las pruebas de su estrecha amistad

Los 'whatsapps' entre Legaz y el pequeño Nicolás: "¡Que me van a hacer ministro!"

El secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz, mantuvo un contacto directo y permanente con el ‘pequeño Nicolás’ hasta hace escasos meses

Foto: Francisco Nicolás, Jaime García-Legaz y la alcaldesa de Madrid, Ana Botella.
Francisco Nicolás, Jaime García-Legaz y la alcaldesa de Madrid, Ana Botella.

El secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz, mantuvo un contacto directo y permanente con el pequeño Nicolás hasta hace escasos meses. Así lo demuestran varios whatsapps que el político intercambió con el joven y a los que ha tenido acceso El Confidencial. De los documentos se desprende que la relación entre ambos fue más estrecha de lo que ha reconocido hasta ahora el miembro del Gobierno y exsecretario general de FAES.

Los tres mensajes que publica hoy El Confidencial sólo son una parte de las comunicaciones que el pequeño Nicolás mantuvo con empresarios y dirigentes del PP hasta minutos antes de ser detenido por la Policía el pasado 14 de octubre. Aunque la Policía se incautó de su móvil y de su ordenador personal, el chico ha logrado recuperar en los últimos días gran parte de esas conversaciones y ha comenzado a difundirlas para tratar de apuntalar su versión de los hechos, según fuentes de la investigación consultadas por este diario. Algunas de esas comunicaciones dejan en mal lugar a cargos populares que han rechazado públicamente haber tenido el más mínimo contacto con el joven.

Pese al interés del pequeño Nicolás en divulgar sus conversaciones, este diario ha accedido a parte de sus mensajes a través de una fuente independiente. Con todo, la veracidad de los whatsapps ha sido confirmada por sus protagonistas.

Los tres mensajes demuestran que, como ha sostenido este diario desde el primer día (ver noticia del 19/10/2014), el secretario de Estado de Comercio actuó como padrino del pequeño Nicolás facilitándole su fulgurante ascenso a la élite política y económica de la capital. Fue García-Legaz quien coló al chico en el palco del Bernabéu, quien le abrió las puertas de las conversaciones sobre Eurovegas y también quién le respaldó con su autoridad para que pudiera hacer negocios con una decena de empresarios e inversores que ahora están siendo investigados por la Policía. 

Los whatsapps prueban además que el vínculo entre García-Legaz y el pequeño Nicolás era más sólido y cercano de lo que hasta ahora se sabía. No se trata de una relación profesional, sino de amistad, a pesar de la enorme diferencia de edad que existe entre ambos (20 años del pequeño Nicolás frente a los 46 años de García-Legaz) y también su amplísima distancia en la pirámide social.

Como el secretario de Estado de Comercio ya ha admitido, su primer contacto con el joven tuvo lugar cuando aún ocupaba la Secretaría General de FAES. Pero en el momento de estos mensajes, fechados todos ellos en la primera mitad de 2013, García-Legaz ya comandaba una de las tres secretarías de Estado del Ministerio de Economía y Competitividad. Por el contrario, aún hoy, el único mérito conocido del chico es haber aprobado cuatro asignaturas de Derecho en tres años de estudios universitarios.

En uno de los mensajes que se intercambiaron, el joven bromea con García-Legaz y le dice que soñó con él. El dirigente del PP responde en el mismo tono desenfadado del chico: “¡Eso es que me van a hacer ministro!”. Y va más allá: el secretario de Estado de Comercio le pregunta a continuación a Francisco Nicolás cuándo vuelve a Madrid, presumiblemente, con la intención de quedar.

En otra de esas comunicaciones, es Francisco Nicolás quien le comenta a García-Legaz que tiene “un montón de cosas” que contarle. Y el político tira de fina ironía para responderle si son “modelos” que quieren conocerle. "Lo imaginaba", concluye, en el mismo tono de complicidad. El chico replica con la onomatopeya de una sonora carcajada. 

Un tercer whatsapp, fechado en el verano de 2013, corrobora que ambos se intercambiaban mensajes a medianoche para saber el uno del otro. Exactamente, Francisco Nicolás le preguntó a García-Legaz el 11 de agosto, en pleno periodo estival, dónde estaba y, a las 23.59 horas, el secretario de Estado de Comercio responde: “En casa, en Boadilla, pero me vuelvo a ir”. El joven Nicolás quiere saber cómo estaba el ambiente en Madrid en los días de menos tránsito en la capital. “Qué tal, vacío, ¿no?”. Y como se habla con un amigo, Francisco Nicolás le pregunta García-Legaz por su siguiente destino vacacional: “¿Dónde te vas? ¿A Murcia?”, la comunidad de la que es originario el alto cargo del Gobierno.

Según la versión que hasta hoy ha mantenido el secretario de Estado de Comercio, coincidió con este chico en un bar una sola vez: una tarde que se pasó cinco minutos por el pub donde estaba, junto con otros adolescentes, ante la insistencia de sus llamadas. Pero fue “el único” encuentro y “muy breve”, según el político popular. Sin embargo, los mensajes desvelados por este diario demuestran que existía una intensa amistad entre ambos.

El Gobierno sigue respaldando la continuidad de García-Legaz al frente de la Secretaría de Estado de Comercio. Este miércoles fue el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, quien expresó en una entrevista su convencimiento de que su compañero de partido actuó “con rectitud de intención y buena fe” en lo que se refiere a sus contactos con Francisco Nicolás Gómez-Iglesias.

 

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