ESTÁ IMPUTADA POR DOS DELITOS FISCALES

El fiscal solicitará de nuevo el archivo de la causa de la Infanta

Anticorrupción del caso Nóos presentará hoy su escrito de acusación después de tres años desde que estallara el mayor escándalo que había salpicado a la Casa Real

Foto: La infanta Cristina tras su declaración ante Castro (Reuters)
La infanta Cristina tras su declaración ante Castro (Reuters)

La Fiscalía Anticorrupción del caso Nóos presentará hoy su escrito de acusación después de tres años desde que estallara el mayor escándalo que había salpicado hasta este momento a la Casa Real. Terminada la travesía por el desierto, el fiscal solicitará aproximadamente 20 años de cárcel para el yerno del monarca Juan Carlos I. Ahora bien, insistirá en la inocencia de su hija, Cristina de Borbón, para quien, en contra del criterio del juez instructor y de la Audiencia Provincial de Palma, solicitará el sobreseimiento de la causa por falta de indicios delictivos contra ella.

Cuando a finales de 2011 el fiscal anticorrupción de Baleares, Pedro Horrach, dirigió el registro en las oficinas de una red de sociedades vinculadas al Instituto Nóos en Barcelona –de la que Urdangarin era fundador y uno de los dos socios principales– nadie podía creer que la investigación rondara a la Casa Real. En ese momento, Juan Carlos I era rey de España y Cristina de Borbón, como hija suya, miembro de la Casa.

Parecía impensable que una instrucción judicial apuntara al yerno favorito del Rey. Pero sí, la Fiscalía investigaba tanto a Urdangarin como a su socio Diego Torres por supuestos delitos de falsedad documental, prevaricación, fraude a la Administración y malversación de caudales públicos en dos convenios de 2,3 millones suscritos en 2005 y 2006 por el Gobierno balear –presidido entonces por Jaume Matas (PP)– y el Instituto Nóos.

El papel de la Infanta en Aizoon, clave

El Instituto Nóos había saltado a la macroinvestigación del caso Palma Arena, que gira principalmente en torno al que fuera presidente balear y que actualmente se encuentra en prisión cumpliendo su primera condena de nueve meses. Por esta pieza separada del caso Nóos se va a enfrentar a una pena que podría llevarle una década a prisión.

La infanta Cristina con Iñaki Urdangarin. (Reuters)
La infanta Cristina con Iñaki Urdangarin. (Reuters)

El nombre de la Infanta no tardó en empezar a sonar. Urdangarin se sentaba delate del juez en febrero de 2012 para declarar como imputado y desvincular a su mujer de cualquier actuación irregular. Sin embargo, los rumores de que la hija del Rey podría haber participado en las actividades delictivas de su marido facilitándole la obtención de contratos públicos de manera fraudulenta eran cada vez más fuertes.

Judicialmente no había nada contra ella en la instrucción. Aun así, desde su entorno se le recomendó poner tierra por medio y separarse de su marido. Sin embargo, durante estos tres años se ha visto a la Infanta acompañando a su esposo a lo largo de todo el periplo judicial. El nombre de Cristina de Borbón iba apareciendo en la documentación incautada, pero de manera tangencial. Constaba como miembro del Instituto Nóos, pero no parecía que hubiera tenido ninguna participación real, sino que sólo figuraba dentro de la junta directiva.

Así lo creían tanto el instructor de Palma, José Castro, como el fiscal, Pedro Horrach. Es más, el magistrado se opuso a la petición de la acusación popular Manos Limpias de imputar a la Infanta como cómplice de todos los delitos cometidos por Urdangarin. Sin embargo, pasado el tiempo, el juez cambió de opinión y consideró que la Infanta sí podía haber incurrido en ciertos delitos al crear la sociedad Aizoon para ayudar a blanquear el dinero obtenido ilícitamente por su marido a través del Instituto Nóos.

Enfrentamiento entre juez y fiscal

Ahí se acabó la buena sintonía de la instrucción. Ese cambio de criterio llevó a un enfrentamiento entre el juez y el fiscal, que hasta ese momento habían trabajado como uña y carne durante años. Uno creía que la investigación había dado un giro de 180 grados respecto a la Infanta, mientras que el otro sostenía que seguía sin haber ninguna prueba que indicara que Cristina de Borbón supiera ni colaborara con las actividades delictivas de su marido.

El juez José Castro. (EFE)
El juez José Castro. (EFE)

Desde entonces, el enfrentamiento entre ambos se ha endurecido cada vez más, con acusaciones cruzadas en escritos y autos. Ahora la instrucción ha concluido y los dos mantienen sus tesis. Por eso el fiscal va a solicitar de nuevo en su escrito de acusación que se sobresea la causa contra la Infanta, a pesar de que la Audiencia Provincial de Palma haya afirmado que hay indicios para llevarla a juicio por dos delitos fiscales.

El representante del Ministerio Público, sin embargo, va a solicitar que la Infanta devuelva en torno a los 600.000 euros como partícipe a título lucrativo, como ya adelantó El Confidencial. Es decir, no puede obviar que, aunque desconociera las intenciones de su marido al pedirle crear conjuntamente la sociedad Aizoon –que no era otra que él pudiera desviar parte de los fondos de Nóos–, ella se ha beneficiado de ese dinero. El fiscal cuantifica que Cristina de Borbón debe devolver la mitad de lo gastado por el matrimonio.

Si Castro decide finalmente abrir juicio oral contra ella, la hermana del rey Felipe VI se sentará en el banquillo, previsiblemente para finales de 2015, como acusada de dos delitos fiscales y como partícipe a título lucrativo, por lo que también sería interrogada.

 

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