PIONERO DE LA CONSULTORÍA POLÍTICA EN ESPAÑA

Jose Luis Sanchis: "El PSOE, como poco, perderá un millón de votos; el PP, tres"

Pionero de los consultores políticos en España, director de 126 campañas electorales en todo el mundo, José Luis Sanchis ve claro el futuro electoral

Foto: Adolfo Suárez, con José Luis Sanchis.
Adolfo Suárez, con José Luis Sanchis.

Noche del 15 de junio de 1977. Cuatro décadas después de las últimas elecciones generales, los españoles habían vuelto a las urnas. El recuento del Ministerio de Interior se paralizó a las 3 de la madrugada, sin acabar. Pero había que dar alguna información. "Nosotros habíamos contratado a mil estudiantes, los habíamos metido en autobuses y los habíamos mandado a ciudades y pueblos. Cada uno esperaba en una mesa el acta de resultados, y después nos llamaba", explica José Luis Sanchis, pionero y precursor de la consultoría política en España, director de 126 campañas electorales en todo el mundo -con Adolfo Suárez, Aníbal Cavaco Silva, Carlos Menem, Alberto Fujimori, Jordi Pujol, José Antonio Ardanza, Manuel Fraga, Cayo Lara...- y experto en métodos de prospección electoral que se inspiran en la teoría de juegos del Nobel John Forbes Nash -sí, el matemático de Una mente maravillosa-. Hacía pocos meses que Sanchis conocía a Adolfo Suárez, y trabajaba para Presidencia. Él fue el responsable de aquellos primeros resultados que se dieron. Pero ¿lo erannbsp;Sanchis continúa: "Con lo que nos decían esos estudiantes estimamos los resultados en cada provincia. Y metimos la pata, porque algún autobús falló y no teníamos información de Cádiz y Sevilla. Pero en Presidencia necesitaban los datos. Lo que teníamos era 166 diputados para UCD, y eso fue lo que se dijo. Acertamos, lo que demuestra que las técnicas sirven y la casualidad te favorece". 

Han pasado casi 40 años de aquello, y a sus 70, a pesar de haber presidido las asociaciones internacionales más importantes del sector, de haber asesorado a 14 partidos españoles e innumerables en todo el mundo, a pesar de que acaba de recibir en Washington el Honorary Victory Award de sus colegas al otro lado del Atlántico, de su presidencia de honor en la firma de consultores Torres y Carrera y de seguir más que activo en una profesión que le apasiona -y se nota-, Sanchis es "un doctorado primerizo" que hace unos días presentó su tesis sobre campañas electorales. Está dedicada a Suárez, sobre quien prepara un libro (tiene cinco publicados). Es el político que más huella le ha dejado. Y conoce muy de cerca a muchos.

Mariano Rajoy y Pedro Arriola han escogido el procedimiento del ninguneo al contrario, en Cataluña y en las europeas. Siguen la técnica de Mourinho, no jugar, sino dormir el partidoPREGUNTA. Aquel 15 de junio acertaron el resultado. ¿Algún pronóstico para las próximas europeas?

RESPUESTA. Te doy uno, sabiendo que los pronósticos están hechos para equivocarse. Empecemos por abajo. De los pequeños, Vox, Podemos o Ciudadanos se pueden llevar uno o dos escaños. Los nacionalistas, cinco. CiU bajará y ERC subirá. UPyD, también cinco, y subirá en un millón de votos. Izquierda Unida, 9 eurodiputados: aunque ahí es donde tengo más dudas, estará por encima de los tres millones de votos. PSOE y PP se quedarán con el 31-32% cada uno, de 18 a 16 escaños. Su bajada será espectacular: como mínimo, el PSOE perderá un millón de votos; el PP, tres. Es un batacazo para los dos grandes y un muy buen resultado para UPyD e IU.

P. ¿Es el fin del bipartidismo, como se dice?

R. Está totalmente claro que es su final... al menos en año y medio, lo que engloba las europeas, autonómicas y generales. Los dos grandes partidos no pueden tener el 80% de los votos que se consideraban antes. No llegarán al 70%, y probablemente se quedarán en el 62-63%. El voto se desperdigará entre los partidos asentados -IU, UPyD y nacionalistas- y en cuanto a los nuevos, alguno de ellos podemos decir que 'nacerá'. VOX puede tener su importancia, también Ciudadanos, y Podemos, que es muy relevante para IU. 

