VETA LAS ACTIVIDADES PRIVADAS DE LA FAMILIA REAL

Felipe VI liquida el chollo que permitió a Urdangarin cobrar 2 millones de Telefónica

Felipe VI ha decidido iniciar su reinado con un nuevo Código de Conducta que ponga coto a todos los excesos que han situado a la monarquía en su peor cota de popularidad desde el inicio de la monarquía.

Foto: Don Juan Carlos, Iñaki Urdangarin y la Infanta Cristina, en una imagen de archivo (EFE)
Don Juan Carlos, Iñaki Urdangarin y la Infanta Cristina, en una imagen de archivo (EFE)

Felipe VI ha decidido iniciar su reinado con la implantación de un Código de Conducta que ponga freno a todos los excesos que han situado a la monarquía en su peor cota de popularidad desde el inicio de la democracia. Zarzuela se someterá por primera vez a una auditoría externa, pero entre las medidas de autocontrol promovidas por el nuevo monarca destaca la prohibición de que los miembros de la Familia Real compatibilicen su labor institucional con otras actividades privadas, una bifurcación de personalidad que permitió a Iñaki Urdangarin hacer negocios con autoridades públicas y cobrar hasta 2,7 millones de euros al año de Telefónica al mismo tiempo que presidía actos solemnes del Estado en representación de la Corona.

La prohibición de trabajar en empresas privadas, que fue anunciada por Zarzuela este lunes -hoy martes se ha encontrado con Pedro Sánchez-, termina con esas obscenas relaciones entre la moqueta y lo que fuera de ella. La medida sólo afectará en la práctica a los miembros de la Familia Real, que desde la coronación de Felipe VI el pasado mes de junio ha quedado integrada únicamente por los Reyes Juan Carlos y Sofía, Felipe VI y Letizia y las infantas Leonor y Sofía. El Rey ha decidido que serán los únicos rostros con capacidad para representar oficialmente a la Casa Real y percibirán un salario público a cambio.

Urdangarin, la Infanta Cristina y su hermana la Infanta Elena dejarán de pertenecer al núcleo duro de la Corona y por tanto no tendrán que someterse al Código de Conducta con el mismo rigor. Pero las medidas que ha decidido aplicar el Rey han tenido muy cuenta sus recientes trayectorias vitales.

Felipe VI, durante la ofrenda nacional al apóstol Santiago en Santiago de Compostela. (Reuters)
Felipe VI, durante la ofrenda nacional al apóstol Santiago en Santiago de Compostela. (Reuters)

Los tres formarán parte de la más amplia Familia del Rey pero no desempeñarán ningún papel institucional ni tampoco percibirán ingresos de los Presupuestos Generales del Estado. Por esos motivos, tendrán vía libre para trabajar en el sector privado. Pero Felipe VI quiere evitar que se repitan los episodios que han situado a la Corona contra las cuerdas en los últimos meses y que dieron el empujón definitivo para la abdicación de Don Juan Carlos.

Trabajos preferentes

Aprovechando su condición de marido de la Infanta Cristina, Urdangarín creó una empresa dedicada a la organización de eventos que según Hacienda llegó a facturar 16 millones de euros a diferentes instituciones y organizaciones privadas entre 2002 y 2010. La gestión de esa sociedad, el Instituto Nóos, ha terminado provocado su imputación y la de su esposa por delitos fiscales y de blanqueo de capitales, y ha generado un profundo deterioro en la imagen de la Casa Real.

Felipe VI tampoco quiere que los miembros de la Corona aprovechen su posición para obtener otros beneficios económicos. Con el nuevo Código de Conducta tampoco podrá producirse un contrato similar al que Telefónica le hizo en 2009 al propio Urdangarin, cuando lo convirtió en su delegado en Estados Unidos. La multinacional de telecomunicaciones le abonó hasta 2012 un salario de 1,5 millones de euros al año, más otros 1,2 millones para ayudarle con los gastos de su traslado y estancia en Washington.

Urdangarin, durante una conferencia como directivo de Telefónica Internacional USA. (Reuters)
Urdangarin, durante una conferencia como directivo de Telefónica Internacional USA. (Reuters)

También la Infanta Cristina ha combinado siempre su responsabilidad como hija del Rey con su propia carrera profesional, así como los salarios derivados de ambas facetas. En 2011, el primer año en el que Zarzuela desveló las asignaciones presupuestarias para los miembros de la Familia Real, la Infanta Cristina se repartió con la Reina Sofía, la Infanta Elena y la entonces Princesa Letizia un total de 375.000 euros brutos. Ese mismo año ingresó otros 200.000 euros por su puesto como directiva de la Fundación La Caixa.

Elimina el riesgo de otro caso Nóos

La Infanta Elena también ha percibido aproximadamente 200.000 euros al año desde que la Fundación Mapfre la fichó en 2008 como directora de Proyectos Sociales y Culturales, puesto que también ha compaginado con los ingresos públicos que le correspondían como integrante de la Casa Real.

A partir de ahora, la representación de la Corona será incompatible con ese tipo de trabajos. En las infantas Leonor y Sofía, de 8 y 7 años de edad, respectivamente, esa medida higiénica no surtirá ningún efecto por ahora. Pero el Código de Conducta impedirá que Don Juan Carlos y Doña Sofía puedan desempeñar otra actividad profesional tras su salida del trono. Felipe VI lamina el riesgo de que otro caso Nóos golpee su reinado a las primeras de cambio y se garantiza el retiro definitivo de su progenitor. 

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