12.199 GRADUADOS comienzan a examinarse hoy

MIR: arranca la lucha de futuros médicos por una plaza para cada dos aspirantes

Son 12.199. Todos pelearán por ser los próximos médicos de España y sólo lo conseguirán algo menos de la mitad, 6.102, que son las plazas MIR para este año

Son 12.199. Todos pelearán esta tarde por convertirse en los próximos médicos de España y sólo lo conseguirán algo menos de la mitad, 6.102*, que son las plazas MIR (Médico Interno Residente) que se ofertan este año. A partir de las cuatro de la tarde se enfrentan a la prueba de fuego que les abrirá las puertas a su vida profesional, el examen más temido para el que llevan preparándose con jornadas maratonianas de 10 horas de estudio al día desde hace meses y que concentra los seis años de carrera universitaria. Muchísimos nervios, cinco horas de prueba, 225 preguntas (más 10 de reserva) y una nota de corte que fija el 35% del resultado de los 10 mejores exámenes. Quienes la alcancen, superan la prueba. Los demás, se quedan fuera. El 27 de febrero se acabarán las dudas, día en el que Ministerio de Sanidad publicará los resultados definitivos del examen.

Si tomamos los datos de los últimos cinco años, en 2015 habrá 842 plazas menos de las que se ofrecieron en 2010, y 47 menos de las que hubo el año pasado, a pesar de que se presentan 500 aspirantes más. La exigencia es, por tanto, cada vez mayor, y los recién graduados se afanarán por hacerse con un buen número. El MIR está considerado una –sino la que más– de las oposiciones más duras que existen porque a diferencia del resto, empieza ya en las facultades con una importante criba que delimita la Selectividad por ser la carrera con la nota de corte más alta. La especialidad que cada aspirante elija depende del resultado que obtengan. El mejor, es el primero en elegir y así sucesivamente. Las más demandadas en los cinco últimos años fueron cirugía plástica, dermatología y cardiología, y las quinielas para este curso no se alejan de la tendencia.

Vista exterior de la Facultad de Medicina. (Efe)
Vista exterior de la Facultad de Medicina. (Efe)

Las estadísticas tampoco dejan duda sobre que las mujeres pisan fuerte en la Medicina española. Desde 2010, las plazas ocupadas por ellas suponen prácticamente el 70% del total ofertado. En cuanto a los cupos para los extracomunitarios, Sanidad y las Comunidades Autónomas han acordado limitar su presencia al 4% de las plazas convocadas en una única vuelta, que al igual que el año pasado se quedan en 244.  Y respecto al reparto de plazas por CCAA, las tres con mayor oferta son Madrid (1.287), Cataluña (1.032) y Andalucía (948); mientras que Ceuta y Melilla sólo tienen 3 plazas cada una, y La Rioja, 32. Pero la localización para muchos no es un problema; son las especialidades el verdadero objeto de batalla. De esta convocatoria saldrán 1.671 médicos de familia, pero los que quieran ser cirujanos maxilofaciales lo tendrán más difícil, porque sólo hay 30 plazas en toda España.

Las estadísticas tampoco dejan duda sobre que las mujeres pisan fuerte en la Medicina española. Desde 2010, las plazas ocupadas por ellas suponen prácticamente el 70% del total ofertado.

La mayoría de los estudiantes de Medicina se preparan los meses previos al examen con la ayuda de academias especialistas, que les enseñan estrategias para saber hacer mejor el MIR. Son una especie ‘gurús’ de la prueba: controlan datos estadísticos al dedillo, estudian la tendencia de las cuestiones que más se han preguntado a lo largo de los años y hacen simulacros los fines de semana para que los estudiantes pierdan el miedo y midan sus conocimientos. En España hay fundamentalmente tres: CTO, AMIR y MIR Asturias.

Aspirantes al MIR de la convocatoria de 2014 momentos antes de iniciar el examen. (Efe)
Aspirantes al MIR de la convocatoria de 2014 momentos antes de iniciar el examen. (Efe)

Guiño a la actualidad médica

El examen es casi inabarcable. Puede ‘caer’ cualquier cosa que esté publicada en la bibliografía médica. En esta convocatoria, la inesperada irrupción del ébola ha tenido consecuencias para los estudiantes, que han tenido que echar mano de libros para hacer un buen repaso de una enfermedad que hasta ahora prácticamente no contemplaban y que no ha sido preguntada nunca en toda la historia del MIR. Pero este año, la cosa puede cambiar.

En toda la historia del MIR nunca han preguntado el ébola. Este año la cosa puede cambiar porque la actualidad manda también en el examen.