P. ¿Y la abstención?

R. Superará el 50% y, aunque eso no es sorprendente en unas europeas, supone un agujero muy peligroso. En el PP hace poco decían que los que se marchen del partido irán a ninguna parte, y esa es la clave de la campaña para ellos y para el PSOE: que se queden con ellos, con vergüenza o sin ella. Para IU y UPyD, la clave está en el castigo a los dos grandes. Esa va a ser la pelea: están en juego millones de votos, como mínimo tres. En cualquier caso, la campaña electoral creo que no ha empezado. Tenemos los eslógans, poco más. Una situación y un ambiente general tan malos como los que tenemos acaban con la campaña.

Fotografía de Sanchis junto a un cartel electoral de Sá Carneiro, en 1979.
Fotografía de Sanchis junto a un cartel electoral de Sá Carneiro, en 1979.
P. ¿Y qué sentido tiene una 'jugada' como la de Mariano Rajoy de guardarse el nombre del candidato... para anunciar después al que todos dábamos por hecho, Miguel Arias Cañetenbsp;

R. No tiene nada de jugada. No tenían preparados ni al candidato ni la campaña, aunque luego hayan escogido a la persona más lógica. Mariano Rajoy y Pedro Arriola han elegido el procedimiento del ninguneo al contrario, en Cataluña y en las europeas. Les han dejado hablando solos. Pero, ojo: eso a veces sale bien, como les sucedió en 2011, y a veces mal, como en 2004 y 2008, y ahora se están jugando el futuro de los electores del PP. Siguen la técnica de Mourinho, frenar, frenar, frenar, no jugar, sino dormir el partido, y yo creo que para las europeas va a ser mala. Aparte de que, para mí, la única forma de hacer política es la contraria, la de las propuestas.  

P. Vayamos un poco más adelante, a las generales. ¿Tendría futuro Alfredo Pérez Rubalcaba si llegase a presentarse?

R. El PSOE no ganará, pero sí puede gobernar. Y cualquier candidato que no sea Rubalcaba puede llevarse un millón de votos más que él. Porque los electores están cansados de la situación del PSOE, y sólo un cambio les valdría. Rubalcaba sacaría seis millones de votos, seguro, pero López, Madina y Chacón pueden atraer a un millón más. Ojalá yo tuviera a Rubalcaba en otro país, en otro momento: es un candidato positivo, una gran cabeza, muy dialéctico, pero cuando la gente necesita cambio, no le puedes dar más de lo mismo.

P. ¿Y quién tiene futuro en el PP?

Rajoy es un pésimo candidato y un magnífico político. ¿Debería ser el candidato del PP? Si el partido quiere estar en el Gobierno, yo le diría que no. Entonces ¿qué personas hay? La vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, y García Margallo, que ha sido primera fila en el Gobierno, incluso para el tema catalán o el económico, aunque puede tener un pero, la edad. Lo cierto es que en los próximos dos años, el PP no conseguirá la mayoría absoluta. Después de las generales, veo dos posibilidades: una gran coalición de Gobierno PP-PSOE y, con mayor probabilidad, la suma de 'todos contra el PP': PSOE, IU y nacionalistas. De lo que no me cabe duda es de que Rajoy no volverá a Moncloa. Y apuesto a que IU estará en el Gobierno.

Rajoy es un pésimo candidato y un magnífico político. ¿Debería ser el próximo candidato del PP? Si el partido quiere estar en el Gobierno, yo le diría que noP. Suárez, Cavaco Silva, Pujol, Fujimori, Fraga, Carlos Menem... Son sólo una muestra de los políticos cuyas campañas ha dirigido. Incluso participó en una de Hugo Chávez. ¿Tiene color un asesor político?

R. Tiene el color que él desea en el momento en que emite su voto secreto. Un consultor político es un técnico, y las técnicas no tienen ideología. Yo he estado con 14 partidos en España, incluidos todos los nacionalistas. 

P. ¿Y qué político le ha dejado más huella?

R. En primer lugar, Adolfo [Suárez], que era una persona absolutamente carismática. La campaña de 1977 fue especial y también la peor noche electoral que recuerdo: los resultados que se dieron fueron los que habíamos proporcionado nosotros, e imagínate lo que hubiera supuesto una equivocación en esas elecciones. Pero me he 'enamorado' de muchos de mis candidatos: Pujol, Ardanza, Fernando Fernández, Barberá, Zaplana, Fraga, Mayor Oreja... En el extranjero, Sá Carneiro, el primer político no de izquierdas que ganó tras la revolución de los Claveles en Portugal, o Cavaco Silva. Dejan huella, primero, porque cuando vas a ser juzgado la noche electoral te das cuenta de que estás poniendo un poco en la historia de una persona -tu candidato- si pierde, y del país, si gana. Dejan huella por lo que se juegan, ellos y tú. Segundo, porque cuando los conoces personalmente se produce una química especial. Y tercero, por la admiración que despiertan algunos de ellos.  

[“Acabo de conocer a un tipo que plantea el tema electoral desde el punto de vista matemático y de márketing. No le entiendo en absoluto, por eso creo que debe de ser muy bueno”. Con esas credenciales le presentó José Mario Armero, presidente de Europa Press y pieza clave en la transición, a Adolfo Suárez en marzo de 1977 a este hombre que dice que la política "lo tiene todo" de matemáticas. Sin embargo, en la charla con Sanchis, aparte de números y porcentajes, sobrevuelan incontables anécdotas, momentos y figuras que poco tienen de aritméticas. Por ejemplo, la de Sá Carneiro, con el que colaboró, enviado por Suárez, desde su primera victoria en Portugal -y el pasado viernes, cuando se celebró esta entrevista, era un día especial para Sanchis por el 40 aniversario de la Revolución de los Claveles- hasta su última conversación, poco antes del accidente de avión que acabó con su vida. O la del hoy presidente de Portugal, Cavaco Silva. O el recuerdo de Manuel Fraga abriendo un paraguas con la bandera española en plena calle Ercilla, de Bilbao ("hoy Sanchis no me deja cenar", bromeaba el gallego). O la ocurrencia de aquel mandatario de enviar un avión en vuelo raso sobre una manifestación para disolverla. O el instante en que se tomó la fotografía de Suárez lanzándose al agua, que ha servido para Forbes. O... Pero sigamos con la aritmética:]

P. Si la política tiene todo de matemáticas, ¿por qué tienen tan mala fama las estimaciones y prospecciones electorales?

R. La clave está en la ultilización que se hace de ellas. Tú haces un sondeo para saber qué va a ocurrir, y normalmente aciertas. Pero ¿con eso qué haces? ¿Te lo guardas, como recomiendo yo, o se lo filtras a algún medio, en la escuela del PP? El problema es la utilización partidista que se hace de ellos.

P. ¿Cómo ha cambiado el márketing electoral en estos 40 añosnbsp;

R. Nada. Los electores se comportan igual, el análisis electoral es el mismo, las campañas son y serán las mismas, se usen vallas o no, como ahora han anunciado. E Internet, sí, lo ha cambiado todo... lo que quiere decir que afecta a un porcentaje de votos muy pequeño, de entre el 3 y el 5%, incluso en el caso de Obama. El primer consultor político fue Quinto Tulio Cicerón, y en su Breviario están todas las instrucciones para una campaña.

P. ¿Y cuánto le cuesta un asesor a un partido?

R. En España, una campaña puede estar entre 20 y 30 millones. Se gasta mucho, no sólo aquí: mi último presupuesto en México fue de 200 millones de dólares. Sin embargo, para los grandes partidos yo creo que bastaría con 10 o 15 millones, y para los pequeños, tres. ¿Y cuánto cobra un consultor político? Uno bueno, en América, cerca de medio millón de dólares, una cifra que sólo dos o tres pueden ganar en este país, donde sólo contratan el PP y el PSOE. 

Sanchis, al recibir el Honorary Victory Award.
Sanchis, al recibir el Honorary Victory Award.
P. Asesoró a Pujol, Ardanza y Fraga en los 80, cuando se perfiló el mapa de las autonomías. ¿Cómo se ve hoy, desde el márketing político, la consulta catalana?

La campaña, desde el punto de vista catalán, está basada en la ilusión, en el sentimiento. Como en el anuncio de J'Adore de Dior, con Charlize Theron, la ves venir de frente. Y la de Rajoy contra la independencia es la de Don Cicuta. En lo que respecta al sentimiento, la campaña la ganan sin duda desde Cataluña. En lo jurídico, desde España. ¿Y eso qué nos da? Un desmadre. 

P. Dice que tiene toda la vida profesional por delante. ¿A quién le gustaría asesorar?

R. En España, para las generales, a Cayo Lara, porque creo que ha llegado el momento en que los ciudadanos e IU convergen en las mismas ideas y en el que la solución pasa por un pacto anti inmovilismo. En la catalana, estoy abierto a quien quiera para lograr un entendimiento mezclando el sentido común y los sentimientos. Y en el exterior, a Marcelo Ebrard, porque pienso que la posibilidad de cambio en México está en el PRD, no en la vuelta del PRI. 

España
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