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La trama del ICBC 'contrataba' a chinos para delinquir temporalmente en España
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La trama del ICBC 'contrataba' a chinos para delinquir temporalmente en España

Buscaba compatriotas con rasgos similares para abrir cuentas y personarse en las notarías con el fin de realizar operaciones comerciales al servicio de la organización

Foto: Empleada de ICBC. (Reuters)
Empleada de ICBC. (Reuters)

La detención de la cúpula de los delegados en España del Industrial and Commercial Bank of China (ICBC) el pasado 17 de febrero -coordinada por la Fiscalía Anticorrupción- destapó una compleja trama de blanqueo de capitales encabezada por ciudadanos de origen asiático. La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil aseguró que la red de contactos que operaba en torno a la entidad financiera conformaba una organización criminal que había incurrido presuntamente en delitos contra la Hacienda Pública, contra la propiedad industrial, de contrabando, falsedad documental, contra los derechos de los trabajadores y de blanqueo de capitales.

Así lo aseguran los investigadores, de hecho, en el informe elaborado por la UCO el pasado febrero que dio origen a la entrada y registro de la sede en España del ICBC. El documento, al que ha tenido acceso El Confidencial, explica que los miembros de la trama construyeron un conjunto de "estructuras" empresariales que "se articulaban y relacionaban entre sí" para "potenciar el fin defraudador" estableciendo "canales de desarrollo de la actividad ilícita". "Estos nodos estaban conformados por distintos grupos que actuaban coordinados por la organización criminal" y que utilizaban el conglomerado societario para "instrumentalizar" operaciones comerciales, abrir cuentas en diferentes bancos con el fin de blanquear fondos, "dotar de aparente actividad a las empresas del entramado", "elaborar facturación ficticia", "ocultar el origen real del dinero y la identidad de sus propietarios" y "justificar el empleo de personas que se integraban en el organigrama" de la red criminal.

Algunos participaban activamente en las operaciones y otros solo ponían su nombre en documentos que servían para construir las estructuras societarias

La organización, de hecho, funcionaba como una auténtica agencia de 'trabajo' temporal de ciudadanos chinos, lo que la Guardia Civil define como "un sistema dinámico de incorporación de personal al organigrama delictivo". Ciudadanos en su mayoría de origen asiático aceptaban formar parte de la red delictiva "permitiendo el uso de su identidad y el control de su actividad económica de modo instrumental a demanda de los coordinadores" de la trama. Los 'empleados' de paja constituían sociedades, ponían su nombre para firmas de contratos, se presentaban en los notarios, abrían cuentas corrientes y ponían su rostro y sus datos personales a disposición de todo aquello que necesitaban los líderes de la organización.

Los responsables "les asignaban diversos roles". Algunos participaban activamente en las operaciones y otros solo ponían su nombre en documentos que servían para construir las estructuras societarias que eran utilizadas para blanquear. Una de las actuaciones a las que se prestaban los 'trabajadores' era la apertura de cuentas corrientes. "Los nuevos integrantes se trasladaban junto con dirigentes de la organización criminal hasta las entidades bancarias" para aportar documentación y firmar los contratos, relatan los investigadores de la UCO. Los responsables de la trama "buscaban entre sus filas a individuos que reunieran características fisonómicas similares a las del titular del documento" usurpando la identidad de este último.

Los miembros de la red utilizaban las entidades financieras para realizar "cuantas operaciones" estas permitieran. Todos sus movimientos bancarios estaban destinados a servir a los fines de la organización, centrados en el blanqueo de los fondos que recibían de origen ilícito, según el informe de la Guardia Civil, y explotaban una entidad hasta que esta activaba las alarmas y sus órganos de prevención detectaban actividades sospechosas y cerraban las cuentas. Así operaron con Sabadell, Mare Nostrum, Bankia, Unicaja, Banesto, Santander, Bankinter, Popular, BBVA, Caja España, Laboral, Catalunya Banc e ISBC.

Todas estas, salvo la última, detectaron comportamientos extraños y avisaron a la Comisión de Prevención de Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias (Sepblac). "El hecho de que la única entidad de las utilizadas que no generó ninguna alerta, pese a haber realizado operaciones por valor de 35 millones de euros, fuera el ICBC evidenció la existencia, cuanto menos, de irregularidades de orden administrativo que podrían haber propiciado la actividad blanqueadora", asegura la Guardia Civil. ICBC, continúa el informe policial, "no reportó comunicación de operación sospechosa alguna".

Las cuentas que la organización tenía en las citadas entidades conformaban la estructura financiera de la trama, a través de la cual movía grandes cantidades de dinero dirigido tanto a mantener la actividad de la red como a llenar los bolsillos de ciudadanos que abrieron las cuentas desde China. La mencionada detección de movimientos sospechosos por parte de las entidades provocaba que la organización estuviera continuamente abriendo y cerrando nuevos depósitos mediante la utilización de los mencionados 'temporeros'.

"El ICBC fue el banco en el que más operaciones realizó" la trama, revela el documento de la UCO, que destaca que esta entidad era la preferida de la organización, que llegó a tener 35 millones de euros en ella. Tras ella, Catalunya Banc fue la segunda más utilizada por la organización, que depositó 22 millones de euros, seguida de BBVA (casi 11 millones), Bankinter (10,8), Banesto (10,4) y Santander (9,9).

Los fondos eran remitidos a miembros de la trama en Asia esquivando no solo los controles de España, sino también los de China. "Las empresas y las cuentas bancarias se estructuran de tal modo que posibilitan el blanqueo de ingentes cantidades de efectivo a China velándolo a las autoridades tributarias españolas y, en algunos casos, a las propias autoridades tributarias chinas", subrayan los investigadores de la UCO, que consideran como "hipótesis" más plausible que ICBC formara "parte del canal de blanqueo" de la organización y "posibilitara la inclusión de miembros de organizaciones criminales

La detención de la cúpula de los delegados en España del Industrial and Commercial Bank of China (ICBC) el pasado 17 de febrero -coordinada por la Fiscalía Anticorrupción- destapó una compleja trama de blanqueo de capitales encabezada por ciudadanos de origen asiático. La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil aseguró que la red de contactos que operaba en torno a la entidad financiera conformaba una organización criminal que había incurrido presuntamente en delitos contra la Hacienda Pública, contra la propiedad industrial, de contrabando, falsedad documental, contra los derechos de los trabajadores y de blanqueo de capitales.

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