Los amigos ‘importantes’ de Nicolás: García-Legaz, Balbás, Ballarín, Munguira...
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LAS CONEXIONES DEL JOVEN EN LA POLÍTICA Y LOS NEGOCIOS

Los amigos ‘importantes’ de Nicolás: García-Legaz, Balbás, Ballarín, Munguira...

'El Confidencial' recrea las conexiones de Francisco Nicolás con los políticos más cercanos, que le sirvieron de trampolín para urdir sus mentiras

Foto: Francisco Nicolás Gómez-Iglesias con la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, y Jaime García Legaz, Secretario del Estado de Comercio.
Francisco Nicolás Gómez-Iglesias con la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, y Jaime García Legaz, Secretario del Estado de Comercio.

La declaración que realizó el 'pequeño Nicolás' en comisaría tras ser detenido el 14 de octubre está plagada de nombres de políticos y empresarios. Algunos de ellos ya han aparecido, pero otros permanecen silenciados gracias al secreto de sumario que impuso el actual instructor de la causa, el juez titular del Juzgado número 2 de Madrid, Arturo Zamarriego. Sin embargo, tras cuatro semanas de investigación, El Confidencial ha reunido elementos suficientes para recrear los últimos meses del joven y despejar casi todas las incógnitas que envuelven este mediático caso.

El mayor padrino de Nicolás fue, sin ninguna duda, el ex secretario general de FAES y actual secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz. Ambos se conocieron en el think tank del Partido Popular cuando el miembro del Gobierno ya desempeñaba un cargo de responsabilidad y el joven solo tenía 15 años. A García-Legaz le pareció que Nicolás era un chico dispuesto, resolutivo y con don de gentes. Tenía además una enorme capacidad de convocatoria. Y le había caído bien a José María Aznar, que actuó como ponente principal en una conferencia organizada por el ‘pequeño Nicolás’ para otros jóvenes de su edad.

La relación con García-Legaz duró hasta que a éste último le hicieron llegar ciertos comentarios y le advirtieron de que se distanciara del chico ante la desconfianza que su actitud estaba empezando a generar en otros miembros del partido. Para entonces, el ‘pequeño Nicolás’ ya estaba siendo investigado por el CNI por hacerse pasar supuestamente por uno de sus agentes. El aviso había llegado también a la vicepresidencia del Gobierno, pero el presunto impostor ya había logrado la cobertura necesaria para pasearse por Génova -como demuestran las fotos que hizo el chaval en noviembre de 2011, el día de la victoria electoral del PP-, hacer negocios con empresarios españoles y colarse en el Palco del Bernabéu.

Grandes amistades en el Distrito de Chamartín

Todo ello le sirvió al pequeño Nicolás para hacer carrera en el PP de Madrid. Aprovechando que sus padres son afiliados en el Distrito de Chamartín, el chico empezó a frecuentar la agrupación del PP en esta demarcación de la ciudad. La actual consejera de Educación, Juventud y Deportes, Lucía Figar, era la máxima responsable del PP de Chamartín, pero sus responsabilidades políticas apenas le dejaban tiempo para el barrio. Su segundo en la demarcación, el actual concejal presidente del Distrito, Luis Miguel Boto, y el tercero de a bordo, Emilio García Grande, que es el primer responsable político de la Policía Municipal de Madrid, dedicaban más tiempo al PP. Y, con ellos, el ‘pequeño Nicolás’ hizo una enorme amistad. Comían juntos, quedaban para cenar e incluso salían de fiesta. Testigos de esa relación aseguran que los tres se convirtieron en amigos inseparables, a pesar de la enorme diferencia de edad que existían entre los dos cargos del Ayuntamiento de la capital y el joven que ahora está imputado por falsedad documental, usurpación de funciones públicas y estafa.

La camaradería entre ellos llegó a ser tan intensa que el ‘pequeño Nicolás’ trabó también relación con la mujer de García Grande, Lidia Curto. Este diario ha tenido acceso a varias fotografías en las que el chico y ella aparecen conversando en un clima de confianza en un desayuno informativo al que también había asistido como invitado su marido.

Su paso por Moncloa-Aravaca

El ‘pequeño Nicolás’ también puso un pie en el distrito de Moncloa-Aravaca, presidido por el controvertido Álvaro Ballarín, uno de los concejales más discutidos del Ayuntamiento de Madrid. Al igual que los otros dos cargos del PP municipal, Ballarín no tenía ningún inconveniente en dejarse acompañar por el joven. Su relación también fue muy cercana, como aseguran fuentes de ese distrito consultadas por este diario. Oficialmente, se encargaba de organizar actos, conseguir asistentes y preparar las campañas. Pero el vínculo del chico con estos cargos iba más allá de la labor propia de un partido. Con el respaldo de estos dirigentes, el ‘pequeño Nicolás’ se movía por los pasillos del Palacio de Cibeles como si fuera su casa.

