invitó al congreso del psoe a la oposición guineana

Sánchez sacó los colores a Zapatero tras su viaje de negocios a la dictadura de Obiang

Pedro Sánchez ha dejado en evidencia a José Luis Rodríguez Zapatero tras el reciente viaje a Guinea Ecuatorial del ex presidente del Gobierno por razones pretendidamente

Foto: Clausura congreso
Clausura congreso

Pedro Sánchez dejó en evidencia a José Luis Rodríguez Zapatero tras el reciente viaje a Guinea Ecuatorial del ex presidente del Gobierno por razones pretendidamente humanitarias, una cortina de humo para camuflar los supuestos intereses privados de su visita. El nuevo secretario general del PSOE invitó a participar en el congreso extraordinario socialista celebrado a finales de julio, en el que tomó el relevo de Alfredo Pérez Rubalcaba, a una delegación del principal partido de la oposición guineana, el mismo al que Zapatero había ignorado previamente durante su estancia en la antigua colonia española.

El ex líder socialista, como informó El Confidencialviajó el 2 de julio a Guinea Ecuatorial, el país que gobierna con mano de hierro Teodoro Obiang desde hace 35 años, con el supuesto y loable propósito de presentar al longevo dictador la iniciativa internacional contra la pena de muerte, aún vigente en la república africana, que él mismo promueve. Sin embargo, fuentes diplomáticas y empresariales consultadas por este diario aseguran que el principal motivo de su visita, acompañado de José Bono y Miguel Ángel Moratinos, fueron los negocios.

El viaje de Zapatero, Bono y Moratinos a Guinea no sólo ha disgustado al PSOE, sino que ha dejado un amargo sabor de boca en Convergencia para la Democracia Social (CPDS), el principal partido de la oposición guineana, tolerado por Obiang para dar una apariencia democrática a su régimen dictatorial. El CPDS, una formación de corte socialdemócrata que pertenece, como el PSOE, a la Internacional Socialista, sólo ocupa un escaño en el Parlamento nacional, totalmente dominado por el Partido Democrático (PDGE) que controla el tirano.

Bono, Zapatero y Moratinos, el pasado día 2 en el restaurante Imagine de Malabo. (El Confidencial)
Bono, Zapatero y Moratinos, el pasado día 2 en el restaurante Imagine de Malabo. (El Confidencial)

Pese a que el respeto a los derechos humanos, incluido el rechazo frontal a la pena de muerte, es una de las principales señas de identidad del CPDS, Zapatero no se reunió con ninguno de sus dirigentes durante su estancia en Guinea, y ni siquiera informó al partido hermano de su visita al país. El exlíder socialista, en cambio, sí tuvo tiempo para reunirse con Obiang en el Palacio del Pueblo de Malabo, la capital guineana. Al término del encuentro, la agencia de noticias oficial no hizo ninguna alusión a la campaña internacional contra la pena capital que impulsa Zapatero.

Wenceslao Mansogo, secretario de Relaciones Internacionales del CPDS, que acompañó a Madrid el pasado fin de semana al secretario general del partido, Andrés Esono, para asistir al congreso extraordinario del PSOE, no oculta su malestar por el desdén de Zapatero. "¡Pero si somos partidos hermanos!", exclama, en conversación telefónica con este diario. "Lo más razonable es que se hubiera reunido con nosotros en Malabo; o al menos que nos hubiera avisado de su viaje. Sólo nos enteramos porque nos lo dijo un miembro del Gobierno", añade Mansogo, agradecido por la invitación de Sánchez al congreso socialista.

Al contrario que Zapatero, que jamás pisó Guinea mientras fue presidente del Gobierno, Bono y Moratinos sí son visitantes habituales de la excolonia, donde actúan como lobbistas en favor de firmas comerciales españolas que quieren introducirse en el país. Zapatero, según las fuentes consultadas, pretende seguir los pasos de aquéllos, que cobran comisión a cambio de su intermediación en Guinea gracias a su amplia agenda de contactos. El exlíder socialista, sin embargo, rechaza esa versión. "Puedo decir con rotundidad que no he ejercido de lobbista ni allí ni en ningún otro lugar", dijo a este diario.

Tras su reunión con Obiang, los tres exdirigentes socialistas recorrieron la isla de Bioko –donde se enclava la capital del país– a bordo de un vehículo oficial puesto a su disposición por el dictador. A última hora de la tarde cenaron en el lujoso restaurante Imagine, también en Malabo, y pasaron la noche en una de las 52 exclusivas villas levantadas por Obiang en la vecina localidad de Sipopo para acoger a los jefes de Estado que participaron en las dos cumbres de la Unión Africana celebradas allí hasta la fecha. A la mañana siguiente volaron a Bata, en la región continental del país, y ese mismo día regresaron a España. 

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