LA JUSTICIA EXAMINA LA LISTA FALCIANI

Juicio al marqués de la lista Falciani: "¿Le echaron millones en Suiza y no se enteró?"

Gonzalo Prado defiende que le robaron el pasaporte y abrieron una cuenta en el HSBC en Suiza sin su permiso. El fiscal cita a Baroja: "Los ricos defraudaban, y no se les tenía por ladrones"

Foto: Gonzalo Prado Pardo.
Gonzalo Prado Pardo.

El juzgado de lo penal 26 de Madrid acogió ayer una interesante vista sobre la lista Falciani. En el banquillo se sentaba Gonzalo Prado Pardo y Manuel de Villena, marqués de Castiglione de Aragón, primo del presidente de Endesa y sobrino de Manuel Prado y Colón de Carvajal. Este defendió que si su nombre aparecía en la lista es porque le robaron el pasaporte en 1997 y que con él le abrieron la cuenta sin su conocimiento. El fiscal, Carlos García-Berro, llegó a ridiculizar su coartada: "Esto me recuerda al vídeo de YouTube, ese que dice que le echaron droga en el cola-cao. Usted dice que le echaron millones en Suiza y que nunca se enteró". La Agencia Tributaria, a través del abogado del Estado Edmundo Bal, jefe de lo penal de la Abogacía, inisistió en que además de la lista Falciani había salidas de dinero de las empresas de Prado que días después se correspondían con ingresos muy similares en Suiza. "Ni idea", respondió Prado.

Gonzalo Prado Pardo y Manuel de Villena, de 54 años, abrió cuenta en el HSBC de Suiza el 2 de mayo de 2006, según los datos de la lista Falciani a los que tuvo acceso El Confidencial junto al Consorcio Internacional de Periodismo de Investigación (ICIJ) y 'Le Monde'. En su ficha aparecía vinculada la firma Ancona Corporation, con sede en Panamá, y en la cuenta llegó a tener un saldo de 491.272 euros en el ejercicio fiscal 2006-2007.

El fiscal le preguntó si era un indigente porque entre 2003 y 2006 no realizó la declaración de la renta pese a que se compró una casa de 600.000 euros

En 2010, cuando Francia trasladó a España la información del informático suizo, la mayoría de los 659 españoles del listado regularizaron su situación con Hacienda. Contra los que no lo hicieron, unos 40, se abrió un proceso penal por fraude fiscal. Los juicios y las sentencias llegan con un goteo, ya que al contrario que en otras causas, las querellas se presentaron por separado. Los jueces están dando validez a la lista Falciani y cuando lo han archivado durante la instrucción, la Audiencia de Madrid ha ordenado seguir con el procedimiento. Ya hay una condena firme a siete años de cárcel, al empresario Jacob Benzaquen, como adelantó este diario.

Ayer, el juicio iba contra el más conocido de los querellados. No tanto por él, sino por su linaje. En el banquillo se sentaba Gonzalo Prado Pardo y Manuel de Villena, hijo del conde de la Conquista y de la baronesa de Monte-Villena. "¿En 2006 estaba usted en situación de indigencia?", arrancó el fiscal García-Berro su interrogatorio. Lo hizo porque, según aclaró después, Prado no había hecho declaración de la renta entre 2003 y 2006. De pie, Prado no rehuyó las preguntas de la acusación. Señaló que no era pobre, no, y que no hizo la declaración del IRPF porque no tenía sueldo.

Ahí fue cuando el fiscal y el abogado del Estado se ensañaron. Le esgrimieron que en 2005, cuando no declaraba ingresos a Hacienda, se compró una casa de más de 600.000 euros que tenía una hipoteca de 552.000 euros. ¿Cómo pudo hacerlo si su mujer declaraba unos ingresos de unos 20.000 euros? Prado admitió que pagaba de cuota 2.700 euros al mes por la hipoteca pero justificó que una tía le había dado un préstamo de 145.000 euros y que lo hizo porque entonces representaba a una empresa alemana de aerogeneradores con la que iba a comisión y que esperaba cerrar importantes operaciones de parques eólicos con los que asumir el pago de la casa.

"No tengo ni idea. Yo no me lo explico", replicó el marqués a por qué está su nombre en la lista Falciani

Las acusaciones se centraron en los movimientos de sus sociedades, principalmente Spacomex, de la que Prado era administrador y dueño del 90% de las acciones. El fiscal y el abogado del Estado incidieron en salidas de dinero sospechosas desde esa sociedad, salidas de dinero hacia Prado: 47.700 euros una vez, 23.300 en otra, una retirada de efectivo de 100.000 euros. Según el marqués, eran préstamos que le hacía la sociedad que iba a devolver cuando cuajaran los negocios, algo que no ocurrió. En esa parte, la acusación trataba de demostrar que Prado tenía más dinero del que declaraba a Hacienda. "¿Obedecen a una retribución no declarada?", preguntó el fiscal. El abogado del Estado insistió en su tren de vida apuntando que las salidas de dinero de Spacomex eran en realidad el dinero que ganaba Prado y que no declaró. Por eso indagó sobre la entrada que dio para un ático-dúplex en Colombres (Asturias). Según Prado, ese ático era "una inversión de Spacomex sobre plano". 

Luego pasaron a la existencia de la ficha del HSBC en Ginebra aportada por Falciani en la que aparece su nombre junto a la sociedad panameña Ancona Corporation. "Aperece reiteradamente su nombre", le espetó el fiscal. "No tengo ni idea. Yo no me lo explico", respondió Prado, añadiendo 'jamás' y 'nunca' en varias respuesta. Respondió de pie, vestido con un traje azul y aparentemente tranquilo. Se ha dejado barba. El juicio transcurrió sin más público que este periodista y una asistente de la defensa que tomaba notas. Su defensa es que en 1997 le robaron el pasaporte y que ya le abrieron cuatro cuentas en España y que lo denunció por los problemas que le ocasionó. 

El informático suizo Hervé Falciani. (EFE)
El informático suizo Hervé Falciani. (EFE)

Pero además de la lista, las acusaciones sostienen que hay otros indicios, especialmente los movimientos de cuentas. El 24 de mayo de 2006, Prado retiró 48.000 euros, y el mismo día en la cuenta en Suiza aparecieron ingresados. El 11 de octubre sacó 78.880 euros y siete días después en la cuenta de Suiza que no reconoce como suya hubo un ingreso de 70.000 euros. El 20 de noviembre sacó 100.000 euros en España y tres días después hubo un ingreso similar en Ginebra. La Agencia Tributaria destaca que un concuñado suyo ingresó dinero en esa cuenta en el HSBC. El abogado del Estado señaló que hay "correlación" entre las cuentas de Prado en España y la de Ginebra que no reconoce. "No tengo ni idea de lo que me está diciendo. De Suiza, ni idea. Jamás he tenido una cuenta en Suiza", fue su respuesta.

La defensa, ejercida por el abogado Rafael Roca, de Roca Asociados, insistió en que esa ficha de la lista Falciani había podido ser manipulada e intentó desligar a su cliente del HSBC. Lo hizo de una forma que llegó a irritar a la magistrada con sus preguntas. El acusado remachó una y otra vez que no tenía nada que ver con Suiza. Señaló que hace unos meses se presentó en la sede del HSBC: "Pedí información sobre una cuenta que supuestamente estaba a mi nombre". Su requerimiento notarial para que el banco certificara si tenía cuenta ahí quedó sin respuesta. Su coartada es que le robaron el pasaporte en 1997 y que lo denunció en su momento. Presentó como testigo a un amigo al que le robaron en esa época una tarjeta de crédito -supuestamente alguien que tenía contacto con los dos- y al que pasaron cargos por Francia y Suiza hasta Italia. La vista se fue alargando y cuando la magistrada, Celia Sáinz de Robles Santa Cecilia, le ofreció un descanso, Gonzalo Prado pidió seguir: "Cuanto antes termine esto, mejor".

Prado pidió al HSBC un certificado para demostrar que no tuvo cuenta allí, pero nunca recibió respuesta

La principal perito de la acusación fue la inspectora de Hacienda que analizó las cuentas de Prado cuando llegó la lista Falciani. Esta detalló que el uso de una sociedad panameña interpuesta para tener fondos en Ginebra era habitual para eludir la directiva europea del ahorro, que entró en vigor en 2005. Señaló que suele ser una "sociedad carente de actividad para ocultar al beneficiario de los fondos". Descubrió en su investigación que "hay una serie de sociedades panameñas muy parecidas que de alguna manera están relacionadas con el HSBC en Suiza". A Gonzalo Prado lo definió como un "no declarante. Desde 2003 no había presentado renta ni patrimonio". Sin embargo, "va incrementando su saldo en Suiza paulatinamente" y lo relaciona con la salida de dinero de su empresa Spacomex, hoy en liquidación.

