DUROS ARTÍCULOS en ambos semanarios

“El real desastre” de unos “Borbones que se portan mal”, en Time y The Economist

La imputación de la infanta Cristina ha colocado a la monarquía española en el foco de la prensa internacional, que analiza de forma dura la situación

Foto: La infanta Cristina y el Rey en una imagen de archivo (IC)
La infanta Cristina y el Rey en una imagen de archivo (IC)

La imputación de la infanta Cristina ha colocado a la monarquía española en el foco de la prensa internacional.  Dos prestigiosos semanarios no han tardado en analizar, en términos poco complacientes, la delicada situación de la institución. Si The Economist define la situación como “real desastre”, la revista Time no titubea a la hora de asegurar que “los Borbones se portan mal”.

The Economist  augura “otro año de turbulencias” para la familia real española en plena caída del apoyo popular a la institución. La intervención del rey Juan Carlos en la Pascua Militar ha desatado una nueva oleada de especulaciones sobre “la capacidad del monarca para actuar como Jefe de Estado”, asegura la publicación. Hecho al que hay que sumarle la imputación de la infanta Cristina por delitos fiscales y blanqueo de dinero.

El semanario británico asegura que el Rey, “cada vez más frágil tras sus cinco operaciones de cadera en los últimos dos años”, tenía la esperanza de que su hija menor escapase de la atención del juez José Castro, que escuchará el próximo 8 de marzo las “muchas explicaciones” que el magistrado considera que la Infanta debe dar de gastos como clases de salsa o fiestas de cumpleaños que el matrimonio Urdangarin Borbón pagó a través de Aizoon.

“¿Por qué paga a su personal doméstico en negro? ¿Por qué su empresa contrataba a empleados ‘fantasma’? ¿Por qué cobró un alquiler ficticio a Aizoon por ‘tener sede’ en su palacete de Pedralbes? ¿Los 1,2 millones de euros fueron una transferencia de su padre en préstamo o un regalo ocultado a Hacienda? ¿Era realmente consciente de cómo su marido supuestamente blanqueó el dinero que recibió de los contratos públicos a través de una empresa sin fines de lucro en cuya junta sirvió, o hizo que su lujoso estilo de vida dependiera de la mentira?”. Estas son algunas de las cuestiones a las que, según The Economist, debería hacer frente la Infanta ante Castro.

Pero hay más. La publicación cree que los españoles, “duramente golpeados por la crisis”, podrían tener sus propias preguntas. “¿La Infanta creía que podía engañar a las autoridades fiscales (si eso es lo que pasó) por ser de la realeza? Si es así, ¿esto refleja un sentido de derecho transmitido por su propio padre?”. “Preguntas peligrosas”, reflexiona, para una monarquía que “sólo fue restaurada hace 38 años”.

The Economist también recuerda la disculpa televisada que tuvo que ofrecer el Rey a los españoles después de "desaparecer en una cacería de elefantes africanos con una glamurosa compañera (no su esposa)", poco después de asegurar que la alta tasa de desempleo en España "le impedía dormir por las noches".

Cómo se metieron los Reyes en problemas

"A través de una combinación milagrosa de valentía política, deferencia pública y unos hijos que saben comportarse bien, el rey español Juan Carlos y su esposa, la reina Sofía, han disfrutado durante mucho tiempo de un nivel de prestigio y respeto con los cuales la mayoría de los monarcas europeos modernos sólo pueden soñar". escribió Time en 2007. La revista reproduce de nuevo su texto, pero añade: "Hasta ahora".

Tras el rápido vistazo al pasado, la revista detalla de forma implacable los "errores y escándalos que una vez en sentido figurado y otras literal han sido auténticos tiros al pie de los miembros de Zarzuela". La publicación arranca su serie de patinazos reales con el famoso "¿por qué no te callas?" del Rey a Chaves en la XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado de 2007. Un smackdown que achacan al "estrés que le pudo provocar Don Juan Carlos el cese temporal del matrimonio entre la infanta Elena y Jaime de Marichalar".

Y como las desgracias nunca vienen solas... cuando el escándalo de corrupción empezaba a salpicar con fuerza a la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin, el nieto mayor del rey se disparó en un pie. "Son cosas de niños", dijo entonces la reina Sofía. Lo cierto es que Felipe Juan Froilán, entonces de 13 años, utilizaba una escopeta prohibida a los menores de 14. Tras la investigación de la Guardia Civil, la juez archivó el el caso contra Jaime de Marichalar porque no aprecia imprudencia grave en los hechos, pero "el tiro causó otro agujero en la imagen real", sentencia Time.

Y como no hay dos sin tres... el relato de unos "Borbones que se portan mal" termina con la cacería en Botswana. No había pasado una semana del accidente de Froilán cuando el Rey tuvo que se trasladado en avión privado para ser operado de su cadera, de nuevo maltrecha tras su caída en el país africano. "Lejos de despertar la simpatía de sus leales súbditos, las críticas llovieron desde amplios sectores de la opinión pública española", concluye la publicación. 

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