el partido se queda sin juegos y sin adelson

El fiasco de Eurovegas cuestiona el futuro de González como candidato del PP en Madrid

Botella y González, la alcaldesa y el presidente de la Comunidad que accedieron a sus puestos sin pasar por las urnas, están más cuestionados que nunca

Foto: Ignacio González, presidente de la Comunidad de Madrid (EFE)
Ignacio González, presidente de la Comunidad de Madrid (EFE)

Madrid se quedó en septiembre sin Juegos Olímpicos y ahora pierde Eurovegas. Según la explicación de Moncloa, Sheldon Adelson reclamaba unas exigencias de tal calibre que el Gobierno de Mariano Rajoy se ha visto forzado a romper unas negociaciones que se gestaron en 2006. Ana Botella e Ignacio González, los dos máximos mandatarios de Madrid que heredaron sus cargos sin pasar por las urnas, tenían puesta toda la carne en estos dos asadores para reactivar la economía madrileña. A un año y medio de la elecciones y con la mayoría absoluta en el aire, el PP teme ahora más que nunca perder Madrid en 2015.

Los dos grandes proyectos que el PP tenía para Madrid estaban levantados sobre un castillo de arena. Mientras Botella soñaba con que siendo la alcaldesa que convertiría a Madrid en ciudad olímpica podría hacer olvidar a los madrileños la descomunal deuda de las obras que acometió Alberto Ruiz-Gallardón, el presidente de la Comunidad vinculó la creación de riqueza con la llegada del complejo de ocio de Eurovegas, que prometía 200.000 puestos de trabajo y una inversión de 17.000 millones de euros. En el entorno del PP, aunque nada es oficial, se daba por descontado que Botella no sería la cara para las elecciones de 2015, pero también es cierto que Ignacio González, el delfín de Aguirre, ganaba enteros para mantenerse y ser el designado por Moncloa. La ruptura con Sheldon -"no hay que olvidar que desde hace más de un mes, el Gobierno de Rajoy nos quitó de las negociaciones", afirmaban ayer en la Comunidad- pone en cuestión otra vez el futuro de González como cabeza de lista.

El empeño del sucesor de la 'lideresa' por cerrar el acuerdo con Las Vegas Sands era una obsesión que heredó de su antecesora, Esperanza Aguirre. Las leyes a la carta que Adelson pidió tuvieron desde el primer momento el apoyo de la cúpula del PP de Madrid, que cerró hace justo un año una polémica reforma legislativa que afectaba a leyes como la de Extranjería o el estatuto de los trabajadores. "Por eso suena ahora a excusa que esgriman 'condiciones inaceptables y de última hora de Sheldon Adelson'. Son las mismas que había hace tiempo. Si Moncloa no iba a dar un paso -tampoco movió pieza con el tabaco- lo podía haber dicho hace tiempo", insisten en Sol.

La Comunidad de Madrid creó una nueva figura urbanística y cerró cambios legislativos para permitir que los menores de edad entraran en los casinos. El magnate también reclamaba suelo público para levantar su capital del juego y que se desplazaran las viviendas protegidas. Todo se acabó cuando le tocó el turno al Gobierno de Mariano Rajoy. 

Las exigencias del magnate superaban el perímetro de la Comunidad de Madrid, donde se le ha tratado con tanto cariño que Esperanza Aguirre eligió el salón de su casa para invitar a cenar al magnate y a su esposa y escenificar el traspaso de poderes a Ignacio González. Entre las cláusulas inviolables que pedía el magnate para instalarse en Alcorcón estaban también que se pudiera fumar en los casinos -una ley estatal lo prohíbe desde 2012- y que el Ejecutivo se comprometiese a “revertir toda la inversión que se realizara, más las pérdidas que se podrían generar ante un posible cambio normativo y una indemnización”. Unos matices que ya no dependían de Madrid, sino que debían recibir el beneplácito del Ejecutivo de Mariano Rajoy, con quien el Gobierno de Madrid mantiene un tenso debate público a cuenta del reparto del déficit autonómico.

Sheldon Adelson, en Toledo.
Sheldon Adelson, en Toledo.
Según fuentes conocedoras del proceso, el punto que ha provocado la ruptura definitiva del proyecto es que el Ejecutivo no está dispuesto a blindar a la compañía ante cualquier cambio legislativo y posibles pérdidas. Para los representantes de Sheldon Adelson estas condiciones eran innegociables, ya que no quieren que en Madrid pase lo que ocurrió en Singapur, que le sumaron unas tasas a posteriori que "han supuesto un sobrecoste con el que la compañía no contaba". El Gobierno se queja de que estas condiciones han sido de última hora y sin precedentes en ninguno de los países en los que ya están asentados. Se intentó hasta primera hora de ayer por la mañana. Pero ninguna de las dos partes cedió e irremediablemente se tuvieron que dar por rotas todas las conversaciones mantenidas hasta el momento.

Otras fuentes hablan de que las razones por las que Las Vegas Sands no se instalará en Madrid son la falta de financiación y las dudas sobre la rentabilidad de la inversión. Por ese motivo, la empresa habría buscado la fórmula para cargar la responsabilidad al Gobierno de la Nación. Las Vegas Sands nunca ha tenido la financiación global para el proyecto. Se hablaba de hacerlo en tres fases y que LVS podría abonar la primera -6.000 millones-, pero ningún banco -ni internacional ni español- había respaldado el proyecto.

Sin financiación

Hace dos meses, el magnate reconocía en privado a un grupo minúsculo de inversores que no tenía el dinero para construir el megaproyecto de Alcorcón, pero en Madrid no perdían la esperanza de que los grandes bancos internacionales avalaran la operación. Adelson perdió el interés por España cuando se enteró de que el Ejecutivo de Japón está promoviendo una ley que permitirá, por primera vez en la historia, que se abra la industria de los casinos. Su objetivo es convertir al país en el tercer mercado mundial del juego, tras Estados Unidos y Macao, el paraíso de los casinos en China. La medida podría estar lista en enero, por lo que muchos en España creen que Adelson ha pedido al Ejecutivo unas exigencias inaceptables para aparcar su proyecto madrileño y centrarse en Japón.  

En todo este tiempo, Mariano Rajoy ha recibido hasta en tres ocasiones a Adelson en La Moncloa, como si de un jefe de Estado se tratase. El Gobierno apartó definitivamente a la Comunidad de Madrid de las negociaciones con Eurovegas hace unos meses. Un gesto que en la Comunidad de Madrid no se tomaron a bien. Al dejar que saltase por los aires el proyecto estrella que insuflaría de oxígeno las malogradas cuentas regionales, en la Real Casa de Correos entienden esta ruptura como un nuevo golpe de Rajoy a González, que durante el último año ha mantenido un tenso debate público con el ministro Cristóbal Montoro por el reparto del déficit. 

En Génova hay populares que creen que ganar Madrid es prioritario para mantener el Gobierno en las generales, que se celebrarán unos meses después de las municipales y autonómicas de 2015. Sin los Juegos Olímpicos y sin Eurovegas, será Mariano Rajoy quien decida si Ana Botella e Ignacio González irán de cabeza de lista en las municipales y autonómicas. El portazo a Eurovegas vuelve a poner la espada de Damocles en la cabeza del presidente de la Comunidad. La alcaldesa ya no está sola bajo esa sombra.

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