Hacienda detectó retiradas de dinero de la empresa de Prado "que dos días después aparecen en Suiza"

Con la primera lista Falciani, la Agencia Tributaria no pudo relacionar los ingresos detalladamente porque solo tenía los saldos mensuales. En 2013, cuando Falciani entrega nuevos datos a España, ya pueden comprobar la evolución del saldo. "En este momento, ya se aprecia que las retiradas de Spacomex casan con uno o dos días de diferencia con los ingresos en la cuenta en Suiza. Hay muchos movimientos de retiradas de Spacomex que dos días después aparecen en Suiza". Por ello, consideró que había "un incremento no justificado de patrimonio".

La Agencia Tributaria también envió como peritos a los dos responsables de la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF) que recibieron la lista Falciani en 2010. Estos detallaron lo que se encontraron. Hoy se conoce, pero entonces era el secreto mejor guardado. Estos explicaron que cruzaron los datos que aparecían de los clietes, como DNI, con su base de datos para ver si coincidían. "Las coincidencias eran plenas". La lista era buena.

Ante las dudas que sembró la defensa sobre si la lista podía haber sido manipulada, estos inspectores fueron tajantes: "Está sin manipulación de ningún tipo". Señalaron que "es frecuente el patrón de interponer una sociedad en un paraíso fiscal" y que aunque había muchas categorías en las fichas -'account holder', 'beneficial owner', 'attorney'...-, "los apoderados en la práctica eran los titulares" del dinero. Ese es el criterio que ha seguido Hacienda y que ya ha llevado a una condena de cárcel a dos brókeres, los Coda, padre e hija, condenados a tres años de cárcel cada uno.

Hacienda pide tres años de cárcel y 793.776 euros de multa para Prado por ocultar al fisco dinero en Suiza

La defensa pidió la absolución y en caso de ser condenado que se le aplique un tipo penal más favorable. Según el abogado Rafael Roca, la ficha BUP con datos de Prado contenía inexactitudes, como una dirección que había dejado meses antes, y no salía su teléfono. Roca incidió en que al banco le habría sido imposible contactar con él, lo que demostraba que la cuenta no podía ser suya. Y alegó que no hay ningún signo externo de riqueza incongruente con sus ingresos: "No existe prueba ni indiciaria que no tenga una perfecta explicación por parte de mi representado". En su última palabra, el marqués recordó que estos años ha peleado para conseguir documentación que acredite que hace casi 20 años le robaron el pasaporte y que eso ha sido extremadamente complicado.

En sus conclusiones, el abogado del Estado destacó que la lista es lícita y que cuando el HSBC le dijo a Suiza que pidiera la extradición de Falciani a España, admitió que los datos eran auténticos. "El banco dijo: 'En efecto. Nos robó los datos y son datos reales". Sobre si había habido manipulación, defendió que eran las autoridades francesas las que habían trasladado la información a España y que entre países de la UE con sistemas legales parecidos no se podía dudar de la validez de la información. Bal destacó "la existencia de signos externos reveladores de gran riqueza. Y sin embargo, prácticamente era un indigente y no presentaba declaración de la renta. No tenía dinero para sobrevivir. Es absolutamente increíble". Lo que ocurría, según la abogacía del Estado, es que Prado tiene fondos opacos en Suiza y por eso corresponden la salida de dinero de las cuentas de la empresa en España con los ingresos en Suiza. Hacienda pide para Prado tres años de cárcel y una multa de 793.776 euros.

El fiscal concluyó citando a Pío Baroja: "En Alcolea, casi todos los ricos defraudaban a Hacienda, y no se les tenía por ladrones"

La vista fue larga, comenzó a media mañana y terminó pasadas las cuatro de la tarde. Cuando alguien esgrimía que iba a acelerar para no alargar el interrogatorio, la magistrada le cortaba: "En contra de lo que les hayan dicho alguna vez, la justicia no tiene prisa".

El fiscal -que pidió dos años de prisión y multa de 396.888 euros, el doble de la cantidad que presuntamente defraudó-, intentó descalificar los argumentos de Prado: "Así que en 1997 le robaron el pasaporte y unos malajes lo utilizaron para abrirle una cuenta y poner unos fondos a su disposición". Y sacó un ejemplar de 'El árbol de la ciencia', escrito por Pío Baroja en 1911, y leyó en voz alta: "Andrés discutía muchas veces con su patrona. Ella no podía comprender que Hurtado afirmase que era mayor delito robar a la comunidad, al Ayuntamiento, al Estado, que robar a un particular. Ella decía que no; que defraudar a la comunidad no podía ser tanto como robar a una persona. En Alcolea, casi todos los ricos defraudaban a Hacienda, y no se les tenía por ladrones".

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