Así es el falso informe que usó Nicolás para llevarse 15.000€ por la finca de Toledo
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simuló LA FIRMA DEL DIRECTOR DEL CNI

Así es el falso informe que usó Nicolás para llevarse 15.000€ por la finca de Toledo

El pequeño Nicolás habría falsificado la firma del director del Centro Nacional de Inteligencia, Félix Sanz Roldán, para tratar de conseguir una suculenta comisión

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El pequeño Nicolás habría falsificado la firma del director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Félix Sanz Roldán, para conseguir una suculenta comisión por la venta de una finca situada a las afueras de Toledo. El joven incluyó la rúbrica del máximo responsable de los servicios de inteligencia en un informe simulado con el objetivo de impresionar al dueño de esa propiedad y hacerle creer que su labor como intermediario iba a facilitar la operación gracias a sus aparentes contactos en las más altas instituciones del Estado. El engaño funcionó, a pesar de su simpleza. Nicolás consiguió que el propietario del inmueble le pagara 25.000 euros por adelantado por las supuestas gestiones que iba a realizar ante el CNI y Moncloa para agilizar la transacción, aunque horas después le devolvió 10.000 euros siguiendo los consejos de un tercero.

El falso informe, al que ha tenido acceso El Confidencial, (parte 1, 2 y 3) figura en el sumario del caso y es una de las piedras angulares de la investigación. Los agentes de Asuntos Internos de la Policía Nacional consideran que ese documento, junto a otros similares encontrados en el domicilio del chico, prueba que cometió los delitos de estafa y falsedad documental. El propio Nicolás reconoció en sede policial haberse inventado esas hojas, tal y como consta en su declaración, que también ha podido ser consultada por este diario.

El episodio de la finca de Toledo es quizá uno de los más rocambolescos de todos los que han ido aflorando en este caso desde que el joven fue detenido el 14 de octubre. Según fuentes cercanas a las pesquisas, el pequeño Nicolás habría conocido al propietario del inmueble el pasado mes de septiembre en un restaurante de Madrid. El dueño, Javier Martínez de Lahidalga, un jubilado de 73 años con una larga trayectoria en el sector de la banca, le comentó que estaba tratando de venderlo pero no encontraba ningún comprador, entre otros motivos, porque estaba valorado en más de 20 millones de euros.

El joven no se asustó con la cifra y convirtió esa dificultad en una oportunidad de negocio. Le aseguró al dueño que tenía contactos en Vicepresidencia del Gobierno que podían intervenir para agilizar su transacción o, en su defecto, facilitarle liquidez para aliviar su situación financiera. Para avalar su coartada, el pequeño Nicolás le entregó a Martínez de Lahidalga un presunto documento oficial que debía demostrar que sus gestiones en Moncloa habían surtido efecto.

Supuestos contactos en Moncloa

El supuesto documento se compone de 27 páginas confeccionadas por el propio Nicolás. La portada del supuesto informe ya es toda una declaración de intenciones. Para tratar de aparentar la mayor solemnidad posible, el joven impostor colocó a gran tamaño los logotipos del Palacio de la Moncloa y del Gobierno de España. Pero también añadió otros datos para personalizar el informe y transmitir más credibilidad. En concreto, en el centro de la portada colocó el título: “Protocolo de actuación. Javier Martínez de Lahidalga González”. Y en la parte inferior de la primera página volvió a repetir el nombre del destinatario del falso documento junto a un código de barras y un número de ocho dígitos (el DNI de Martínez de Lahidalga) que en teoría indicaban los datos del expediente oficial abierto para tratar la venta de la finca.

El interior del falso informe se divide en tres partes. La primera de ellas, que abarca el mayor número de páginas, desde la segunda hasta la 20, se limita a reproducir la Ley 11/2002 reguladora del Centro Nacional de Inteligencia. El chico copió hasta la exposición de motivos de la norma. Sin duda, su intención era impresionar al propietario de la finca haciéndole creer que hasta los servicios de inteligencia iban a ayudarle a desprenderse de ella. Y es evidente que logró su objetivo.

No obstante, en la segunda parte del documento, el pequeño Nicolás profundizó aún más en esa sorprendente estrategia. Bajo el título de “Formalización de Protocolo de Actuación” y tras mencionar también los datos de la esposa de Martínez de Lahidalga, el chico redactó cuatro párrafos en los que, en teoría, el CNI manifiesta su firme compromiso con la transmisión de la finca. Es justo a continuación donde utiliza la firma del director de los servicios de inteligencia, el general Félix Sanz Roldán. La rúbrica, que parece haber sido escaneada, figura en compañía de su nombre y del rango que tiene actualmente el director del CNI en el escalafón del Gobierno: Secretario de Estado.

Un préstamo del CNI

Finalmente, en la tercera y última parte del falso documento, el pequeño Nicolás detalla la situación patrimonial que tenía en esos momentos Martínez de Lahidalga. El chico le pidió esa información porque, según dijo, el CNI la necesitaba para saber de cuántos recursos disponía. En caso de que la venta no se produjera, los servicios de inteligencia le conseguirían una línea de financiación. Nicolás puso cifras a ese disparatado préstamo. Martínez de Lahidalga recibiría llegado el momento 323.000 euros en efectivo aportados por un teórico “Departamento de Custodia y Protección Financiera” del CNI. Asimismo, la esposa de Martínez de Lahidalga conseguiría otros 336.000 euros mediante un ingreso directo en su cuenta corriente. El capítulo concluye con la firma de otro alto cargo de Moncloa, el subsecretario de Estado de Presidencia, Jaime Pérez Renovales. Por supuesto, su firma también fue falsificada.

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El expediente logró el objetivo que pretendía el pequeño Nicolás. Martínez de Lahidalga no sólo le confió la transacción de su finca en Toledo, sino que le pagó 25.000 euros en concepto de adelanto por las gestiones que, como demostraba supuestamente el informe de Moncloa, ya había efectuado para ayudarle. Sólo unas horas después del pago, el chico recibió la llamada de una tercera persona que le recomendó devolver 10.000 euros de esas cantidad al considerar que la tarifa era excesiva. El chico accedió a devolver ese importe pero, tal y como figura en el sumario, sólo unas horas antes de ser detenido por Asuntos Internos volvió a quedar con Martínez de Lahidalga en el Hotel Villamagna de Madrid para reclamarle más dinero por sus gestiones en Vicepresidencia del Gobierno y el CNI.

Necesitaba fondos para sus deudas

El pequeño Nicolás reconoció el engaño en Comisaría. Según consta en su declaración, a la que también ha tenido acceso El Confidencial, el joven impostor admitió a los investigadores que trató de conseguir dinero de Martínez de Lahidalga “para pagar sus deudas” y confirmó “que le entregó personalmente el informe falso con información del CNI y la situación financiera” del propio afectado para tratar de lograr su propósito.

A pesar de la confesión, Martínez de Lahidalga ha preferido no presentar ninguna denuncia contra el chico. Se trata de otra de las grandes incógnitas del caso. De hecho, este martes, ratificó esa decisión ante el instructor del caso. Su esposa, que también aparece en el falso informe, mantiene esa misma postura. La Policía trabaja en estos momentos para identificar a otros presuntos empresarios y particulares que pudieron ser víctimas del pequeño Nicolás y que han preferido guardar silencio para olvidar cuanto antes ese episodio.

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