía en volumen de afiliados. Si el PSC fuera expulsado, Susana Díaz tendría el camino expedito para conquistar Ferraz, dado que las bases catalanes estaban inclinadas hasta ahora hacia Pedro Sánchez. 

El PSC ve "aparcada" la amenaza de no votar al líder del PSOE, que Ferraz no descarta

Gestos de distensión de Iceta

El PSC quiere alejar ese riesgo de ruptura como sea, consciente de que saldría perdiendo. Por eso, desde el congreso del PSC, celebrado a primeros de noviembre, su primer secretario, Miquel Iceta, está protagonizando el acercamiento a la gestora y en particular hacia Díaz, con la que se reunió en Sevilla hace una semana y a la que prometió "neutralidad" del PSC en el cónclave del PSOE. 

Jiménez sostiene que no conviene "anticipar" el resultado para ser "respetuoso" con el proceso de negociación, pero no niega ningún escenario

Justo por los prolegómenos de esta primera reunión era importante conocer cómo se pretende reorganizar las relaciones de los dos partidos. Aún es pronto para saberlo porque quedan como dos meses de negociación. No obstante, se le preguntó expresamente a Illa si consideraba enterrada la posibilidad de que los cerca de 18.000 militantes del PSC pudieran no votar al próximo líder del PSOE. Su respuesta fue clarísima: "Sí, creo que queda aparcada esa amenaza".

 Era obvio que ese mismo interrogante se le plantearía a Jiménez. El dirigente andaluz fue mucho más difuso. Repreguntado en varias ocasiones si Ferraz descarta esa opción, la de que los afiliados catalanes no puedan elegir al jefe del PSOE, se limitó a reiterar que no quería "anticipar" ninguna posición, para ser "respetuoso" con el proceso de diálogo abierto. Pero según Jiménez, ambas partes han "constatado que la relación era asimétrica" y que "entre dos partidos autónomos lo razonable es buscar la simetría".

El portavoz recalcó que lo "fundamental" para ambas organizaciones es la "clarificación" de las posiciones políticas, para a partir de ahí redefinir el encaje orgánico —una cuestión que definió como "instrumental"—, teniendo presente que el objetivo es "seguir caminando juntos" y que el resultado sea "lo mejor para el proyecto socialista y para Cataluña". 

El PSC ve "aparcada" la amenaza de no votar al líder del PSOE, que Ferraz no descarta

¿Congreso o comité?

Precisamente esa meta de "seguir caminando juntos" fue uno de los acuerdos de la reunión "muy franca y muy positiva" de las dos delegaciones, según resumió Illa a los periodistas. El otro gran consenso es iniciar el "proceso de evaluación y actualización, en el plano político y orgánico, de las relaciones de ambos partidos", con el objetivo de "consolidarlas", y el último, "constatar la vigencia" de la 'Declaración de Granada' de julio de 2013, pactada entre Ferraz y los barones como propuesta de una España federal, "un marco muy vigente" para solucionar el encaje de Cataluña en España. PSOE y PSC se siguen dando un plazo de dos meses para culminar los trabajos, aunque aún no hay un calendario de encuentros fijado. 

Ambos partidos constatan la "vigencia" de la 'Declaración de Granada' como un marco óptimo para resolver el encaje de Cataluña en España

En la cita de este viernes no se pusieron por delante los modelos de organización de otras formaciones hermanadas, como la CDU y la CSU alemanas. Ni siquiera Illa quiso adelantar cuál es la propuesta de su partido, ni siquiera cómo debería aprobarse ese eventual cambio de relaciones. Los socialistas catalanes sí insisten, y hoy lo volvió a hacer su secretario de Organización, en que toda modificación debe pasar por un congreso del PSC, sin meterse en cómo lo tendría que hacer Ferraz. Jiménez, por su parte, sostuvo que lo importante es que se llegue a un acuerdo, y la "materialización" del mismo, si se valida el cambio del protocolo de unidad de 1978 [aquí en PDF] en un comité federal o en el congreso, tiene una significación "relativa". Pero no es lo mismo. En el primer caso, supondría que el PSC no participaría en el próximo cónclave, en caso de que se decidiera sacarle de los órganos. 

