TAMBIÉN DENUNCIA A ASUNTOS INTERNOS Y A DOS FISCALES

Ofensiva judicial de Villarejo: acusa al CNI del robo de fondos reservados de un rescate

El comisario de la Policía Nacional acusa a agentes del CNI, funcionarios de Asuntos Internos y dos fiscales anticorrupción de atacarle para tratar de silenciar la desaparición de tres millones de euros

Foto: El director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Félix Sanz Roldán. (EFE)
El director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Félix Sanz Roldán. (EFE)

La batalla soterrada que libran los diferentes cuerpos de la seguridad del Estado para imponer su hegemonía en el campo de la inteligencia va camino de entrar en una nueva fase de hostilidades. El comisario de la Policía Nacional José Manuel Villarejo ha presentado dos denuncias en los Juzgados de Plaza de Castilla y en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid dirigidas contra agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), dos policías vinculados a Asuntos Internos, dos fiscales Anticorrupción y el exjefe de prensa de la Casa Real Javier Ayuso por los delitos de “organización criminal, omisión en la persecución de delitos, descubrimiento y revelación de secretos, acusación y denuncia falsa, amenazas y coacciones, calumnias e injurias realizadas con publicidad, así como prevaricación”. Según refleja Villarejo en ambos documentos, a los que ha tenido acceso El Confidencial, todos ellos estarían actuando de forma coordinada para tratar de silenciar el presunto robo de fondos reservados.

[Évole: "Villarejo ha visto las orejas al lobo. Lo de la doctora Pinto le inquieta”]

La primera de las denuncias entró en los Juzgados de Plaza Castilla el pasado 11 de mayo. El comisario asegura que agentes del CNI, policías, fiscales y periodistas integrarían una trama que está manipulando investigaciones, fabricando pruebas y publicando dosieres falsos con el único objetivo de manchar su nombre y forzar su expulsión de la Policía Nacional. Pero el mando del cuerpo, dedicado desde hace más de tres décadas a misiones especiales y de información, va más allá de esa acusación y aporta datos sobre graves irregularidades supuestamente cometidas por esos funcionarios de seguridad que no habían trascendido hasta ahora.

El pago del rescate de los periodistas

Villarejo sitúa el inicio de sus problemas con el CNI y el comisario que hasta hace dos meses dirigía Asuntos Internos, Marcelino Martín-Blas, en una nota informativa que habría elevado a sus superiores en marzo de 2014 acusando a funcionarios del centro de inteligencia de haberse quedado con parte del pago que supuestamente abonó España al Estado Islámico para lograr la liberación de periodistas nacionales. El comisario no aclara la identidad de los reporteros a los que se refiere pero, según ha podido saber El Confidencial, se trataría del redactor Javier Espinosa y el fotógrafo Ricardo García Vilanova, rescatados en marzo del año pasado tras más de seis meses de cautiverio en Siria.

En concreto, Villarejo señala que los agentes del CNI encargados de la operación habrían desviado la mitad de los seis millones de euros de fondos reservados que se habrían destinado para el pago del rescate. “Como consecuencia de que pusiera estos hechos en conocimiento de mis superiores, hubo una reacción virulentísima contra mí por parte de determinados agentes del CNI”, mantiene el comisario en su denuncia. “A partir de marzo de 2014 y por los motivos señalados, se recrudeció la persecución sin descanso contra mí persona por parte de ciertos mandos del CNI, secundados por Marcelino Martín-Blas y su acólito [el inspector de Asuntos Internos] Rubén, pretendiendo así desprestigiar y/o silenciar dicha información, buscando mi destitución”.

Las maniobras que según Villarejo pusieron en marcha para lograr ese objetivo se habrían traducido, principalmente, en la falsificación de pruebas para tratar de implicarle en “sumarios de gran relevancia pública” en los que, asegura el funcionario, no tuvo ningún tipo de participación.

Los choques en el caso del pequeño Nicolás

Para avalar su imputación, cita como ejemplos los supuestos intentos del CNI y sus contactos en la división de Asuntos Internos de la Policía, Martín-Blas y el inspector Rubén, de incriminarle en la investigación del caso Emperador contra la mafia china liderada por Gao Ping y también en la operación Prima que desmanteló el pasado noviembre una trama de blanqueo y narcotráfico liderada por el ciudadanos indio Harishchandra Tarachand Varma.