Su ascenso en el PP le facilitó el acercamiento a un órgano que en los últimos años ha sido prácticamente un apéndice del partido, la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM) que aún preside Arturo Fernández, propietario del grupo de restauración Arturo Cantoblanco. El acercamiento al empresario se produjo en uno de los muchos desayunos informativos que frecuentaba el ‘pequeño Nicolás’. Esos actos eran su lugar preferido para engordar la agenda de contactos: nadie controlaba los accesos, podía asumir diferentes papeles y todo el mundo estaba dispuesto a conversar. El chico aprendió a utilizar los eventos para tomarse fotografías con personalidades relevantes y trabar un primer contacto con ellas. La fórmula le agradó tanto que decidió colaborar con el presidente de Executive Forum, César Chiva, en la celebración de ese tipo de encuentros. Así podría tener siempre un sitio reservado en todas las mesas presidenciales.

La entrada en CEIM

A Arturo Fernández le pareció un chaval simpático, e incluso vio en él un salvavidas para la mermada salud financiera de su grupo empresarial. El ‘pequeño Nicolás’ le prometió que su familia disponía de fondos para adquirir su compañía, y al dueño de Cantoblanco le agradó esa idea hasta el punto de que se dedicó a presentarlo como su sobrino. Para el ‘pequeño Nicolás’, Fernández representaba una nueva vía de acceso al poder económico. Se convirtió en apoderado de la candidatura del empresario a la presidencia de CEIM en las elecciones que celebró la patronal el pasado mes de marzo y rentabilizó esa posición para llegar a otros emprendedores vinculados a esta plataforma.

Su colaboración con la Confederación de Empresarios Madrileña le permitió entablar también amistad con Lourdes Cavero, exconsejera de la patronal y mujer del presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González. El día de las elecciones a la presidencia de la institución, las cámaras le captaron protegiendo a la esposa del presidente de las preguntas incómodas de los periodistas. Como prueban otras imágenes publicadas por este diario, el chico también tenía amistad con, al menos, una de las hijas del jefe del Ejecutivo madrileño.

En uno de esos actos de CEIM, Nicolás conoció a José Luis Balbás, jefe de la corriente interna del PSOE Renovadores por la Base y conocido empresario de la capital. Los socialistas lo expulsaron del partido por su relación con el Tamayazo, que costó la presidencia de la Comunidad a Rafael Simancas en 2003 tras dejarlo en minoría y obligarle a convocar de nuevo comicios. La ganadora de la operación fue Esperanza Aguirre.

El chico utilizó de nuevo su don de gentes para trabar relación con Balbás. Con él acudió, por ejemplo, a la conferencia que ofreció en la Casa de América de Madrid el pasado mes de abril el alcalde de Miami, Tomás P. Regalado. El joven se colocó en la puerta del edificio para saludar a todas las personas que entraban. Parecía el organizador del evento. Cuando concluyó la conferencia, Nicolás y los verdaderos organizadores se fueron de tapas con el mandatario estadounidense.

La sede de la CNMV, otro lugar común

De ese encuentro, aseguran las fuentes consultadas, salió una de sus amistades más recientes y que también había permanecido hasta ahora en el lado oscuro de la historia. El ‘pequeño Nicolás’ conoció a Juan Munguira, vocal asesor de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Ambos llegaron a convertirse en inseparables. Hasta pocas semanas antes de su detención, no era difícil ver al pequeño Nicolás paseándose con toda libertad por la sede de la CNMV.

En realidad, el chico ya tenía otra amistad dentro de ese organismo regulador. Gracias a sus relaciones en el PP de Madrid, el acusado de estafa había conocido a un asesor de Elvira Rodríguez en la etapa de ésta como presidenta de la Asamblea de la Comunidad. Su proximidad a ese asesor continuó cuando Rodríguez desembarcó en la CNMV. Con esta cercanía y también con el soporte de Munguira, el ya célebre imputado estuvo a punto de ser contratado como asesor del supervisor bursátil.

El ‘pequeño Nicolás’ utilizó todas estas amistades para inventarse una biografía y conseguir que fuera creíble. Su padre trabajaba de repartidor pero logró que todo el mundo pensara que era directivo del Banco Santander, que tenía negocios en Sudamérica o que era un gran empresario. Utilizaba diferentes versiones en función de quién fuera su interlocutor, y casi todos le creyeron. Solo tras su detención emergió la verdadera historia de este chico de familia y barrio humilde. Sus padres ya conocían la parte real de sus aventuras, pero el descubrimiento de la parte inventada les provocó una sorpresa de la que aún no se han repuesto.

Lourdes Cavero Elvira Rodríguez Moncloa Caso del Pequeño Nicolás
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