Arturo Fernández: “Hice gastos en mi restaurante porque son baratos y son míos”
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afirma que la entidad conocía todos sus gastos

Arturo Fernández: “Hice gastos en mi restaurante porque son baratos y son míos”

El expresidente de la patronal madrileña CEIM ha justificado ante el juez de la Audiencia los gastos que realizó con su 'tarjeta black' de Caja Madrid en sus propios restaurantes.

Foto: Arturo Fernández, expresidente de la patronal madrileña CEIM tras declarar hoy ante el juez Andreu en la Audiencia Nacional (EFE)
Arturo Fernández, expresidente de la patronal madrileña CEIM tras declarar hoy ante el juez Andreu en la Audiencia Nacional (EFE)

El exvicepresidente de la patronal de empresarios, Arturo Fernández, ha reconocido hoy ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu que realizó pagos con la tarjeta 'black' en su restaurante, “porque son más baratos y son míos”. Así ha contestado al magistrado cuando le ha preguntado por una serie de pagos en varios restaurante de la cadena Cantoblanco, propiedad de Fernández. Se trataba de comidas institucionales, que prefería hacer en sus restaurantes, que para eso eran de él.

“¿Eso además le redondeaba las cuentas?”, le ha preguntado Andreu. “Sí”, ha contestado el empresario, que no ha sabido explicar por qué todos los cobros a la tarjeta desde su restaurante se hacían a la misma hora, a las 12.50 de la noche. Supone que la chica encargada de la contabilidad hacía así las cuentas.

Ha recordado al juez que cuando saltó a la luz pública que había gastado 37.000 euros con la tarjeta se puso en contacto con la Fundación Caja Madrid para devolver el dinero, aunque finalmente lo tuvo que hacer a través del Fondo de Reestructuración Bancaria (FROB). Fernández dimitió de la CEOE tras saltar el escándalo de las tarjetas opacas.

De los cargos de las tarjetas se desprende que se autofacturó 10.500 euros en restaurantes de Cantoblanco, de los que 8.375 euros fueron entre 2010 y 2011. Su concuñado y entonces presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, también se gastó 47.900 euros en establecimientos del grupo Cantoblanco.

Fernández ha señalado que fue el vicepresidente del consejo de la caja, José Manuel Fernández Norniella, quien le dio la tarjeta para gastos personales y siempre pensó que se trataba de una tarjeta transparente. La consejera nombrada por el PSOE, María Enedina Álvarez, que también ha declarado como imputada por la pieza separada en la que se investiga las tarjetas 'black', es otra de las consejeras que ha apuntado a Norniella como la persona que le entregó la tarjeta. Le informó que era para uso libre y no tenía que presentar recibos. Le preguntó si debía tributar por ella, y el exvicepresidente del consejo le informó que había un acuerdo con la Agencia Tributaria por la que estaban exentos de tributación. Es más, en una ocasión que quiso controlar si se había hecho un ingreso en su tarjeta tras devolver una máquina de gimnasio que había comprado, se puso en contacto con la dirección para solicitar un control de sus gastos, pero nunca obtuvo respuesta.

Durante la jornada de hoy, varios de los consejeros imputados han seguido insistiendo que se trataba de una tarjeta de libre disposición que no debían declarar por ella. Todos sostienen que la dirección de Caja Madrid insistió que la propia entidad se encargaba de tributar por ellos. Con la sesión de hoy, ha finalizado el interrogatorio de los 27 consejeros de Caja Madrid y Bankia imputados. Ahora, el juez debe acordar si fija fianzas civiles para ellos, tal y como ha solicitado la Fiscalía Anticorrupción. Este viernes declaran como testigos el antecesor a Blesa en la presidente, Jaime Terceiro, y los tres consejeros que a pesar de recibir las tarjetas no las llegaron utilizar.

Uno de los imputados de hoy, Jorge Gómez, exdiputado por el PSOE, ha señalado que siempre entendió que se trataba para gastos de representación y ha puesto de ejemplo que un viaje que hizo a Nueva York con su familia, el pagó el su billete con la tarjeta pero no los del resto de miembros de la familia. Siempre diferenció los gastos profesionales de los personales y por eso, siempre lo entendió como gastos de representación y no como retribución o incentivo.

La exjefa de la Fundación Caja Madrid, Carmen Cafranga, ha puesto encima de la mesa el grave perjuicio que le está suponiendo todo este asunto de las tarjetas opacas. Ha indicado en la sala de interrogatorios, según fuentes presentes, que recientemente el Banco Santander le ha negado un aval porque causa mala imagen.

“Me considero víctima de una engaño”

Por su parte, Javier López Madrid, consejero delegado de OHL e íntimo amigo de Felipe VI, también tiró de tarjeta. Él mismo ha reconocido, como ha ocurrido con otros exconsejeros imputados, que le resultó algo sospechoso cuando fue a entregar los justificantes de los pagos y la entidad se los rechazó. “Actué con exceso de confianza”, ha señalado en su interrogatorio ante el juez.

Entre las declaraciones de los imputados hay versiones contradictorias. Mientras unos mantienen que era una tarjeta de libre disposición otros sostienen que eran para gastos inherentes a sus cargos. Por ejemplo, Antonio Romero (PSOE) ha asegurado que sólo realizó gastos profesionales y ha negado, a preguntas del fiscal, que se pudiera utilizar “para cualquier cosa”. Es más, ha recordado que a alguno de sus compañeros se le llamó la atención por comprar un electrodoméstico. “Me considero víctima de un engaño, de una negligencia”, ha espetado en su declaración, tras sostener que jamás tuvo dudas de su legalidad. Tras su fuerte defensa de que se trataba de una tarjeta para gastos de representación, Andreu le ha preguntado que de ser así porqué tiene salidas de dinero de cajeros automáticos y porqué la siguió utilizando después de abandonar la caja. Según Romero, había pagados que debían hacerse en metálico, como los taxis, y siguió con ella tras su salida porque le aseguraron que iba a seguir como consejero en alguna de las empresas participadas.

Arturo Fernández
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