Un exdirectivo de Caja Madrid: "Eran 'black' porque eran neutrales a efectos del IRPF"
  1. España
De la Torre: "eran para gastos de representación"

Un exdirectivo de Caja Madrid: "Eran 'black' porque eran neutrales a efectos del IRPF"

Preguntado por qué existen correos internos en los que él mismo aplicaba el término 'black' a estas tarjetas, ha explicado que se trataba de unas visas que "eran neutrales a efectos fiscales de IRPF"

Las tarjetas ‘black’ de Caja Madrid no se llamaban así porque fueran negras, es decir, que estuvieran fuera de la contabilidad oficial de la entidad. Se llamaban ‘black’ porque “eran neutrales a efectos del IRPF”. Así lo ha asegurado el exconsejero de la caja entre 1996 y 2009, Enrique de la Torre, quien ha declarado en calidad de imputado ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu.

Fue De la Torre quien acuñó ese calificativo a las tarjetas entregadas tanto a los consejeros como a los directivos de Caja Madrid, en un correo electrónico remitido a otro miembro de la dirección que se encuentra incorporado en la causa. Según fuentes presentes en el interrogatorio, este imputado ha señalado que el término se refería sólo a las tarjetas de representación –es decir, la otra tarjeta de la que disponían–. Al obedecer sólo a gastos de representación, eran neutrales para Hacienda y, por tanto, no tenían que incluirse en el IRPF, pues su tributación la asumía la caja.

En contra de la insistencia del fiscal de que el tratamiento de las tarjetas ‘black’ debía haber sido tratado en el Consejo de Administración, al ser el órgano encargado de la política retributiva de la caja, De la Torre ha señalado que el sistema retributivo es un asunto delicado que debía ser tratado con carácter reservado. Es decir, su funcionamiento y tratamiento queda sólo en manos de los máximos responsables de la entidad, como su presidente, en aquella época Miguel Blesa, o el director financiero, Ildefonso Sánchez Barcoj. Este último, según el imputado, era el encargado de toda la parte operativa de las tarjetas, desde las cuales se llegaron a gastar más de 15 millones de euros.

“¿Le parecía todo esto normal?”

De la Torre ha indicado, al contrario de lo declarado por muchos consejeros de Caja Madrid, que esa tarjeta era únicamente para gastos de representación, y no de libre disposición. El juez Andreu, que tiene abierta una pieza separada sobre este asunto, sigue sin entender por qué si se trataba de una parte de la retribución no apareciera en el contrato. “¿Le parecía a usted normal?”, ha preguntado al principal imputado de la sesión de interrogatorios de este lunes. “No me pareció irregular”, ha contestado De la Torre, que no ha convencido al instructor: “No le he preguntado eso, le he preguntado si le parecía normal”. “Sí, me pareció normal”, espetó el interrogado, que se llegó a gastar con la tarjeta opaca hasta 320.000 euros.

El resto de directivos que han declarado este lunes como imputados por un delito de apropiación indebida han coincidido en que se trataba de una tarjeta de libre disposición como parte de su retribución. Por esa razón intentaban gastarse el límite de lo establecido –entre 25.000 y 50.000 euros, según fijaba el propio Blesa–, porque era parte de su sueldo.

Pero al no tener controlados los justificantes de los gastos, debían hacer un seguimiento manual o de memoria y por eso intentaban no superar el límite. Sin embargo, ninguno ha sabido responder a una duda del juez: “Si era parte de la retribución, ¿porque no podían sacar dinero del cajero automático?”. A pesar de que muchos de ellos, incluido el sucesor de Blesa, Rodrigo Rato, utilizaron en numerosas ocasiones los cajeros, muchos de los usuarios han asegurado que no se les tenía permitido hacer ese tipo de uso a la tarjeta.

El fiscal no pide fianzas

Dos de los directivos interrogados, Antonio Cámara y Ángel Eugenio Gómez de Pulgar, han reconocido que efectivamente no se declaraba esa tarjeta a Hacienda pero que eso ocurrió por un acuerdo con la Agencia Tributaria y el Banco de España. Otro de ellos, Javier de Miguel, ha destacado que él era consciente que esos gastos no aparecían en su certificado de haberes –al contrario que el resto de sus compañeros–, pero pensaba que no constaba porque la caja se hacía cargo.

Uno de los imputados, Miguel Ángel Araujo, ha vivido un momento de gran tensión a su salida de la Audiencia Nacional después de que un grupo de preferentistas le haya increpado e insultado durante al menos cinco minutos. “Ladrón, verraco, bandido”, le han gritado. Por su parte, el fiscal, que considera que los directivos no son responsables penalmente del uso de esta tarjeta, no ha solicitado fianza para ninguno de ellos. A su juicio, son los presidentes y los miembros del Consejo de Administración los encargados de aprobar la política retributiva de la caja y quienes debían saber que se trataba de una tarjeta opaca.

El redactor recomienda