gran perdedor en su guerra con el pp

La venganza acaba con Bárcenas

Dos años después se ha demostrado que no ha servido para nada más que para que él sea sentado en el banquillo de los acusados, convirtiéndose en el gran perdedor

Foto: El extesorero del PP Luis Bárcenas a su salida de la Audiencia Nacional. (EFE)
El extesorero del PP Luis Bárcenas a su salida de la Audiencia Nacional. (EFE)

Hasta el día de hoy, nadie ha reconocido públicamente quién fue la persona que filtró a varios medios de comunicación la contabilidad B del Partido Popular. Sin embargo, su publicación se produjo pocas semanas después de que Suiza remitiera al juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz información sobre las cuentas del extesorero de la formación, Luis Bárcenas, destapando que llegó a acumular hasta 48 millones de euros. Tras conocer esos datos, el partido dio la espalda a Bárcenas y éste pasó a la acción.

No se sabe si fue él quien decidió destapar esa caja paralela pero lo cierto es que él la confirmó en el Juzgado y entregó unas copias al magistrado. Bárcenas comenzó su venganza. Dos años después, se ha demostrado que no ha servido para nada más que para que sea sentado en el banquillo de los acusados, convirtiéndose en el gran perdedor. Denunció al PP por despido improcedente tras ser expulsado de su despacho en la sede de la formación de la calle Génova tras conocerse el escándalo de sus cuentas helvéticas.

Bárcenas empezó una guerra con el PP. El extesorero y exsenador quiso demostrar que el partido había sido cómplice y aseguró que a pesar de su imputación en el 'caso Gürtel' había seguido trabajando en la sede del partido, donde tenía un despacho, un ordenador, una secretaria y hasta conductor pagado por la formación liderada por Mariano Rajoy. Sin embargo, la secretaria general, María Dolores de Cospedal, negó la mayor y habló de un “despido en diferido” desde 2010, es decir, el sueldo que había cobrado desde aquella fecha formaba parte de su indemnización, negando así cualquier vinculación laboral. El extesorero demandó al partido por despido improcedente, caso que un año después perdió.

El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz. (EFE)
El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz. (EFE)

Los hechos se sucedían rápidamente y Bárcenas provocó un auténtico polvorín en el partido. Incluso se llegó a filtrar al diario El Mundo unos mensajes de texto entre Rajoy y su extesorero después de destaparse el escándalo en los que Bárcenas le decía: “Tú sabrás a qué estas jugando, pero yo quedo liberado de todo compromiso contigo y con el partido". Un enfado de Bárcenas que fue provocado después de que “los abogados del partido” no permitiesen la verificación del “contenido de las cajas que había en el despacho que tú me autorizaste”. Tras varios mensajes, Rajoy le contestó: “Luis. Lo entiendo. Sé fuerte”

La maquinaria de la financiación ilegal

Dirigentes del partido que habían cobrado sobresueldos, los principales constructores del país que habían donado en cantidades superiores permitidas por la ley, financiación de campañas electorales con dinero no declarado: toda una maquinaria de financiación ilegal apuntada por casi dos décadas por el gerente y tesorero del partido y que se había destapado repentinamente tras los datos aportados por las autoridades suizas.

La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal. (EFE)
La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal. (EFE)

Todos ellos desfilaron, algunos como imputados y otros como testigos, ante el juez Pablo Ruz. Incluso la secretaria general tuvo que declarar en la pieza separada conocida como 'papeles de Bárcenas'. El extesorero puso en solfa a su partido, que le había dejado en la estacada. Sin embargo, Rajoy y sus principales dirigentes aguantaron el envite y se negaron a que nadie cayera, rechazando así cualquier dimisión. El propio Bárcenas llegó a decir que el partido le había ofrecido 500.000 euros por su silencio.

Paralelamente, Ruz seguía recabando información sobre el extesorero y puso el foco del caso Gürtel en él, cuando durante toda la instrucción había permanecido en un segundo o tercer plano. En esos meses de convulsión, el magistrado detectó que Bárcenas había estado intentando esconder el dinero guardado en paraísos fiscales y optó por enviarle a prisión, lo que supuso para el PP un balón de oxígeno. Su enemigo 'número uno' quedaba controlado y no podría seguir vertiendo sospechas respecto de los principales dirigentes del partido.

¿Guarda Bárcenas un as en la manga?

La gran pregunta que se respiraba ese 2013 es si Bárcenas se guardaba un as en la manga, como imágenes, más datos, vídeos, en resumen, pruebas que demostraran que los principales miembros del partido eran conocedores y cómplices de esa caja B. Sin embargo, hasta el día de hoy todavía no ha aportado datos al juez para llevarse por delante a los dirigentes del partido.

Eso sí, tras dos años de instrucción, Ruz ha concluido que del análisis de esa contabilidad paralela, junto a todos los informes elaborados por los expertos, los responsables penales -contra los que existen indicios de delito- son el propio Bárcenas y su antecesor en la Tesorería, Álvaro Lapuerta, de un delito contra la Hacienda Pública y otro de apropiación indebida. También ha salpicado a su sucesor en la Gerencia, Cristóbal Páez, y tangencialmente al arquitecto y varios de sus colaboradores que se encargaron de la reforma de la sede del PP por defraudar a Hacienda al no declarar la totalidad del dinero cobrado por la obra y pagado en dinero negro. Por el primer delito, Bárcenas y Lapuerta se enfrentan a penas de entre uno y cinco años de prisión y por el segundo a una pena de hasta seis años de prisión.

El extesorero del PP Álvaro Lapuerta. (EFE)
El extesorero del PP Álvaro Lapuerta. (EFE)

Ahora, Bárcenas ha salido de la cárcel y ha cambiado de abogado y con éste de estrategia. Según fuentes del caso, con el nuevo letrado, el exdirigente 'popular' hace una muestra de que no quiere seguir con su política de ataque al partido. Sin embargo, acaba de recurrir el auto de conclusión de la instrucción de Ruz, en un escrito en el que señala a los secretarios generales como las personas responsables del delito fiscal del que le acusa el magistrado por no declarar las donaciones de 2008. Mantiene que “los administradores o legales representantes del PP son aquellos en los que el Congreso Nacional del PP otorga los poderes generales y habilitaciones especiales con carácter indistinto y solidario, con las más amplias competencias para la Administración, disposición y representación de los bienes e intereses del partido y para la comparecencia con plenas facultades ante todos los organismos de la Administración pública". Es decir, que son los secretarios generales los responsables últimos de las cuentas del partido.

Sin embargo, Ruz ya afirmó en su auto que por no declarar el Impuesto de Sociedades de 2008 se habría cometido un delito contra la Hacienda Pública, imputable “a quien actuara como administrador o responsable legal de la formación política, habiendo revelado las diligencias practicadas en tal sentido que tal condición pudiere ser atribuida en el momento de suceder los hechos a los imputados Luis Bárcenas y Cristóbal Páez, cooperando parcialmente en su comisión -al ejercer como tesorero del partido hasta junio de 2008- el imputado Álvaro Lapuerta”.

Todos estos datos demuestran que a día de hoy y si Bárcenas no saca algún otro material, el principal perdedor de que se saltara a la luz pública la caja B del PP es el propio Bárcenas y va a ser quien pague penalmente por la financiación ilegal durante casi dos décadas del que fuera su partido hasta que le dieron de lado.

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