expectación ante los cambios de competencias

Rajoy rediseña su Gobierno para tiempos de pactos sin variar el núcleo duro

En el Partido Popular esperan otra muestra de la obsesión de su jefe por el equilibrio: continuidad y renovación, Sáenz de Santamaría y Cospedal, Montoro y Luis de Guindos

Foto: El reelegido presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (i), momentos antes de jurar el cargo ante el Rey. (EFE)
El reelegido presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (i), momentos antes de jurar el cargo ante el Rey. (EFE)

Mariano Rajoy cierra hoy la composición de su segundo Gobierno con las mismas cuadernas del primero, el botado en diciembre de 2011, pero con una cubierta nueva para adaptarlo a los nuevos tiempos de los pactos y a su obsesión por el equilibrio: continuidad y renovación, Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal, Cristóbal Montoro y Luis de Guindos. Ese era hasta anoche, mientras el jefe del Ejecutivo hacía las últimas llamadas a sus ministros entrantes y salientes, la impresión reinante en la dirección del PP.

Como se daba por hecho la continuidad de la vicepresidenta, del titular de Hacienda y hasta del ministro de Economía (sin vicepresidencia), la expectación en el PP se reduce a conocer los cambios de competencias entre carteras, el encaje de la secretaria general, el grado del ascenso de Fátima Báñez, saber si Jorge Fernández Díaz sigue en Interior o en otro departamento y las nuevas incorporaciones en el área económica.

Cada quiniela surgida en medios gubernamentales, de la sede de Génova o del Grupo Popular, desde que Mariano Rajoy vio despejada su investidura como próximo presidente del Gobierno se ha perdido frente ante al silencio oficial o los 'contraataques' argumentales de los sectores perjudicados por la especulación de turno. Nadie maneja datos directos del presidente del Gobierno, salvo los concernidos, que tienen compromiso de secreto, más Saénz de Santamaría por estar en el rediseño de la nueva estructura del gabinete y Cospedal por lo que le toca personalmente, más su faceta de 'consultora' como secretaria general del partido.

Lo que sí transmiten desde los principales departamentos del Ejecutivo saliente es que ninguno de sus titulares está de salida, ni siquiera Jorge Fernández Díaz. Según advierten en los medios del PP más marianistas, otra cosa es que Rajoy le pueda cambiar de destino, pero nunca "dejarle tirado" si es que se tiene que enfrentar a una comisión de investigación parlamentaria sobre su papel para frenar a los independentistas catalanes.

Sobre el futuro del equipo económico, las mismas fuentes comentan que, confirmado Montoro al frente de Hacienda para seguir con su tarea de hacer otra vez los Presupuestos, no creen que su jefe quiera prescindir tampoco de Luis de Guindos, salvo que el titular de Economía prefiera volver a la actividad privada. Puede incluso asumir nuevas competencias o la tutela directa sobre otras carteras de su área, "pero no será vicepresidente ni podrá controlar Energía", añaden.

Pese a la pugna entre Montoro y Guindos, en el PP se inclinan por pensar que Rajoy prefiere mantenerlos en su gabinete, aunque sea redefiniendo sus funciones. Administraciones Públicas volverá a ser un ministerio en vez de una secretaría de Estado, mientras que Economía puede tener más peso en materia de inversiones una vez concluida la tarea de impulsar la reordenación bancaria.

El papel de Fátima Báñez como figura en ascenso dentro del nuevo gabinete del PP vendrá definido por su peso en la llamada área social (pensiones y mercado laboral) y por quedar encargada de asegurar el apoyo de Ciudadanos en las leyes y reformas que se tengan que poner en marcha. Será la misma función añadida que tendrán que asumir la vicepresidenta y los principales ministros: tener contento a Rivera y captar el aval añadido de PSOE, PNV y Coalición Canaria.

Entre los nuevos ministerios, como Administraciones Públicas, Portavocía o Innovación, que podrían engrosar el número de carteras del próximo Ejecutivo, más las vacantes del saliente (Fomento, Industria y Sanidad), y alguna jubilación pendiente, Rajoy tiene más de seis puestos libres para 'vender' la renovación de su equipo con un 50% de caras nuevas.

Ahí tendrán que aparecer "los Maillos y las Levys", como dicen en el PP. Se refieren a la renovación que aplicó su jefe a la dirección del partido en junio de 2015, cuando solo dio una baja, la del responsable de organización (Carlos Floriano), confirmó a Javier Arenas e incorporó a Jorge Moragas, Pablo Casado, Javier Maroto, Fernando Martínez Maillo y Andrea Levy. A los dos últimos solo los conocía Rajoy.

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