se examinaron 831 aspirantes

¡Mamá, quiero ser notaria!: el 54% de los 90 aprobados este año es mujer

Los resultados de las últimas oposiciones a notarías evidencian de nuevo la continua importancia de las mujeres dentro del sector legal

Foto: La presencia de mujeres en las oposiciones es cada vez mayor. (EFE)
La presencia de mujeres en las oposiciones es cada vez mayor. (EFE)

El Colegio Notarial de Cataluña (CNC) anunció ayer los resultados de las últimas oposiciones al título de notario: de los 831 candidatos inscritos, 90 superaron los cuatro ejercicios que permiten obtener la prestigiosa titulación. De ellos, el 54% son mujeres.

Junto a otras como Abogacía del Estado o Registrador de la Propiedad, las oposiciones a Notario son unas de las más difíciles que existen actualmente en España. Para poder aprobarlas, se estima que se necesitan unas 50 horas de estudio semanal, un total de 3.000 horas que a la postre se traducen en unos cinco años ‘hincando los codos’.

La oposición consta de cuatro ejercicios que incluyen pruebas escritas, orales y casos prácticos sobre diferentes especialidades. Cada ejercicio es eliminatorio y los aspirantes deben mostrar sus conocimientos en diferencias áreas del derecho como Civil, Fiscal, Hipotecario, Notarial o Procesal.

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“Es una oposición muy dura, durísima”, explica Raquel, una joven exopositora a El Confidencial. “Yo lo intenté dos veces y nunca llegué a la última prueba. La competencia es terrible y el nivel es altísimo”. Esta joven madrileña, ahora abogada en un conocido despacho nacional, subraya la constancia que se debe mantener desde el primer día. “No todo el mundo está preparado para estudiar 12 horas diarias”.

El desembarco femenino en el sector legal -y en especial en las judicaturas- es una constante que se mantiene desde los años ochenta hasta hoy

A la hora de afrontar semejante empresa, los opositores pueden optar por diferentes formas de afrontar las pruebas. Las opciones más comunes son la contratación de un notario preparador o bien asistir a una academia especializada. Sea como fuere, desde el sector legal, señalan que ingresar en la élite de los funcionarios públicos exige una férrea disciplina y una capacidad de trabajo sobresaliente.

Pese a que año tras año la demanda de personas dispuestas a engrosar las listas del cuerpo de funcionarios crece, lo cierto es que el índice de suspensos es elevado. Según un informe de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA), el 42% de los opositores a juez y fiscal se presenta hasta cinco veces antes de aprobar. Este tipo de oposiciones suelen tener un fuerte componente vocacional, y es habitual que los candidatos lo intenten varias veces.

Siete de cada 10 opositores son mujeres

Los datos del CNC acreditan, por tanto, las cifras de las últimas oposiciones a juez y fiscal: de los 3.982 aspirantes que hubo el año pasado, 2.928 eran mujeres. En total, un 73,5%.

El desembarco femenino en el sector legal -y en especial en las judicaturas- es una constante desde los años ochenta hasta hoy. Lo que comenzó por un puñado de juezas se convirtió en 1997 en una realidad constatable: por primera vez, aprobaron más opositoras que opositores. Desde entonces, cada nueva convocatoria de plazas acredita que las togas y las puñetas tienen nombre de mujer.

Si los exámenes no llegan a buen puerto, lo habitual es que los exopositores busquen acomodo en bufetes y asesorías jurídicas

Actualmente, el 52% de los puestos de la carrera judicial está ocupado por mujeres, cifra que sin duda aumentará en los próximos años a tenor de los informes del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). “Cuanto más jóvenes son los jueces, más amplia es la mayoría de mujeres entre ellos”, reza uno de ellos. Igualmente, cabe destacar que casi el 70% de los jueces de entre 20 y 30 años son mujeres. Esta cifra se invierte al alcanzar los 60 años o más, donde el 81,5% de las judicaturas está en manos de hombres.

¿Hay vida después de opositar?

Elegir es renunciar y es algo que los opositores tienen muy claro al empezar. “Si decides embarcarte en esto, dejas a un lado la opción de comenzar una carrera en la empresa privada”, explica Raquel. “Creo que lo importante es saber cuándo parar, no es buena idea intentar incorporarse al mercado laboral muy tarde y sin experiencia previa”.

Si los exámenes no llegan a buen puerto, lo habitual es que los exopositores busquen acomodo en bufetes y asesorías jurídicas. Para muchas empresas, la falta de experiencia de estos abogados no es óbice para que encuentren en estos perfiles un importante atractivo con el que ampliar sus plantillas. “Para los bufetes, los exopositores son un activo. Su formación y su capacidad de trabajo es algo que se valora mucho a la hora de seleccionar abogados”, explica Blanca Olleros, directora de RRHH y Comunicación Interna de Olleros Abogados. “Muchas veces, la falta de experiencia la compensan con idiomas o habilidades comerciales. Haber opositado no es un impedimento para crecer en la empresa privada”.

Respecto a la hora de competir con abogados más jóvenes que sí tienen experiencia, Olleros recuerda que a los candidatos se les valora de forma global. “Más allá de la formación también hay otros factores importantes como la capacidad de trabajar en equipo. Al final, todo cuenta”.

Marta es una de esas exopositoras que decidieron parar y reconducir su carrera en la empresa privada. "Estuve dos años opositando para Inspector de Trabajo. Estudiaba 11 horas diarias durante seis días a la semana. Era duro pero comencé muy motivada", explica a este diario. "Lo dejé tras dos años y medio de estudio. Llegó un punto en el que se me hizo imposible seguir". Afirma que aunque la formación se valora, tuvo algunas dificultades para encontrar trabajo después. "Fue como empezar de cero con 26 años".

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