El PP aprueba en la más estricta soledad la ley Wert, “la breve”
  1. España
NINGÚN GRUPO VOTA A FAVOR DE LA LEY DEL PP

El PP aprueba en la más estricta soledad la ley Wert, “la breve”

La Ley Orgánica de Mejora de la Educación, la Lomce, se va del Congreso tal y como entró. Con la oposición más absoluta de todos los grupos de la Oposición

Foto: El ministro de Educación, José Ignacio Wert (Reuters)
El ministro de Educación, José Ignacio Wert (Reuters)

La Ley Orgánica de Mejora de la Educación, la Lomce, se va del Congreso tal y como entró. Con la oposición más absoluta de toda la oposición y con la única mayoría absoluta que le otorgan los votos del Partido Popular, los únicos que van a sacar adelante la polémica norma que incluso no termina de convencer a algunos de los expertos educativos del propio PP, como el diputado Eugenio Nasarre, visiblemente distanciado del texto que hoy sale de la Cámara Baja camino del Senado.

Tal es la soledad parlamentaria con la que el PP aprueba esta norma que algunos, como la Izquierda Plural, ya la han calificado como la “ley Wert, la breve”. Razones para ello no faltan. La Lomce ha superado, con el “rodillo parlamentario” del PP, once enmiendas a la totalidad y, hoy, otros tantos avisos por parte de toda la oposición, que se ha empeñado en recordar que esta norma nace con fecha de caducidad y que se derogará en cuanto las mayorías parlamentarias cambien de signo político. De hecho, incluso Foro Asturias y UPN, tradicionales aliados parlamentarios, se han descolgado de la norma anunciando su abstención y UPyD, que ha sido el partido que ha colado un mayor número de enmiendas a la norma, tampoco se ha movido de su no rotundo al texto.

El diputado de la formación magenta Carlos Martínez Gorriarán ha agradecido la disposición del PP a aceptar algunos cambios en la norma como el reconocimiento del profesorado como autoridad pública, pero ha recordado que “el no es no” y que en el futuro “habrá que hacer una buena ley educativa, pues la Lomce no lo es”.

Así las cosas, el debate ha vuelto a reproducir la misma foto política, inamovible, que esta reforma ha ido generando en cado uno de sus trámites parlamentarios, tanto en pleno como en comisión. Nadie se ha movido de su postura ni un milímetro, en una actitud que la popular Sandra Moneo ha calificado de llena de “prejuicios y de intereses partidistas”. “Ni 18 meses ni 18 años hubieran sido suficientes para debatir, porque su posición siempre hubiera sido no”, ha lamentado tras reconocer que el PP le hubiera gustado debatir de verdad sobre la educación.

El PSOE, por su parte, ha igualado esta norma con la no nata ley que en su día aprobó la exministra Pilar del Castillo. A juicio del diputado Mario Bedera, ambas normas han emanado de una “arrogancia absoluta y de una mayoría absoluta”. “Son incapaces de sacar una ley sin el rodillo parlamentario porque ustedes solo imponen”, ha asegurado. En un debate bronco por momentos, el socialista ha calificado la ley de “desatino jurídico”, de “una obra de advenedizos y de aficionados” y ha profetizado que, en el futuro, cuando alguien observe el retrato de Wert en la galería del Ministerio de Educación, la conclusión que se dirá es que “fuese y no hubo nada”. “A usted le recordarán como el ministro que intentó acabar con la educación pública. Por eso, no merece el respeto de sus contemporáneos”.

Wert niega un ataque al catalán

Los grupos catalanes, por su parte, tampoco se han apeado de su carro de agravios contra el catalán, por más que el ministro Wert haya asegurado que la Lomce hace todo lo contrario. Joan Tarda, de ERC, ha augurado que Cataluña no aplicará la ley: “Franco no consiguió terminar con el catalán y usted, señor Wert, tampoco”, ha dicho. Martí Barbera, de CIU, ha asegurado que la norma “envía el catalán a un tercer orden”. Wert, por su parte, en una intervención final en la que se le ha notado algo alicaído por toda la deriva que ha tenido su reforma estrella a lo largo de los últimos dos años, ha tratado de defenderse, al igual que lo hiciera Mariano Rajoy en el Senado el pasado martes, negando la mayor.

“No es justo ni es cierto decir que hay una minusvaloración de las lenguas cooficiales”, ha explicado desde la tribuna. “No es cierto que haya un ataque al sistema de inmersión lingüística. La ley deja asentadas las condiciones de oferta en las que ese sistema de inmersión puede ofrecerse con ajuste al sistema constitucional”.

Con la aprobación de la Lomce, la séptima reforma educativa de la democracia está a punto de ser una realidad a falta de su último trámite en el Senado donde todavía se podrían introducir algunas enmiendas. La oposición en pleno, por su parte, se ha reunido al final del pleno con representantes de la comunidad educativa que han seguido el debate desde la tribuna como un gesto más con el que reforzar la idea de que esta es una ley que nace sin el apoyo de nadie y que será, por tanto, una ley breve.

Mariano Rajoy Reforma educativa José Ignacio Wert Educación
El redactor recomienda