diseñada por el bufete nummaria

Sabina usó su red para facturar 2,9 millones por la gira '500 noches para una crisis'

Solo en el segundo semestre de 2014, el cantante facturó a través de una Unión Temporal de Empresas creada por Nummaria 2.976.898 euros y obtuvo un beneficio de 1.641.011 euros

Foto: El cantante español Joaquín Sabina, durante un concierto de su gira latinoamericana '500 noches para una crisis'. (EFE)
El cantante español Joaquín Sabina, durante un concierto de su gira latinoamericana '500 noches para una crisis'. (EFE)

Joaquín Sabina empleó una Unión Temporal de Empresas (UTE) creada por el despacho Nummaria para canalizar todos los ingresos de '500 noches para una crisis', la gira que realizó en 2014 y 2015 por Latinoamérica y España para conmemorar los 15 años de '19 días y 500 noches', su disco más exitoso. Solo en el segundo semestre de 2014, el cantante facturó a través de esa UTE 2.976.898 euros y obtuvo un beneficio de 1.641.011 euros. La mercantil aún no ha presentado las cuentas correspondientes al ejercicio 2015. Al menos una de las dos empresas que componen la UTE, Ultramarinos Finos SL, ha sido investigada por Hacienda por presuntas infracciones continuadas en las declaraciones de IVA e Impuesto de Sociedades.

[Lea aquí: 'Por qué los fans de Sabina no quieren que pague impuestos']

La estructura mercantil que rodea a la UTE de Sabina reproduciría el esquema que habría utilizado masivamente Nummaria para facilitar a sus clientes la ocultación de operaciones comerciales y la imputación a sociedades de ingresos que debían tributar como rentas del trabajo, una práctica que denunció la Fiscalía Anticorrupción el pasado 31 de marzo, desencadenando una operación que instruye desde entonces el Juzgado de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional y que ya acumula medio centenar de imputados. Sabina no forma parte de esa primera querella de la Fiscalía Anticorrupción, pero figura en la larga lista de clientes ilustres de Nummaria investigados por la Agencia Tributaria, como ha reconocido a El Confidencial un portavoz autorizado del artista. Como adelantó este diario, en esa situación se encuentran también la escritora Carmen Posadas y los herederos del tenor Alfredo Kraus, que también eran clientes de Nummaria.

Sabina comunicó la UTE a Hacienda en junio de 2014 y se encuentra activa desde entonces. Según consta en sus estatutos, su objeto social es “la organización, producción general, desarrollo y realización de la gira musical del autor Joaquín Sabina denominada '500 noches para una crisis. Tour 2014”. Lo llamativo es que las dos empresas que se asociaron para crearla, Ultramarinos Finos SL y Jimecoro 2012 SL, pertenecen a partes iguales al propio Sabina y a su pareja, Jimena Coronado. Cada una de las limitadas posee el 50% de las acciones de la UTE. Además, en enero de 2013, Ultramarinos Finos SL y Jimecoro 2012 SL se asociaron para constituir a su vez una comunidad de bienes, CB Jimecoro, que también controlan, por tanto, el músico jienense y su pareja. La primera mercantil tiene el 80% de las participaciones de la comunidad y la segunda, el 20% restante.

Toda la estructura fue diseñada por el bufete Nummaria. De hecho, el notario que validó la constitución de estas mercantiles fue Luis Núñez Boluda, el mismo que habría participado en la creación de las sociedades de los protagonistas de 'Cuéntame cómo pasó', Imanol Arias y Ana Duato, los dos clientes más célebres de Nummaria, que ya han tenido que prestar declaración ante el instructor de la causa, el juez Ismael Moreno.

La red de Arias y Duato tenía ramificaciones en Reino Unido y Costa Rica y contó con la ayuda de testaferros. El entramado de Sabina se concentra en España, pero sorprende su complejidad porque el cantante y su pareja son, en realidad, los únicos propietarios de todas las mercantiles que lo integran. Expertos fiscalistas consultados por El Confidencial aseguran que, en el caso de autores y artistas, estas estructuras suelen emplearse para facturar a través de sociedades ingresos que deberían computarse como rentas del trabajo y que, por tanto, conllevarían la aplicación de un tipo impositivo mucho más alto.

Ese sería exactamente el mismo supuesto por el que Sabina ya ha sido multado por Hacienda. En concreto, Ultramarinos Finos SL sufrió en 2014 un embargo preventivo de más de tres millones de euros por canalizar cobros que el cantante debía haberse imputado en su declaración del IRPF. Un portavoz del músico ha reconocido a este diario que ese proceso continúa y que el cantante está litigando para que la Agencia Tributaria le dé la razón. En conversación telefónica, este portavoz admite que Sabina es cliente de Nummaria, pero asegura que no está implicado en este escándalo y que ya lo tiene todo pagado.

La vida del artista ha girado sobre esta estructura fiscal al menos desde 2014. El músico y su pareja ingresaron ese año a través de este grupo de compañías 3.048.718 euros, la mayor parte, a través de la UTE para la gira '500 noches para una crisis'. Su conglomerado atesora, además, un patrimonio neto de 6.742.959 euros y sus beneficios ascendieron ese ejercicio a 1.495.044 euros. Sin embargo, solo pagó 263.169 euros en impuestos, es decir, en torno a un 14% de sus ingresos, por debajo del 25% al que estaban sometidas sus mercantiles por Impuesto de Sociedades, y más lejos aún del tipo máximo del 46% (más de 60.000 euros al año) que se le habría aplicado al cantante si hubiera declarado esos ingresos como rentas del trabajo. Las cifras no tienen en cuenta los ingresos y patrimonio de CB Jimecoro. El cantante y su pareja no han presentado el balance de la comunidad desde que la constituyeron en 2013.

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