Un juez mediático y 'poco' constitucional
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ENRIQUE LÓPEZ

Un juez mediático y 'poco' constitucional

Fue el juez más joven en formar parte del TC pero durante años fue tildado como el bastión del PP en la justicia y sus amoríos no han pasado desapercibidos

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Enrique López (Tribunal Constitucional)

Enrique López ha cometido un error que ya le ha pasadofactura. Ha sido pillado por la Policía Municipal cuadruplicando la tasa de alcoholemia mientras conducía una moto sin casco y saltándose un semáforo. Para algunos puede ser una imprudencia; para otros, un acto que le puede costar el cargo. Con 50 años, este juez leonés consiguió llegar a lo más alto de su carrera, ser nombrado magistrado del Tribunal Constitucional, convirtiéndose en una de las personas más jóvenes de la historia que llegaba a este puesto. Sin embargo, su camino hasta llegar ahí no ha sido fácil. Durante años ha sido tildado como el bastión del PP en la carrera judicial y sus amoríos no han pasado desapercibidos.

Cuando el pasado año fue elegido para formar parte del tribunal que defiende la Carta Magna, se hacía realidad uno de los sueños que estaba esperando desde que dejó la portavocía del Consejo General del Poder Judicial en 2008. Cuando acabó su mandato como vocal tuvo que volver a la Audiencia Nacional como magistrado de la Sala de lo Penal, puesto que no satisfacía sus aspiraciones profesionales.

En los siete años que estuvo en el órgano que regula a los jueces desempeñó un gran papel y servicio a aquellos que habían confiado en él. Se convirtió en la imagen del PP en la carrera judicial y defendió sus intereses. Fuentes de su entorno ya aseguraban entonces que su trabajo esos años tendría que ser recompensando, como así ocurrió cinco años después. Cuando Mariano Rajoy llegóal Gobierno en 2011, se llegóincluso a decir que López podría ser nombrado ministro de Justicia, puesto que finalmente fue ocupado por el que fuera hasta ese momento alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón.

En 2010, el PP intentó nombrarlo magistrado del TC por la cuota del Senado, pero la oposición fue implacable. A juicio del partido socialista, López no cumplía los quince años de carrera que exige la ley para ser miembro del Constitucional porque había que descontarle los siete años que estuvo como vocal del CGPJ. Este planteamiento era discutible, pero finalmente el PP optó por esperar a que se acabara el mandato de los dos magistrados nombrados por el Congreso de los Diputados y elegirlo en esa ocasión, como así ocurrió.

Alejarse de los focos mediáticos

Enrique López aprovechó su estancia en la Audiencia Nacional para rebajar el perfil y disipar los focos mediáticos que tanto tiempo le habían seguido. Durante esos cinco años procuró salirse de la polémica y trabajar como miembro de la Sección Segunda de la Sala de lo Penal. Entre los asuntos que le tocó gestionar estuvola ponencia por la que acordaba la apertura de juicio oral contra dos mandos policiales por el 'chivatazo a ETA' en plena tregua del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero con la banda terrorista. En un auto, López daba un espaldarazo a la instrucción de Pablo Ruz y consideraba que había suficientes indicios de criminalidad por un delito de colaboración con organización terrorista contra Enrique Pamies y José María Ballesteros, quienes finalmente fueron condenados a un año y medio de cárcel y ahora están a la espera de la sentencia del Tribunal Supremo.


Como magistrado de la Audiencia, fue recusado por Izquierda Unida por ser miembro del tribunal que decidió suspender la primera declaración del extesorero del PP Luis Bárcenas por el caso de la presunta contabilidad B de la formación cuando el juez Javier Gómez Bermúdez quiso investigarlo. Finalmente, se concluyó que debía ser Pablo Ruz, instructor del caso Gürtel, quien debía investigar la causa conocida como 'papeles de Bárcenas' dentro de una pieza separada de la trama liderada por Francisco Correa, al haber nexos de unión entre ambos asuntos.

IU quiso retirarle por su vinculación con FAES, fundación del PP que preside José María Aznar, para la que había dado 53 conferencias. Aseguraba la acusación que existe una "amistad manifiesta" con el PP y, de forma particular, con Federico Trillo, una de las personas contra las que Izquierda Unida se había querellado.

A pesar de intentar apartar esos últimos años los focos sobre su persona, López llegó al TC muy marcado por su vinculación con el PP y muy poco defendido por gran parte de la carrera judicial, que lo veía demasiado joven e inexperto para ocupar un cargo tan relevante. A eso se añadía que, en su toma de posesión en junio del pasado año, este magistrado, que se había divorciado hacía un tiempo, apareció con Silvia Jato como acompañante.

La presentadora de televisión se llevó toda la atención en un acto tan solemne como aquel. Sin embargo, ese noviazgo no duró mucho, cerca de los seis meses, y en octubre las revistas del corazón sacaban a relucir su ruptura. Esta relación consiguió que López tuviera tres focos de atención: el político, el judicial y el de la vida social. Hasta en una revista le nombraron uno de los solteros de moda.

A pesar de todas las críticas vertidas, sus compañeros han observado con sorpresa que este magistrado está haciendo una buena labor en el tribunal, es trabajador y en los plenos donde se reúnen los doce magistrados defiende con mucha profesionalidad sus ponencias. Se ha convertido en un fuerte apoyo para el presidente del órgano, Francisco Pérez de los Cobos, y juntos consiguieron sacar adelante por unanimidad la inconstitucionalidad de la declaración soberanista catalana de Artur Mas, un reto complicado pero que se habían propuesto hacerlo con el apoyo de todos los magistrados, tanto progresistas como conservadores.

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