Como explica Borja Ruiz Mateos, cardiólogo y director de la academia AMIR, la prueba tiene una “visión formadora que evalúa las patologías más prevalentes”, pero uno de los objetivos es efectivamente que “los aspirantes a médicos sepan contestar a lo que se les puede presentar día a día”. Y esto ahora incluye al ébola. El sector sanitario de toda España, y especialmente el de la capital, tuvo que aprender in extremis protocolos de actuación e improvisar multitud de detalles durante el ingreso de los religiosos infectados y la auxiliar Teresa Romero en el Hospital Carlos III. Sobre esta situación, desde CTO afirman que no sólo el ébola, sino otras enfermedades contagiosas son a veces “dadas injustamente como erradicadas en función del número de casos que se han venido presentando años atrás”, y actualmente han rebrotado pillándonos “ciertamente desprevenidos”.

Otra enfermedad muy sonada durante estos meses y que también ha salido en los simulacros del MIR las últimas semanas ha sido la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), que se puso en el ojo del huracán mediático el pasado verano gracias a la campaña solidaria #IceBucketChallenge, en la que famosos de todo el mundo se tiraban encima un cubo de agua helada para promover donaciones para la investigación.

Polémica por la reordenación del MIR

Sanidad aprobó el pasado julio en Consejo de Ministros el real decreto de troncalidad, que establecerá las bases del nuevo examen. Supondrá la mayor transformación en casi 40 años en la formación de médicos especialistas españoles. Lo que pretende es que los primeros dos años de residencia -inmediatamente al acabar el grado universitario- sean comunes a todas las especialidades. Es decir, futuros cirujanos y pediatras recibirán la misma formación y será a partir del tercer año cuando realmente se especialicen.

Esta reordenación ha levantado algunas ampollas en la comunidad sanitaria y el rechazo absoluto por parte de asociaciones de estudiantes, porque según dicen repercutirá negativamente en la formación de los médicos, “la calidad será mucho peor” e incluso advierten de que la mortalidad podría aumentar por el deteriorado sistema de atención.  Hay opiniones de todo tipo. Ruiz Mateos (AMIR), apuesta por que hay que mirar el lado positivo, ya que se garantizan también “mejores médicos” en una visión más general, “que muchas veces es importante”, aunque tengan una menor especialización.

Aula de una Facultad de Medicina. (Efe)
Aula de una Facultad de Medicina. (Efe)

Lo que de momento hay son muchas dudas sobre su viabilidadA priori, el ministerio dirigido ahora por Alfonso Alonso contempla la posibilidad de alargar las especialidades. Pero los factores a estudiar minuciosamente serían varios. Por un lado el económico; es decir, hasta qué punto se puede asumir esta prórroga generalizada a cargo del Estado. Y, por otro, los estudiantes no están por la labor de que se alargue excesivamente el periodo de formación, el cual tiene ya una duración de 9 o 10 años (seis de carrera y 4 o 5 de residencia). Y, en todo caso, se quejan de que además favorecería la mano de obra barata.

Exigen una especialidad de urgencias y emergencias

Los profesionales de las urgencias hospitalarias no dan abasto. Lo dicen los defensores del pueblo de todas las comunidades autónomas, que por primera vez han lanzado una petición común: que pase a ser una especialidad médica para garantizar su buen funcionamiento y subsanar las insuficiencias que actualmente existen y que ponen en serio riesgo a los pacientes. Un requerimiento que el nuevo sistema de troncalidad no incluye.

Precisamente alegan que los MIR asumen un “grado excesivo de responsabilidad en la actividad asistencial” que no les corresponde. E insisten en que la solución no pasa por disponer de más servicios físicos, sino que realmente es necesario un cambio en la organización y gestión, que resuelva de inmediato la saturación en el servicio. Hay otras ineficiencias que deterioran la calidad del servicio. Ejemplo de ello es que esté separado del resto de servicios de los hospitales y en muchos casos no existan historias clínicas del paciente, lo que termina por influir negativamente en la atención.

 

*Las plazas MIR ofertadas este año son 6.102, tal y como publicó el Boletín Oficial del Estado anunciando la convocatoria. Sin embargo, en el buscador ofrecido por CCAA en este artículo y elaborado con los datos del Ministerio de Sanidad, aparecen 6.195 en total. Las 93 plazas sobrantes se deben al cupo autonómico ejercido por nueve comunidades (Cataluña, Extremadura, Galicia, Murcia, Baleares, País Vasco, Valencia, Madrid y Navarra), que haciendo uso de esa potestad, dejan sin presupuesto económico a un número determinado de plazas, y por tanto quedan vacantes. El Ministerio no ha actualizado esos datos en su página web.

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