INTERIOR NO OFRECE DATOS SOBRE LOS VUELOS DE DEPORTACIÓN

El último vuelo (5 de agosto de 2014): de Barajas a la 'cárcel' de Senegal y Nigeria

El martes 5 de agosto un avión de Air Europa partió supuestamente del aeropuerto de Barajas con destino a Nigeria y Senegal. No era un avión

Foto: Desalojo de una veintena de personas en Poblenou, Barcelona. (Efe)
Desalojo de una veintena de personas en Poblenou, Barcelona. (Efe)

El martes 5 de agosto un avión de Air Europa partió supuestamente del aeropuerto de Barajas con destino a Nigeria y Senegal. No era un avión comercial: un tercio del pasaje debería estar compuesto por senegaleses y nigerianos sin papeles, el resto de los viajeros serían policías que custodiaban al primer grupo. Fue un vuelo supuesto porque, a pesar de haber sido confirmado por varias organizaciones en defensa de los inmigrantes, no fue anunciado por los paneles informativos del aeropuerto ni será incluido en los balances oficiales que publica Interior.

El Ministerio adjudicó a Air Europa y Swiftair en 2012 el servicio “de transporte aéreo de pasajeros para el traslado de ciudadanos extranjeros y de los funcionarios policiales encargados de su custodia a otros países”. La entrada en vigor de este contrato supuso el inicio de los denominados vuelos macro de repatriación, también conocidos como vuelos de la vergüenza.

El año pasado, según datos del Defensor del Pueblo –que los solicitó a la Comisaría General de Extranjería y Fronteras– se organizaron 148 vuelos especiales que llevaron de vuelta a su país de origen a 3.110 personas. No todos los que acabaron siendo expulsados viajaron en esos vuelos. De hecho, España puede repatriar por tierra (entrega a los gendarmes marroquíes en Ceuta y Melilla), mar (ferris al Magreb) y aire (vuelos comerciales y vuelos especiales). 

Son numerosas las instituciones y organizaciones de la sociedad civil –Naciones Unidas, la Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia, Pueblos Unidos, Amnistía Internacional y la Campaña por el Cierre de los CIE, entre otras– que alertan de que en los días previos a la fecha prevista para un vuelo de estas características aumenta el número de controles de identidad en la calle con vistas a ‘llenar’ el avión. 

Colas en la Brigada Provincial de Extranjería de Madrid. (Efe)
Colas en la Brigada Provincial de Extranjería de Madrid. (Efe)

“Pongamos que hay previsto un vuelo especial a Ecuador. Como la fecha ya está fijada, si Interior quiere buscar a personas de esa nacionalidad solo tiene que consultar su base de datos y los detienen en los días previos para llenar los aviones. Son inmigrantes que no tienen ninguna causa pendiente”, explica Cristina Manzanedo, abogada de la organización jesuita Pueblos Unidos.

Por su parte, Javier Estévez, portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP), admite que “se puede dar algún caso de detención urgente por la premura” y que desde que se informa a una persona de la apertura de un expediente de expulsión hasta que se le expulsa “puede pasar mucho tiempo”. Sin embargo, aclara, “los policías no tenemos ningún interés en aumentar la lista de expulsados”.

“Estamos expulsando a gente que no tendría por qué irse”

Según el último Balance de Lucha contra la Inmigración Irregular, en 2013 fueron expulsadas de nuestro país 8.984 personas. A su vez, el Defensor del Pueblo, a través del informe sobre el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura, reconoce que ese mismo año 4.726 extranjeros fueron repatriados desde un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE). "¿Y el resto de los expulsados, de dónde salen?", se pregunta Manzanedo. El Confidencial se ha puesto en contacto con el Ministerio del Interior en busca de una explicación sobre el origen de las más de cuatro mil personas restantes que no aparecen en las estadísticas, pero Interior no ha querido dar información al respecto.

La Campaña Estatal por el Cierre de los CIE publicó en mayo el libro ‘Paremos los vuelos’. Tras meses de seguimiento a casos particulares de inmigrantes, desde que les detienen hasta que aterrizan en su país, esta publicación ha conseguido arrojar un poco de luz sobre el operativo que se despliega a la hora de organizar un vuelo macro.  

Centros de internamiento de extranjeros (cie)
Centros de internamiento de extranjeros (cie)

“A las once de la noche del jueves 26 de septiembre [de 2013] un vuelo salió del aeropuerto de Barajas con destino Dakar […] Cuando llegaron a Barajas comprobaron la magnitud de la operación. Decenas de compatriotas esperaban allí, retenidos por la fuerza en una sala del aeropuerto. Una veintena aproximadamente procedía del CIE de Aluche; otros habían sido trasladados desde el CIE de Zona Franca (Barcelona) y de Zapadores (Valencia). Sin embargo, también había otros casos de inmigrantes detenidos en los últimos días, y que por tanto venían directamente de los calabozos.”

No hay estadísticas de expulsiones exprés

Cristina Manzanedo señala que “España está expulsando a gente que no tendría por qué irse si sus expedientes fueran actualizados; se trata de personas con un fortísimo arraigo aquí” y considera que las expulsiones exprés están muy vinculadas a los vuelos colectivos de deportación. A este respecto el sindicato policial cree que las 'detenciones exprés' “quedan en un vacío legal” y su práctica no es “justificable desde el punto de vista ético”. No existen, sin embargo, datos oficiales que confirmen o desmientan la práctica de ejecutar expulsiones en menos de 72 horas.

La práctica de las detenciones exprés queda en un vacío legal y 'no es justificable desde un punto de vista ético', señala el portavoz del SUP

A modo de ejemplo las organizaciones SOS Racismo y Tanquem Els Cies han facilitado a El Confidencial los detalles de la expulsión de Nafe DissibiAziz Tarhzout, respectivamente. En el primer caso, se trataba de un saharaui cuyos padres tenían la nacionalidad española, vivía en Bilbao y era integrante activo de SOS. Cuando se dirigía a un curso de formación, la policía le detuvo. Le enviaron al CIE de Aluche, donde permaneció una semana (este periódico ya adelantó las condiciones en las que conviven los internos del centro madrileño). Después lo transportaron hasta Alicante, donde le subieron a un barco que le dejó en un país que no le reconoce la nacionalidad: Argelia. Ahora vive en los campamentos de refugiados de Tinduf.

Por su parte Aziz era un conocido activista de la Plataforma de Afectados por las Hipotecas (PAH) de Girona. Llevaba 9 años viviendo en España, pero pesaba sobre él una orden de expulsión porque tenía caducado el permiso de residencia, así que comparecía periódicamente en comisaría. En una de esas visitas, un miércoles cualquiera, la policía le retuvo y le notificó que en menos de 72 horas estaría de vuelta en su Marruecos natal. Para cuando su abogado reacciona e interpone un habeas corpus, el vehículo que trasladaba a Aziz ya había recorrido 200 kilómetros dirección Madrid.

Fletar vuelos macro por medio de una concesión es una práctica habitual en toda Europa, ya que la propia agencia europea para la gestión de las fronteras exteriores, Frontex, anima a los Estados miembros a realizar las expulsiones de esta manera.

A este respecto Javier Estévez asegura que desde la última adjudicación a Air Europa, "los horarios no se cumplen y son muchas las ocasiones en que, ciudadanos extranjeros y policías acompañantes, "tienen que esperar horas en condiciones un tanto precarias". La calidad del servicio ha bajado, afirma Estévez, "tanto en el menú como en el acceso a mantas".

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