Urdangarin se desvincula de la facturación con la que Nóos malversó 6,2 millones
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Caso Nóos

Urdangarin se desvincula de la facturación con la que Nóos malversó 6,2 millones

El esposo de la Infanta admite que Aizoon, la sociedad patrimonial que compartía con la Infanta, tenía empleados ficticios, pero culpa de ello a Miguel Tejeiro, su asesor fiscal

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Urdangarin se desvincula de la facturación con la que Nóos malversó 6,2 millones

Dubitativo, titubeante, recurriendo continuamente a expresiones como "supongo", "no lo recuerdo" o "lo desconozco", Iñaki Urdangarin, cuñado del rey Felipe y yerno del emérito Juan Carlos, comenzó en la mañana del viernes a responder a las preguntas del fiscal anticorrupción Pedro Horrach. Durante su declaración, el que fuera presidente del Instituto Nóosse ha desvinculado repetidamente de la contabilidad y la facturación de esa entidad mediante la cual se llegó a malversar 6,2 millones de dinero público, según la investigación. Urdangarin solo ha admitido que Aizoon, su sociedad patrimonial cuya propiedad comparte con su esposa, la infanta Cristina, contaba con empleados ficticios, aunque ha echado las culpas de ello a su asesor fiscal, Miguel Tejeiro, cuñado de su socio Diego Torres.

Uno de los primeros bloques de preguntas que abordó Horrach, fue el relativo a la plantilla de Aizoon, la sociedad patrimonial de los exduques de Palma. Según su escrito de acusación gran parte de su plantilla era simulada. Esa plantilla ficticia tenía como objetivo "aparentar que la sociedad contaba con infraestructura para prestar servicios a otras compañias" así como para aumentar los gastos deducibles y conseguir de forma fraudulenta una reducción en la base imponible y la cuota del Impuesto sobre Sociedades. "Entre 2004 y 2009 ni uno solo de los supuestos empleados de Aizoon es real", explica el escrito de acusación de Horrach. Parte de esos empleados solo estaban dados de alta en la Seguridad Social, pero no realizaban trabajo alguno. Otros prestaban servicio al Instituto Nóos y ni suquiera conocían la existencia de Aizoon. El resto era el personal de servicio doméstico del matrimonio.

El exduque ha reconocido que algunos de esos trabajadores de Aizoon en realidad no lo eran. Pero Urdangarin, ha asegurado que se ha enterado de ello a lo largo de la investigación judicial. "Hay empleados que no he conocido, no sabía ni quienes eran", ha señalado. También ha admitido que la finalidad de esas falsas incorporaciones era "llegar a ciertos baremos fiscales". Pero él, según su versión, no estaba al corriente, sino que todo era responsabilidad de su asesor fiscal. "De esas tareas se encargaba Miguel Tejeiro", ha añadido refiriéndose a la contratación. Torres, durante su declaración, también echó las culpas a Tejeiro de la creación del entramado societario internacional de Nóos para sacar el dinero de la lupa de Hacienda.

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Tras ello, el fiscal se ha centrado en las facturas del Instituto Nóos y de todas sus empresas satélite. Cuando Horrach ha empezado a enseñarle los justificantes, muchos de ellos por conceptos que considera falsos y otros cruzados entre las empresas de su exsocio Diego Torres y la suya, Aizoon, Urdangarin, que fue presidente de todo el conglomerado ha puesto enmarcha su estrategia: desvincularse de cualquier acto de administración de esas entidades. "Yo no soy el encargado de emitir las facturas ni soy el administrador de Nóos". A lo que ha añadido: "No me encargaba yo de eso ni en el Instituto Nóos ni en Nóos Consultoría".

La misma coartada ha planteado cuando Horrach ha comenzado a desgranar los proyectos financiados por administraciones públicas a través de los que se ejecutó el supuesto desfalco. A medida que se le mostraba documentación económica, el esposo de la Infanta se despachaba con respuestas como "yo del tema de las facturas ya le digo que no...", "no soy el encargado de emitir facturas", "no entiendo de eso"... "¿Cómo es posible que del canon de 900.000 euros del Valencia Summit de 2004 [sufragado entidades dependientes de la Generalitat valenciana] 714.000 acabaran en la empresa de la que usted es propietario?", le ha lanzado vehemente Horrach. Pero Urdangarin ha seguido en su tónica: "No soy conocedor de esa materia porque no me he dedicado a ese tema", ha respondido.

El fiscal, con sus preguntas, no ha logrado erosionar su versión. Que, a pesar de ser el máximo responsable de Nóos, no sabía nada de su contabilidad, su facturación o la contratación de su personal. "Yo, principalmente, estaba en la supervisión de los proyectos", ha afirmado. "Lo que yo hacía era dirigir, dirigir, dirigir...".

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El expresidente balear, Jaume Matas, también acusado en el caso, confesó durante su declaración del pasado 16 de febrero que ordenó contratar a Urdangarin a dedo para que gestionara el patrocinio del equipo ciclista Illes Balears-Banesto. Matas definió al cuñado del Rey como un "conseguidor" o un "facilitador" y aseguró que la "comisión" o "peaje" que cobraría por sus gestiones, sería la dirección de la oficina desde la que se llevaba el proyecto, valorada en 300.000 euros. A ese pacto se habría llegado durante un partido de pádel en la residencia de verano del Rey, el Palacio de Marivent.

El exduque, sin embargo, lo ha negado a preguntas de Horrach. "No es una comisión ni muchísimo menos, la oficina buscaba controlar perfectamente que las cosas se iban a hacer bien", ha asegurado. Luego ha añadido: "No soy un comisionista de nada, absolutamente, no". Si el responsable del dinero público que supuestamente llegaba a su bolsillo era, en el caso del Valencia Summit, en el patrocinio del equipo ciclista, toda la responsabilidad contable y administrativa la descargó sobre la persona que gestionaba el proyecto, el abogado Juan Pablo Molinero. "Tenía plena confianza en su valía profesional", ha afirmado tirando, de nuevo, balones fuera.

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