Un error policial permitió que 200 radicales quedaran para acuchillarse en pleno Madrid
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no se avisó de la batalla entre hinchas ultra

Un error policial permitió que 200 radicales quedaran para acuchillarse en pleno Madrid

La violencia en el fútbol se cobró una nueva víctima este fin de semana, Francisco Javier Romero Taboada alias Jimmy, de 43 años, miembro de los Riazor Blues

La violencia en el fútbol se cobró una nueva víctima este fin de semana, Francisco Javier Romero Taboada alias Jimmy, de 43 años, miembro de los Riazor Blues, el grupo de aficionados más radicales del Deportivo de la Coruña. Se habían citado a las 8 de la mañana del domingo en las inmediaciones del Estadio Vicente Calderón, en pleno centro de la capital, para enfrentarse a los ultras del Atlético de Madrid, el Frente Atlético. Nadie impidió que el choque se produjera. Y cuando la Policía intervino, Jimmy ya había sido arrojado al río Manzanares y sufría parada cardiorrespiratoria, hipotermia y traumatismo craneoencefálico. Sólo pudo aguantar unos minutos con vida.

La Policía Nacional ha abierto una investigación interna para averiguar por qué no fue capaz de anticipar el enfrentamiento. Según fuentes policiales consultadas por este diario, “la tesis que gana más fuerza apunta a un error en cadena en los servicios de información”. Ni los agentes de la Jefatura Superior de Galicia advirtieron del viaje a la capital de más de un centenar de integrantes de la peña radical Riazor Blues ni los policías de la Jefatura Superior de Madrid detectaron que los miembros más peligrosos del Frente Atlético habían quedado en las inmediaciones del Vicente Calderón cuatro horas antes del inicio del partido que debía jugar su equipo para machacar a la afición rival.

Vídeo: Un hincha del Deportivo, arrojado al río Manzanares

Las fuentes policiales consultadas culpan del error al “método que utilizaron ambos grupos para enfrentarse este domingo”. Según reveló la propia delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, los cabecillas de Riazor Blues y Frente Atlético se habrían citado en la orilla del Manzanares intercambiado mensajes de Whatsapp, una red de comunicación privada que habría impedido a los investigadores acceder a datos cruciales sobre los planes de ambos grupúsculos.

Los infiltrados no avisaron

Con todo, esa explicación sería únicamente parcial. La mayoría de convocatorias entre aficiones rivales se realizan desde hace tiempo mediante foros de acceso restringido para evitar que las Fuerzas de Seguridad puedan abortarlas. Whatsapp sólo es uno de los muchos que utilizan para despistar a las autoridades. La Policía dispone por ese motivo de informadores infiltrados en los grupos ultra que le alertan de sus movimientos. Pero ese cauce alternativo tampoco funcionó correctamente este domingo.

La ausencia de una señal de alarma provocó que el partido Atlético de Madrid-Deportivo de La Coruña fuera declarado por la Comisión Estatal contra la Violencia como un evento de bajo riesgo. La Delegación del Gobierno en la Comunidad de Madrid únicamente activó a tres grupos de las Unidades de Intervención Policial (UIP), es decir, en torno a 140 agentes, “la mitad de los que son necesarios como mínimo para garantizar el orden público en un encuentro de estas características”, según un agente antidisturbios consultado por El Confidencial.

Vídeo: Lanzamiento de palos y objetos entre los radicales

Pero ni siquiera la movilización de más agentes habría evitado la batalla campal que se cobró la vida de Jimmy y provocó heridas a otras 11 personas, entre ellas, una agente de la Policía Nacional. Los antidisturbios tenían la orden de estar este domingo en las inmediaciones del Vicente Calderón en torno a las 9 de la mañana, tres horas antes del inicio del partido como establece el protocolo de seguridad habitual. Pero a esa hora, los radicales de Frente Atlético y Riazor Blues ya se habían lanzado mesas y clavado cuchillos. Cuando el ultra del Deportivo de La Coruña fue lanzado al agua, “los antidisturbios aún no habían salido de su base en el barrio de Moratalaz”, según el agente consultado. Lo cierto es que los primeros vehículos en llegar fueron los de la Policía Municipal de Madrid.

Sin reunión previa

La calificación de bajo riesgo del partido también provocó que la Delegación del Gobierno no considerara necesario planificar el dispositivo de seguridad junto a la Policía Municipal, la Policía Nacional y los representantes del Atlético de Madrid, como se hace habitualmente cuando se prevé que el encuentro llegue acompañado de episodios violentos. Las fuentes policiales consultadas añaden que la Brigada de Información de Madrid no transmitió la necesidad de llevar a cabo dicha reunión.

Vídeo: Varios testigos narran cómo vivieron la reyerta


La cita habría permitido determinar con mayor exactitud el número de efectivos necesarios por parte de cada cuerpo para mantener el orden durante los momentos previos y posteriores al evento, pero también habría servido para activar otras medidas de control preventivo, como una mayor vigilancia en la llegada de los radicales del Deportivo, la alerta ante posibles quedadas e incluso el bloqueo de la expedición de los Riazor Blues para impedir que llegaran a Madrid a tiempo de asistir al partido.

Versiones contradictorias

Fuentes del Ministerio del Interior afirman que “la investigación interna de la Policía Nacional estará terminada en las próximas horas”. Será fundamental para conocer qué errores permitieron que hasta 200 radicales se concentraran en plena capital para intercambiarse navajazos. Desde los Riazor Blues se negaba este domingo que la batalla hubiera sido programada con antelación. Sus integrantes defendían que fueron atacados por sorpresa por el Frente Atlético sólo unos minutos después de bajar de los autobuses que los habían traído desde La Coruña.

placeholder Imagen de homenaje al hincha fallecido (de negro, en primer término)

La Policía trabaja para aclarar el origen de la trifulca. La cifra de detenidos asciende a 24, pero podría aumentar en las próximas horas. Los investigadores decidieron identificar a todos los miembros de los Riazor Blues que se habían desplazado a la capital e interrogaron también a los conductores de sus dos autobuses. Además, se están analizando las cámaras de vigilancia del área en que se produjo la pelea. También serán de gran utilidad las grabaciones realizadas por los propios vecinos. En varias de ellas se aprecia a radicales del Frente Atlético lanzando al agua a hinchas de Riazor Blues.

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