El 'pequeño Nicolás' atiende a los medios de comunicación. (EFE)
El 'pequeño Nicolás' atiende a los medios de comunicación. (EFE)

Pero Villarejo también afirma que el CNI y Asuntos Internos han hecho todo lo posible para que su nombre se viera salpicado por la investigación sobre el pequeño Nicolás. Menciona dos informes incorporados al sumario en los que Asuntos Internos concluyó erróneamente que se había reunido en un parque del centro de Madrid con el principal acusado, Francisco Nicolás Gómez Iglesias, y otro segundo en el que, según Villarejo, se omite intencionadamente que los responsables de esa sección de la Policía reconocieron a periodistas que estaban tratando de involucrar al agente encubierto en el caso.

“Sin duda, las acciones cometidas por los agentes del CNI y por el comisario Marcelino Martín-Blas y su equipo tenían como único objetivo desacreditar todo mi trabajo, así como destruir mi desprestigio personal y profesional”, recoge el documento. “Con ello, además de perjudicarme personalmente, buscan desvirtuar todas las denuncias formuladas contra ellos e interferir en los trabajos que actualmente realizo, relacionados con el terrorismo internacional y el crimen organizado”.

Apunta a la implicación de Vicepresidencia

María Pico y Soraya Sáenz de Santamaría. (EFE)
María Pico y Soraya Sáenz de Santamaría. (EFE)

Las acusaciones de Villarejo apuntan incluso a Moncloa. Según el comisario, “los miembros del CNI” a los que imputa esta supuesta persecución “dicen haber actuado bajo la dirección de la jefa de Gabinete de Vicepresidencia del Gobierno, María Pico, de quien creen que actúa en nombre de su jefa”, Soraya Sáenz de Santamaría. “No puedo incluirlas en este grupo delincuencial por no poder probar fehacientemente su participación”, admite. Con todo, Villarejo insiste en que el fin de esta trama no sería otro que tratar de destruir las denuncias que ha formulado sobre el supuesto “uso sistemático de medios oficiales para fines privados y la apropiación desde hace muchos años de bienes reservados”.

El agente encubierto asegura que en la trama también estarían implicados medios de comunicación y apunta sobre todo hacia Javier Ayuso, adjunto al director de El País y exdirector de comunicación de la Casa Real. Le reprocha que publicara en su diario un exhaustivo informe sobre sus empresas y su abultado patrimonio. El Ministerio del Interior abrió una investigación a raíz de la noticia, pero el expediente ha sido archivado sin encontrar incompatibilidades entre los negocios privados de Villarejo y la labor que éste realiza en el cuerpo.

Segunda denuncia ampliatoria

La segunda denuncia presentada por Villarejo, a la que también ha tenido acceso El Confidencial, entró en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) el pasado 22 de mayo y es una ampliación de la que ya envió a los Juzgados de Plaza de Castilla. En este caso, la acusación se centra en el papel que también habrían desarrollado en esa supuesta camarilla de agentes del CNI y Asuntos Internos de la Policía dos fiscales anticorrupción, José Grinda y Juan José Rosa.

Al igual que en la primera denuncia, Villarejo mantiene que Grinda y Rosa habrían presionado a testigos e imputados de casos mediáticos para tratar de fabricar una acusación contra él. En el caso de Grinda, el mando de la Policía achaca su animadversión a las indagaciones que supuestamente tuvo que realizar por orden de sus superiores para aclarar la implicación del representante del Ministerio Público en dos escabrosos sumarios judiciales de Cangas de Morrazo (Pontevedra) y Alcalá la Real (Jaén).

Supuesto intento de soborno

Villarejo describe las supuestas maquinaciones que los dos fiscales habrían realizado durante los últimos meses para relacionarle con el caso Emperador, la operación Prima y el caso del pequeño Nicolás. En su relato, les atribuye incluso el intento de soborno a un abogado para que, además de retirar una denuncia que había presentado contra ambos, admitiera por escrito que la había redactado “bajo coacción del comisario”. Según Villarejo, ofrecieron al letrado 250.000 euros por desistir de la acción legal.

Los jueces deberán decidir ahora si admiten a trámite las denuncias y abren diligencias para aclarar las numerosas acusaciones que el comisario de la Policía Nacional vierte contra funcionarios del CNI, efectivos de Asuntos Internos, periodistas y dos fiscales Anticorrupción. Villarejo reclama que sean juzgados por los delitos de “organización criminal, omisión en la persecución de delitos, descubrimiento y revelación de secretos, acusación y denuncia falsa, amenazas y coacciones, calumnias e injurias realizadas con publicidad, así como prevaricación”.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
20 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios