POLÉMICA POR EL TRATAMIENTO DE LA DICTADURA

Guadamur defiende su proyección: "Sin Franco, muchos aquí no estarían trabajando"

A diferencia del resto del país, la alcaldesa y la mayoría de vecinos se muestran indignados con las críticas y defienden el uso de las imágenes de los dictadores en el espectáculo

“Mira, te voy a decir una cosa. Si no hubiera sido por el tratado que firmó Franco con Hitler, muchos aquí no estarían trabajando. Porque fue él quien negoció que volvieran a España no solo las coronas de Guarrazar, que son el gran patrimonio de nuestro pueblo y una fuente importante de ingresos, sino también la Dama de Elche. Y que vengan aquí cuatro desgraciados a insultarnos por poner unas fotografías históricas, es el colmo”. Antonio Villanueva, vecino de Guadamur, tiene que morderse mucho la lengua para no regar de improperios a todo el que critica la proyección del polémico ‘Lux Gothorum’, un espectáculo audiovisual en el que aparecieron sobreimpresionados sobre las torres de un castillo los rostros de Francisco Franco, Adolf Hitler, Heinrich Himmler y el mariscal Pétain. Incluso a este periodista le cae una amenaza. Porque Villanueva es, además, tío de uno de los dos fotógrafos responsables de la proyección: “Como por culpa de esa gentuza o de la prensa le pase algo a mi sobrino, que es un cacho pan, cojo y mato a alguien”.

"Las imágenes congeladas de Franco y Hitler en la fachada de un edificio, y en este contexto, a mí no me parecen ofensivas", afirma la alcaldesa

Se diría que el cabreo de Villanueva está inducido por el lazo familiar. Pero nada más lejos: en Guadamur, salvo excepciones, la gente está muy indignada no con el espectáculo, sino con el ataque que ha recibido su ‘Lux Gothorum’, proyectado el pasado sábado como colofón a las IX Jornadas Visigodas del municipio. Primero fueron las redes sociales las que cargaron muy duro; luego la Diputación de Toledo anunció que el año que viene no subvencionará las jornadas, y el colofón ha sido la denuncia de Izquierda Unida ante la Comisión Europea a lo que considera “una alabanza al pacto de Hendaya” de 1940 que incurre en "apología del franquismo y del nazismo" y "contraviene las recomendaciones internacionales en materia de memoria histórica”.

Imagen exterior del castillo de Guadamur, cerrado al público. (D.B.)
Imagen exterior del castillo de Guadamur, cerrado al público. (D.B.)
Un grupo de mujeres debate sobre la polémica generada en Guadamur. (D.B.)
Un grupo de mujeres debate sobre la polémica generada en Guadamur. (D.B.)

“Las imágenes congeladas de Franco y Hitler en la fachada de un edificio, en el contexto de un ‘Lux Gothorum’, a mí no me parece que puedan ser ofensivas. Por eso he dicho que, si eso ofende a alguien, el ayuntamiento pide disculpas, porque la menor de las intenciones es herir sensibilidades”, argumenta Sagrario Gutiérrez, alcaldesa de Guadamur por el Partido Popular y diputada provincial. “Se ha sacado totalmente de contexto lo que era un espectáculo de luz y sonido de 20 minutos que explica cómo las coronas de Recesvinto llegaron a Guadamur mediante un tratado de recuperación de obras de arte. Los creadores pensaron que nada mejor que contar la historia tal cual fue. Por eso, no encontrarás a nadie que conozca la historia de las coronas que se sienta ofendido porque se muestre a los dictadores como protagonistas”, se defiende la alcaldesa.

“Algunos ya nos conocen como el pueblo de los fachas. Venimos de declarar a Rajoy 'persona muy grata' y ahora esto", se queja el portavoz socialista

Jonatán López, portavoz municipal del PSOE, considera este patinazo la puntilla para reclamar la dimisión de  Gutiérrez: “En España, algunos ya nos conocen como el pueblo de los fachas, de los nazis, hasta nos llaman ‘Fachamur’. Ya veníamos de ser el pueblo que declaró ‘persona muy grata’ a Mariano Rajoy y ahora esto. No tiene ningún sentido incluir en un festival visigodo las fotos de Franco y de toda la familia nazi. Es abrir heridas en un pueblo donde hay mucha gente represaliada por el franquismo”, denuncia el líder de la oposición municipal. También el Foro por la Memoria Histórica de Castilla-La Mancha ha exigido la dimisión de la alcaldesa. 

“Si han declarado 'persona muy grata' a Rajoy, que hagan lo mismo con Hitler ya que le hacemos estos homenajes”, dice en tono jocoso Paco Martínez, uno de los escasos vecinos críticos. Por su parte, Pablo Molina, médico de profesión, recuerda que tras el pacto de Hendaya, “muchos españoles terminaron en campos de concentración, entre los que se encuentra un familiar mío que fue deportado a Mauthausen”.

Nada que ver con los titiriteros

Gutiérrez afea a ciertos círculos sociales y, sobre todo, políticos que comparen este suceso con el de los titiriteros en Madrid y exijan medidas penales contra los autores y dimisiones políticas. “Aquí no se contaba la historia de una violación de una monja, sino la historia de un hecho cierto y real. No era una invención para lesionar a una religión. ¿Exigir una dimisión por conocer la historia y contarla, eso es lo que piden? Lo que habría que exigir es que, antes de lanzar una crítica, vayan a las bibliotecas”.

Momento en el que se alaba a Franco en la proyección del 'Lux Gothorum'.
Momento en el que se alaba a Franco en la proyección del 'Lux Gothorum'.

Pero lo que ha dejado heladas a miles de personas en toda España no es solo la impresión de ver a los dictadores en tamaño gigante. También los textos explicativos del pacto de Hendaya han desatado un torrente de estupefacción general. Según los autores del espectáculo, Franco “derivó con gran pericia su neutralidad en la Segunda Guerra Mundial” para recuperar los tesoros arqueólogicos.

En un primer instante, se señaló al historiador local Pedro Alonso como autor del texto. Pero él, ajeno a toda polémica en su despacho en la oficina de Turismo de Guadamur, niega la mayor: “Yo solo cedí la bibliografía y los autores, quizá desacertadamente, extrajeron de forma literal lo que leyeron de los periodistas de la época”. Alonso cede a duras penas unas palabras acerca del ‘Lux Gothorum’, aunque en su condición de experto defiende el uso de imágenes de dictadores en un contexto de divulgación histórica: “Se puede sacar hasta al diablo si se quiere, siempre que no se tergiversen los hechos”. 

Sagrario Gutiérrez, alcaldesa de Guadamur, en el consistorio. (D.B.)
Sagrario Gutiérrez, alcaldesa de Guadamur, en el consistorio. (D.B.)

Los fotógrafos locales Amador Cuartero y David Martín, autores del ‘Lux Gothorum’, están totalmente ilocalizables. Su entorno confiesa que están “abrumados” y “hundidos” por la repercusión social y política de su espectáculo. No entienden que medio país se les haya echado al cuello cuando lo único que hicieron, según sus conocidos, fue recuperar las mismas imágenes y emplear el mismo tono elogioso hacia Franco que vieron en el programa de televisión ‘Cuarto Milenio’, en su edición especial sobre el Tesoro de Guarrazar.

Según su entorno, los dos autores del espectáculo están "abrumados" y "hundidos", aunque no entienden por qué se les critica

“La dictadura es un periodo histórico. Yo no me pongo nerviosa cuando veo banderas republicanas incluso en los partidos de fútbol”, indica Gutiérrez. Y sentencia con una estocada a sus rivales políticos: “En cambio, hay otros dictadores que están en este momento gobernando y que gozan de muy buena salud. Yo no he visto ninguna crítica de esos mismos que se asustan con estos dictadores hacia Cuba o Venezuela, que están en desarrollo pleno de una dictadura”. 

Una de las pocas voces que faltan por escuchar es la del propietario del castillo, que para mayor escándalo es judío. Porque el ayuntamiento seguramente podrá organizar su próximo espectáculo de luz y sonido sin la subvención de la Diputación de Toledo, pero mucho más complicado sería pasar sin el castillo.

 

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
10 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios