igeldo se separa de san sebastián

Los últimos 'independentistas' locales

Igeldo se ha declarado independiente de San Sebastián in extremis, al tiempo que salía adelante la ley de la administración local. Otros lo hicieron antes

Foto: Celebración de la 'desanexión' de Igeldo, ayer sábado, en San Sebastián (Efe).
Celebración de la 'desanexión' de Igeldo, ayer sábado, en San Sebastián (Efe).

"Igeldo tiene una ikastola, un cementerio, una iglesia y un frontón", señalaba esta semana un vecino del recién declarado municipio 'independiente' de Igeldo resumiendo lo que, a su entender, basta para definir un pueblo. No basta con eso, sin embargo. La polémica Ley de Racionalidad y Sostenibilidad de la Administración Local, aprobada por el Senado y el Congreso también esta semana, pone el acento en la viabilidad económica y sostenibilidad financiera de los municipios. Indica, además, que su creación requerirá "al menos 5.000 habitantes". La normativa foral previa, rebajaba esa cifra a los 2.500.

Igeldo tiene 1.074. Sin embargo, la Diputación de Gipuzkoa aprobó el día 17 un decreto por el que reconoce su segregación de San Sebastián y su constitución como municipio independiente. Lo hizo amparándose en que "está acreditado" que Igeldo es viable económicamente y, para sus responsables, esto prevalece sobre el criterio del tamaño impuesto hasta entonces por la normativa foral (y, desde que se publique en el BOE, por la nueva ley estatal de la administración local). La diputación atiende además a la voluntad vecinal, que en un 61% votó a favor en una consulta celebrada en noviembre. Comandada por Martín Garitano (Bildu), este organismo hace así, por decreto, efectivo a nivel local el 'derecho a decidir', que no es sólo una reivindicación del independentismo catalán, sino también de Bildu.  

El resultado, a la espera de los posibles recursos ante los tribunales de la oposición, es que, en pleno debate sobre el separatismo catalán (y el derecho de los catalanes a pronunciarse sobre él) y la polémica ley de reforma de la administración local, una parte de San Sebastián se ha desgajado de la ciudad. Con ella se ha ido un 0,5% del territorio y un 0,5% de sus habitantes. También un tres estrellas Michelin, el Akelarre de Pedro Subijana, y el principal cámping de San Sebastián, pero no el monte del mismo nombre, que no pertenece al Igeldo independiente.

Área del nuevo municipio
Área del nuevo municipio
La declaración de su independencia por parte de la diputación que preside Martín Garitano "es una bildutada", según la ha definido Arantza Quiroga, líder del PP Vasco, para quien se trata de una muestra del "caciquismo" de esta formación que cuenta entre sus representantes al propio alcalde de San Sebastián -Juan Karlos Izagirre, que además fue en su día portavoz de la asociación que ha propiciado la secesión, Itxas Aurre [Frente al Mar]- y, entre los enclaves en los que tiene mayoría, el propio Igeldo (en las últimas municipales obtuvo 295 votos; la segunda formación, el PNV, 74). "Son los que están en contra de respetar la voluntad de los igeldotarras los que deben explicar por qué están en contra de ese ejercicio de voluntad y democracia popular. Es más, algunos legitiman el derecho a decidir de Escocia y Cataluña, pero se lo niegan a Igeldo", ha dicho por su parte Martín Garitano. Un millar de esos igeldotarras celebraron ayer sábado su "desanexión" en el Boulevard...; en pleno San Sebastián. En la pancarta que encabezaba el acto, se leía "A favor del derecho a decidir del pueblo". 

Más allá de la polémica, lo cierto es que Igeldo, el municipio número 89 de Gipuzkoa, no es único en su especie. De los 8.126 que recoge el Registro de Entidades Locales del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas (a falta de que incopore a Igeldo), 131 se han creado desde 1990, 15 de ellos desde el año 2000.

Municipios inscritos en el Registro de Entidades Locales desde 2000

[Acerque el mapa y pinche en cada uno de los puntos para conocer los datos de los nuevos municipios]

Entre estas nuevas incorporaciones, las hay que han surgido por fusión de municipios y otras por segregación, como Igeldo. Van de Galicia a Canarias. Hay algunas de población muy reducida (los 418 habitantes de Ziortza-Bolibar, en Bizkaia) y otros de buen tamaño y densidad (5.723 tiene La Canonja, en Tarragona, con 781 habitantes por kilómetro cuadrado). Las comandan alcaldes de diferentes colores políticos, del PP al PSOE. No las une quizá nada más que el hecho de haber sido "los últimos que han entrado por la rendija", como gráficamente resume el de Guadiana del Caudillo, antes de la aprobación de la Ley de Administración Local, que no sólo limita la creación de nuevos municipios a su población y sostenibilidad financiera, sino que además propugna medidas para "fomentar la fusión" entre ellos, con la consiguiente desaparición de los más pequeños, lo que, según el Gobierno, podría reducir en 1.037 millones el gasto público. Estos son las cinco últimas incorporaciones al registro:

'Que un alcalde detemine la realidad de 20 pueblos, por nuestra experiencia, no funciona. Siempre va a estar más atento al suyo que a los demás', dice el regidor de Tiétar 1. Tiétar (Cáceres). "Hay muchos servicios que se pueden compartir y reducir, pero que un alcalde determine la realidad de 20 pueblos, por nuestra experiencia, no funciona. Siempre va a estar más atento al suyo que a los demás, porque es allí donde recibe presiones", sostiene Luis Perona Timón (Partido Regionalista), regidor de Tiétar (antes, Tiétar del Caudillo), al ser preguntado por la reforma de la administración local. Tiétar es uno de los pueblos nacidos de la llamada 'colonización' -la conversión el siglo pasado de tierras de secano en regadíos a través de la construcción de pantanos y pueblos- y era entidad menor adscrita a Talayuela. Su inscripción en el registro como municipio data de septiembre de 2013. El proceso 'independentista' ha sido largo: en 1999, 'todos a una' (o casi: un 82% de su población votó a favor en una urna informal), los vecinos dijeron "hasta aquí hemos llegado", cansados de tener que desplazarse 17 km cada vez que necesitaban hacer un trámite administrativo. "Más que lo económico, que también, pesaba sobre todo la necesidad de servicios, la proximidad que exige la sociedad", señala Perona, que apunta las razones económicas: "Como decimos aquí, 'el que parte y reparte, que en este caso era Talayuela, se queda con la mejor parte'". El balance de la independencia ha sido "muy positivo", puesto que, según apunta el alcalde, Tiétar ha empezado a ofrecer sus propios servicios, ya puede priorizar las necesidades de gasto... Y esto, dice, se nota, hasta en el pago de impuestos: "Hoy, el que hace una pequeña reforma que conlleva 20 euros de impuestos al ayuntamiento, acude a pagar. Quiere colaborar voluntariamente, porque valora los servicios. Antes nuestro ayuntamiento matriz se daba por enterado de nuestras necesidades, pero luego la gestión no llegaba".  

2. Oza-Cesuras (A Coruña). Este municipio, inscrito en julio de este año, ha nacido por unión de dos entidades más pequeñas, la de Cesuras y la de Oza dos Ríos. Ha supuesto la primera fusión municipal en Galicia en 45 años, y representa, según su actual gestor (a la espera de las próximas elecciones), el popular Pablo González Cacheiro, "un proceso de racionalización de la administración local que los municipios de Oza y Cesuras han abierto en España". Un camino que la nueva ley gubernamental pretende generalizar y ha elevado el presupuesto del ayuntamiento a 4.378.197 euros, casi un millón más que los que las anteriores agrupaciones gestionaban por separado. No todos lo ven con buenos ojos, sin embargo. "Los beneficios no eran para los vecinos, sino para políticos concretos", señalaba estos días Pilar Predeira, representante del PSOE en la localidad, al conocerse la noticia de que González Cacheiro, antes alcalde de Oza (1.100 euros brutos al mes), se iba a subir el sueldo a 2.800. El gestor reaccionó rápido, rebajándoselo a 2.300: "500 euros de mi salario no pueden ser una piedra en el camino de ese proceso", ha dicho. 

Casa Consistorial de Guadiana del Caudillo (Foto: Rubén Díaz Caviedes)
Casa Consistorial de Guadiana del Caudillo (Foto: Rubén Díaz Caviedes)
3. Guadiana del Caudillo (Badajoz). La "capital del pladur", como se conoce a Guadiana por su industria del cartón-yeso (hoy resentida por la crisis, que se traduce en un 25% de paro), es un pueblo de colonización, como Tiétar. Se diferencian, empero, en que Guadiana no cambió su apellido al convertirse en municipio (está inscrito como tal desde junio de 2012), aunque fue una de las trabas que le llevaron a demorar el proceso 15 años. Primero fue un problema de las hectáreas adjudicadas; luego, el entonces presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara que, según su alcalde, Antonio Pozo Pitel (PP), le vino a decir que "o le quitaba el nombre al pueblo o no me daba la independencia". La razón argüida era que incumplía la ley de Memoria Histórica, cosa que Pozo niega. Después de acampar frente a la Junta y del cambio de Gobierno que puso a Monago en el poder, Pozo consultó a la población sobre aquel molesto 'Del Caudillo', y unos 500 vecinos (frente a 200), optaron por mantenerlo. Al margen de las disquisiciones nominales, el balance de su segregación de la municipalidad a la que pertenecía, Badajoz (a 30 km), es "positivo. La transición no ha sido fácil, aún estamos con el traspaso de impuestos y la elaboración de ordenanzas, pero, por ejemplo, hemos podido bajar el IBI y el impuesto de circulación. Hemos aumentado unos 400.000 euros el presupuesto (de 1.800.000 euros) y, aparte de que recaudamos directamente, tenemos una aportación del Estado directa y podemos optar a más subvenciones", explica el alcalde, para quien la reforma de la administración local es positiva "por la delimitación de competencias, porque hemos estado asumiendo algunas que no eran nuestras. Pero en cuanto a la viabilidad de los ayuntamientos pequeños, creo que todo depende de una buena o mala gestión, no de su tamaño o su población".

'La Canonja es a Tarragona lo que Cataluña a España', sostiene el alcalde del municipio, cuya independencia fue aprobada por unanimidad4. La Canonja (Tarragona). Municipio número 947 de Cataluña, está registrado desde 2010. Se trataba, como en Igeldo, de una reivindicación histórica, al menos así lo reconocía el entonces presidente de la Generalitat, José Montilla, en la ley en la que le concedía la independencia: "La Canonja ha mantenido de forma permanente un sentimiento de comunidad diferenciada", decía. El municipio tiene 5.723 habitantes, con lo que supera el mínimo establecido por la nueva ley de administración local, y una industria química potente. "La Canonja es a Tarragona lo que Cataluña es a España. Si Mas quiere saber cómo hacer, que me pregunte a mí", señala Roc Muñoz (PSC), su alcalde, y explica: "Todo el mundo tiene que estar de acuerdo, como sucedió aquí, primero en casa y luego en Tarragona; lo que, trasladado, equivale a decir que tiene que haber acuerdo primero en el Parlamento catalán, luego en el español". La ley por la que La Canonja se independizó, resalta Roc, se aprobó por unanimidad en el Parlamento, y la motivó, por mucho que pesara la historia y el sentimiento, "una cuestión económica". Añade el regidor: "Si hoy estuviéramos con el ayuntamiento de Tarragona, que está en una situación difícil, lo pasaríamos muy mal. Hoy, nosotros pagamos las facturas a 30 días, y el señor Montoro no nos ha tenido que dar un duro. El endeudamiento no pasa del 22-26%. Nuestro presupuesto se multiplicó por 1,5. Hemos sido capaces de controlar el gasto y no crecer excesivamente en personal". Sobre la reforma local, Roc Muñoz es también contundente: "Quienes la han hecho no tienen ni idea de qué es esto de los municipios. Es mentira que los más grandes puedan sacar precios menores para los servicios que prestan: nosotros, por ejemplo, los conseguimos mejores que Tarragona. Porque nosotros pagamos".   

5. Villanueva de la Concepción (Málaga). Conocida por algunos como 'el Pueblecito', su independencia quedó recogida en el registro en 2010. Hasta entonces (y desde 2001) era una entidad local autónoma bajo el ayuntamiento de Antequera, "básicamente independiente"... pero siempre aguantando "la sorna de que éramos una calle de Antequera", según explica su hoy alcalde, Gonzálo Sánchez (PSOE). "La segregación no ha hecho sino normalizar una situación que no era normal, porque todo el mundo daba por hecho que éramos un pueblo diferente", señala. En lo económico, "no ha habido gran diferencia en los presupuestos, incluso quizá hayamos salido perjudicados", puesto que Antequera, con una amplia población, recibía bastante de la comunidad "y nos trataba bien". Sin embargo, "hoy podemos gestionar nuestro presupuesto, el plan de urbanismo... Desde Antequera trataban el urbanismo de Villanueva como algo residual, pero no tenían en cuenta el crecimiento del pueblo, el campo, las explotaciones ganaderas... Nosotros sí. Y a nivel estadístico, por poner otro ejemplo, ya aparecen nuestros datos de paro, o de meteorología. Y los impuestos llegan directamente a nuestras arcas, sin necesidad de pasar por Antequera y volver". Un camino que, en lo físico, supone 18 km y atravesar una sierra, en cuya cara sur (Antequera está en la norte) se extiende esta población en la que predomina la industria textil (200 mujeres trabajan en cooperativas, mientras que los hombres han vuelto, pasado el espejismo de la construcción, al campo y la ganadería). Con 3.465 habitantes, Villanueva no podría haberse declarado independiente, como tantos otros, con la nueva ley.

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