La comisión encargada de analizar las relaciones de PSOE y PSC, en su primera reunión, este viernes. De izqda. a dcha., Salvador Illa, Mario Jiménez, Elena Valenciano, Meritxell Batet, Antonio Balmón y Paco Fuentes. (PSOE / Inma Mesa)
La comisión encargada de analizar las relaciones de PSOE y PSC, en su primera reunión, este viernes. De izqda. a dcha., Salvador Illa, Mario Jiménez, Elena Valenciano, Meritxell Batet, Antonio Balmón y Paco Fuentes. (PSOE / Inma Mesa)


Tanto PSC como PSOE están de acuerdo en que primero deben analizarse las relaciones políticas. ¿Qué problema hay? A la gestora no le gustan algunas posiciones adoptadas por el PSC en materia territorial, como la defensa de Cataluña como "nación" —hoy mismo Illa volvió a recordar que esa conceptualización no significa en modo alguno la "reclamación de Estado", ya que solo implica el reconocimiento de un sentimiento y de una identidad lingüística y cultural— y la definición de España como "nación de naciones". Ferraz entiende que esas formulaciones podrían rebasar la 'Declaración de Granada'. De ahí que Jiménez abogara por un "proceso de clarificación" tras "alguna disrupción o fallo de interpretación", señaló, sin explicitar los puntos de discrepancia que en otras ocasiones sí eran señalados. La intención era clara: no ahondar más en la herida. En todo caso, la cúpula provisional siempre ha subrayado (también lo hizo este viernes el dirigente andaluz) que Granada es un "punto de llegada" dentro de los socialistas pero un "punto de partida" para negociar con otras fuerzas políticas cuando se abra el melón de la reforma constitucional. 

El PSC ve "aparcada" la amenaza de no votar al líder del PSOE, que Ferraz no descarta

El camino acaba de arrancar. Aunque en la comisión se sientan dos expertos negociadores: Valenciano y Balmón. Ambos ya debatieron sobre la posibilidad de modificar el protocolo de 1978 en la crisis anterior de los dos partidos, en 2013, aunque finalmente se optó por crear un comité de coordinación que apenas se ha reunido y que no fue capaz de evitar el cisma en la votación de investidura. 

El PSOE saca pecho de su acuerdo sobre déficit y SMI, pero marca distancias con los PGE

El PSOE no abjura de su pacto con el Gobierno en materias tan sustanciales como el objetivo de déficit y de endeudamiento y la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) de un 8% para 2017. Pero también puntualiza que eso no anticipa un acuerdo de los Presupuestos del año próximo

Mario Jiménez, tanto en rueda de prensa como horas antes en Onda Cero y Telecinco, igual que el portavoz socialista, Antonio Hernando en 'Los desayunos de TVE', insistió en que hay que diferenciar varios campos. "Ni vamos a apoyar los Presupuestos salvo que [Mariano] Rajoy se caiga del caballo y presente unos radicalmente distintos a los que ha presentado estos años, ni respaldamos el techo de gasto que le corresponde en exclusiva plantear al Gobierno", sostuvo. Porque otra cosa es que el PSOE facilite que España cumpla los compromisos con Bruselas en cuanto a déficit y endeudamiento [aquí en PDF]. 

Ferraz reitera que el PSOE no se vincula "en absoluto" al techo de gasto no financiero planteado por el Gobierno, porque es una competencia suya y no pasa por las Cámaras para su convalidación. Lo que ha pactado (y que sí pasa por el Parlamento) es el objetivo de déficit (del 0,6% para las comunidades) y de deuda, más el incremento del 8% del SMI (de 655,20 a 707,60 euros al mes). Al reajuste del déficit se abstuvieron las autonomías socialistas en la reunión, este jueves, del Consejo de Política Fiscal y Financiera, salvo Valencia y Baleares que, como Cataluña, votaron en contra. 

Jiménez vendió la subida del salario mínimo como un "paso muy importante", un "gran éxito" de los socialistas, que era "de justicia" tras años de ligerísimos aumentos, aunque reconoció que el PSOE y los sindicatos coinciden en que lo prioritario es mejorar las condiciones laborales, y en particular la negociación colectiva y la lucha contra la precariedad laboral.

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