MAS LES COMPENSARÁ CON UN DÍA DE FIESTA

El Gobierno impugnará el 9-N por la implicación de funcionarios catalanes

La consulta tiene fecha, se han movilizado más de 37.000 voluntarios y se están habilitando colegios e institutos públicos pero no hay acto administrativo

Foto: El presidente de la Generalitat, Artur Mas, saluda a unos simpatizantes. (EFE)
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, saluda a unos simpatizantes. (EFE)

Cómo impugnar si no hay acción legal ninguna. La Generalitat que preside Artur Mas no ha tomado ninguna medida legal para impulsar la consulta alternativa del 9-N. La consulta tiene fecha, se han movilizado más de 37.000 voluntarios y se están habilitando Colegios e institutos públicos, pero no hay ningún acto administrativo de la Generalitat que apoye la convocatoria. Por eso, el Gobierno estudia impugnar el 9-N por la implicación oficiosa de funcionarios catalanes en el remedo de consulta y ya ha pedido al Consejo de Estado el preceptivo informe.

Fuentes cercanas a la Generalitat explican que a los directores de colegios e institutos que alojarán las urnas se les está pidiendo colaboración con los voluntarios y que, como las arcas catalanas están tiesas, se les compensará con un día festivo por tener que trabajar el domingo del 9-N.

Todo ello supone decisiones administrativas, si bien son oficiosas, no oficiales. Y es eso lo que el ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha encargado a la Abogacía del Estado: si suponen base suficiente para impugnar la nueva consulta, según desveló en una entrevista a RNE. Se prevé que la decisión de impugnarla, en caso de que el informe sea positivo, se tome este mismo viernes, en el Consejo de Ministros.

Con impugnación confirmada, el panorama cambia radicalmente para Artur Mas y le acerca peligrosamente al escenario de elecciones anticipadas que ya anunciaba El Confidencial la semana pasada. Mas no quiere elecciones, pero sin el 9-N se queda sin opciones de tener un apoyo real.

El Gobierno inicia la impugnación del 9-N

Vídeo: Sáenz de Santamaría: "Ha de actuarse con todo el rigor de la Ley"

El president pretende alargar la legislatura, entre otras cosas porque las encuestas dan por ganador al líder de ERC, Oriol Junqueras. El plan de Junqueras es claro: si gana unas autonómicas adelantadas, forzará al Parlament a una declaración unilateral de independencia (DUI). Mas y lo que quedase de CiU podrían apoyarle siempre que la DUI fuese de carácter "suspensivo". 

Tal y como señaló la agencia EFE, este carácter suspensivo quiere decir que la DUI como tal no entraría en vigor hasta que el Gobierno central no se sentase a negociar. O, dicho de otra manera, si Mariano Rajoy siguiese impasible no pasaría nada y Oriol Junqueras quedaría al frente de una Generalitat que, como hasta ahora, dependería del próximo cheque del FLA.

El gato y el ratón

Pero todo eso supone avanzar mucho los acontecimientos. Porque la incertidumbre es muy grande. Incluso hasta el 9-N. Una de las cartas que barajan en Palau es mantener al máximo la tensión con el Ejecutivo de Rajoy y dar cobertura legal al 9-N con un decreto que se haga público el día anterior, el 8 de noviembre. Un juego del gato y el ratón con los abogados del Estado que dejaría al Gobierno y al Tribunal Constitucional sin margen para suspender la consulta en modo simulación que ahora está cocinando de tapadillo la Generalitat. 

La presidenta de la ANC, Carme Forcadell. (EFE)
La presidenta de la ANC, Carme Forcadell. (EFE)

El anuncio de Catalá intenta adelantarse a este juego del escondite. El precio del rigor administrativo será político: la consulta no era tal y con la implicación de los voluntarios de la Assemblea Nacional de Catalunya (ANC) carecía de la neutralidad y las garantías suficientes. De celebrarse, el 9-N sería un apogeo del ‘sí’, cuando el proceso consultivo necesita, en esencia, la legitimidad del ‘no’ para recibir validez y reconocimiento. Una manifestación espectacular, sí, pero que no tendría más validez que una masiva recogida de firmas.

Legalidad y victimismo

Desde el ángulo legal, el Gobierno tendrá la razón de su mano. Desde el punto de vista político, los partidos proindependencia volverán a estar en el terreno donde mejor juegan sus cartas: el victimismo. La prohibición incluso podría ser el catalizador para que se recuperase la unidad de los partidos catalanes que reclama la presidenta de la ANC, Carme Forcadell.

De esa unidad a una lista unitaria para acudir a las autonómicas hay un abismo. Junqueras no la quiere porque duda del independentismo de Mas. Sus perspectivas electorales son tan buenas que ERC podría conseguir en las próximas municipales incluso la alcaldía de Barcelona, un ayuntamiento que en 2014 tendrá un superávit de más de 200 millones y que es, con mucho, la empresa, mejor gestionada de Cataluña. Lo dicho, tiempos inciertos.

España
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
57 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios