ETA prepara una entrega inminente de parte de su arsenal en territorio francés
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EXIGIRÁ NEGOCIAR LA DESTRUCCIÓN DEL RESTO

ETA prepara una entrega inminente de parte de su arsenal en territorio francés

La organización terrorista prepara una entrega de parte de su arsenal antes del próximo 11 de enero, según expertos en la lucha antiterrorista.

Foto: Hace más de dos años que ETA declaró el cese definitivo de la violencia, pero aún no ha entregado las armas.
Hace más de dos años que ETA declaró el cese definitivo de la violencia, pero aún no ha entregado las armas.

ETA prepara una entrega de parte de su arsenal de armas y explosivos antes del próximo 11 de enero, según expertos en la lucha antiterrorista consultados por este diario. La banda terrorista escenificará ese movimiento mediante la difusión de un comunicado en el que anunciará las coordenadas geográficas de los zulos en los que guarda el material del que ya ha decidido desprenderse. Las mismas fuentes aseguran que la entrega tendrá lugar en suelo francés y que ETA venderá ese gesto como una prueba de su voluntad de disolverse por completo, aunque exigirá al Gobierno que se siente a negociar el desmantelamiento del resto de su arsenal.

Será la primera entrega de armas efectuada por ETA en su medio siglo de historia. Los expertos de las Fuerzas de Seguridad han transmitido al Ministerio del Interior dos posibles fechas para este desarme parcial. Por un lado, la cúpula de la organización maneja la posibilidad de realizarla en las horas anteriores al día de Navidad, el próximo 25 de diciembre. Pero, por otro lado, contempla la opción de efectuarla entre el día de Navidad y el próximo 11 de enero, la fecha escogida por la izquierda abertzale para celebrar su marcha anual de apoyo a los presos de la organización terrorista. En cualquiera de los dos casos, la entrega convertiría esa manifestación en una muestra de respaldo a la estrategia de ETA y en una denuncia de la negativa del Gobierno a pactar las condiciones de la disolución total de la banda.

Vuelta al primer plano mediático

Escogiendo uno de esos momentos, ETA aprovecharía también el habitual paréntesis informativo del periodo navideño para garantizarse la resonancia mediática que necesita. Desde que anunció el cese definitivo de su actividad terrorista en octubre de 2011, su presencia en los medios de comunicación ha caído en picado. Los ciudadanos tampoco han esperado a su disolución oficial para darla ya por desmantelada. Las encuestas reflejan que ETA ya sólo representa un problema para un porcentaje ridículo de españoles. Lo mismo ocurre en el caso específico de los vascos. Y eso mina la capacidad de la banda para arrancar concesiones al Ejecutivo de Mariano Rajoy en una hipotética negociación para el final del terrorismo. La entrega parcial de armas colocaría de nuevo a ETA en el primer plano de la actualidad y expandiría el eco de su mensaje, aunque fuera sólo por unos días.

placeholder Manifestación de Herrira arranca en Bilbao (EFE)

Los expertos en la lucha antiterrorista sostienen que la banda divulgará un comunicado en el que, además de expresar su opinión sobre el estado en el que se encuentra el llamado proceso de paz, informará del geoposicionamiento del material que integrará este primer desarme. La entrega se realizará previsiblemente en suelo francés, donde ETA ha guardado siempre la mayor parte de su armamento.

Las fuerzas de seguridad galas han informado recientemente de que ETA aún dispone en su territorio de un importante arsenal. En concreto, según sus estimaciones, cuenta con 252 pistolas de las 400 que robó en 2006 en una fábrica de Vauvert, en el sureste de Francia, y almacena 1,3 toneladas de polvo de aluminio (componente básico del amonal, uno de los explosivos más utilizados por ETA) y una cantidad indeterminada de otras sustancias químicas. Asimismo, los apenas 30 militantes que en la actualidad forman parte de la banda terrorista han robado a lo largo de 2013 una decena de vehículos en suelo galo, que supuestamente siguen en su poder. Como informó El Confidencial, haces unos meses la dirección de ETA decidió cambiar la ubicación de sus zulos para evitar que caigan en manos del sector de la banda crítico con el fin de la violencia y sean utilizados para la creación deun nuevo grupo armado.

Un paso para forzar al diálogo

La banda terrorista condicionará la entrega del resto de su arsenal a un diálogo directo con el Gobierno, algo que según la propia izquierda abertzale no ha conseguido desde que declaró el cese definitivo de su actividad armada. Tanto ETA como su brazo político lo han intentado en repetidas ocasiones, en España y en el extranjero. Las autoridades de Noruega decidieron expulsar el pasado mes de marzo a la dirección de ETA de su territorio. Se habían desplazado a ese país con la intención de celebrar un encuentro con emisarios del Gobierno. Pero esos representantes nunca llegaron y el Ejecutivo de Oslo decidió echarlos. A pesar de ese episodio, la izquierda abertzale ha seguido presionando a Moncloa con todos los medios a su alcance para que acepte el diálogo con la banda. Unade las últimas personalidadesen exigir que seproduzca esecontacto cuanto antes ha sido el obispo emérito de San Sebastián Juan María Uriarte, queconsidera ese acercamientoimprescindible para “cerrar del todo” la trayectoria del ETA.

placeholder El etarra José Gabriel Zabala, a la salida de prisión (EFE)

La entrega de armas añadirá más presión al Gobierno. Tendría lugar, además, en un clima de máxima euforia, tras el éxito que ha supuesto para su mundo la derogación de la doctrina Parot en Estrasburgo. Aunque la decisión ha correspondido al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), ETA ya ha capitalizado esa victoria. Probablemente, es la mayor que haya podido atribuirse nunca. Más de medio centenar de históricos reclusos de la banda han quedado en libertad en sólo un mes. Y aún queda por salir casi un centenar.

El Gobierno opta por un perfil bajo

A pesar de las presiones, el Gobierno se niega negociar. El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha adelantado de forma recurrente (la última vez tuvo lugar la semana pasada) que el Ejecutivo no participará en la “teatralización” del desarme y que tampoco modificará su oposición a sentarse con ETA porque se produzca ese movimiento. “El Gobierno no ha negociado nunca, ni está negociando, ni va a negociar en el futuro”, aseguró Fernández Díaz con la máxima rotundidad.

placeholder El ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz (EFE)

El ministro del Interior también avanzó que, en el caso de que ETA se desprenda de sus armas, el Gobierno sólo otorgará credibilidad al inminente desarme cuando sea verificado por los especialistas de la Policía y la Guardia Civil, advirtiendo así de que no dará ningún valor a las comprobaciones que puedan realizar otros actores del llamado proceso de paz, como los miembros de la Comisión Internacional de Verificación (CIV), el grupo de observadores internacionales impulsado hace dos años por la izquierda abertzale para reforzar la idea de que la disolución por derribo de ETA es en realidad el final de un conflicto armado bilateral.

Paralelismos obscenos con el IRA

La idea de los verificadores internacionales está directamente tomada del proceso de desarme del IRA. De hecho, todos los pasos que está dando ETA para escribir su final son idénticos a los que dio hace más de una década el autodenominado Ejército Republicano Irlandés para sellar su disolución. La dirección del IRA no sólo recurrió a verificadores neutrales, como ha hecho ETA, sino que también dejó transcurrir varios años entre su decisión de poner fin al terrorismo y el inicio de la eliminación efectiva de su arsenal.

placeholder Rueda de prensa de Sortu.

En el plano político,el Sinn Fein ejerció presión sobre el IRA para que abandonara el terrorismo y se volcara en la vía política. Aunque sea por motivos puramente estratégicos, ese el mismo papel que Sortu lleva meses desempeñando en el País Vasco. La formación heredera de Batasuna ha pedido insistentemente a ETA que deponga las armas para reforzar su proyecto político. Recientemente, los dirigentes de la izquierda abertzale han solicitado incluso a la organización terrorista que dé ese paso sin esperar ninguna concesión a cambio del Gobierno.

El tacticismo abertzale

En realidad no renuncian a nada. Sólo es parte de su hoja de ruta. La disolución de la organización terrorista permitiría a sus presos cumplir con las condiciones que ha puesto el Gobierno para concederles el acercamiento al País Vasco. Interior exige que ETA desaparezca o que sus reclusos renuncien individualmente a la violencia y a su pasado. Si ETA desaparece, los más de 500 etarras dispersados en la actualidad por toda la geografía española y francesa serían automáticamente enviados a centros penitenciarios del País Vasco y Navarra sin tener que arrepentirse de nada. Lo mismo podría ocurrir con los fugitivos de la organización terrorista, que llevan tiempo reclamando que se les permita la vuelta.

La izquierda abertzale también encontraría ventajas en el terreno político. Como ya ocurrió con el cese definitivo de la violencia, Sortu espera que la escenificación del final del terrorismo relance su respaldo electoral. Su objetivo ahora es convertirse en la fuerza hegemónica del País Vasco para liderar el frente soberanista, el siguiente desafío que tendrá que afrontar España cuando se produzca el final de ETA. El reto vasco no diferirá entonces demasiado del que plantea ahora Cataluña.

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