se le atribuyeN una veintena de asesinatos

La Audiencia libera a 'la Tigresa' ocho horas al día para que se saque el carné de conducir

Marlaska considera que esta formación favorece su reinserción social y el juez Castro ordena a la prisión de Álava que ejecute la orden de su compañero.

Foto: Fotografía de archivo de Idoia López Riaño
Fotografía de archivo de Idoia López Riaño

La exetarra Idoia López Riaño, la Tigresa, saldrá de prisión durante un máximo de ocho horas al día. Así lo ha decretado el juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, José Luis Castro, quien ha ordenado a la Junta de Tratamiento de la prisión de Álava que ejecute el auto firmado el pasado 16 de octubre por el presidente de la Sección Primera de la Sala de lo Penal, Fernando Grande Marlaska.

El magistrado ha cursado la petición de la defensa de la exmiembro de ETA, condenada por el asesinato de una veintena de personas, de ejecutar el auto de Marlaska, que permitía a López Riaño sacarse el carné de conducir en una autoescuela externa al centro penitenciario. El escrito de la Sección Primera de la Sala de lo Penal establecía que la Tigresa podía acogerse a las medidas especiales previstas para internos que cumplen su condena en segundo grado y que tienen buen comportamiento (artículo 117 del Reglamento Penitenciario).

Marlaska recuerda que López Riaño ya se sacó el carné teórico dentro de la prisión y que saldría a realizar las clases prácticas. Argumenta que la interna ya ha desarrollado “múltiples actividades formativas” dentro del centro, con “notas meritorias” y un “perfecto andamiaje en su comportamiento”, sin “sanciones dignas de significación”.

El presidente de la Sección Primera indica que el juez de Vigilancia Penitenciaria ya subrayó que la reclusa experimentaba “una evolución favorable”. “Se valora sobre todo el esfuerzo realizado para sustraerse de la disciplina de la organización terrorista, el rechazo expreso y meridiano de la violencia, el repudio a su conducta y la manifestación de su pesar por el daño causado”, decía Castro en agosto de 2012 a través de un auto ahora traído a colación por Marlaska.

Las tareas que realiza La tigresa en prisión, argumentó entonces Castro, no son “meramente ocupacionales”, sino que “presentan una utilidad clara” de cara a su reinserción social, constituyen una preparación de “la vida en libertad” y “requieren un esfuerzo especial”. Además, destacó la “actitud positiva” de la reclusa “en la convivencia diaria con el resto de internos”.

Muestra pesar por el daño causado

Marlaska arguye este escrito de Castro y tiene en cuenta que La tigresa lleva “más de dos años desvinculada del entorno terrorista”, muestra “pesar por el daño causado”, realiza continuamente cursos de formación “de especial interés” y está dispuesta a someterse a las condiciones establecidas por el citado artículo 117, que se resumen en someterse a determinadas medidas de seguimiento y control, en no abandonar la prisión más de ocho horas al día –a menos que el centro directivo de la cárcel autorice lo contrario– y en que el programa esté dirigido a la reinserción de la reclusa.

De hecho, el propio Marlaska considera en su auto que el carné de conducir es algo importante para volver a integrarse en la sociedad e incluso conseguir un trabajo, ya que actualmente resulta “una exigencia laboral y personal, muchas veces determinante”. El magistrado también duda de que exista riesgo de fuga y subraya no hay ningún “elemento objetivo” que sustente el posible quebrantamiento de condena o la huida.

López Riaño fue condenada a 2.111 años de prisión. Formó parte del comando Oker, del comando Madrid y del comando Ekaitz, que cometieron atentados en Zaragoza, Murcia, Barcelona, Alicante y Valencia en apenas seis meses (entre octubre de 1991 y marzo de 1992).

En concreto, a la Tigresa se le atribuye haber participado en el asesinato en 1984 de francés Joseph Couchot, al que ETA creía miembro de los GAL; el de Ángel Facal un año después; el del policía Máximo García Kleiner en ese mismo 1985; el de cinco guardias civiles en la madrileña calle del Príncipe de Vergara en 1986; o el de otros 12 ese mismo año en la plaza de la República Dominicana de la capital de España.

España
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
26 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios