Rubalcaba aparca el acoso a Rajoy por el caso Bárcenas en el Congreso
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INTERCAMBIO DE MITINES EN EL PLENO DE CONTROL

Rubalcaba aparca el acoso a Rajoy por el caso Bárcenas en el Congreso

Por agotamiento, hastío o falta de novedades, el PSOE empieza a aflojar en el acoso parlamentario a Mariano Rajoy por el caso del extesorero Bárcenas

Foto: El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón (i), el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo (c), y el presidente del Gobierno, Mariano R
El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón (i), el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo (c), y el presidente del Gobierno, Mariano R

Por agotamiento, hastío o falta de novedades, el PSOE empieza a aflojar en el acoso parlamentario a Mariano Rajoy por el caso Bárcenas. Fracasada en el Congreso la moción correspondiente en la noche del martes, este miércoles por la mañana Alfredo Pérez Rubalcaba ha cambiado el guión para preguntar al presidente del Gobierno por el cobro de medicinas en los hospitales y la atención de los extranjeros por el sistema nacional de salud. El jefe del Ejecutivo le ha respondido con su argumentario completo sobre los primeros indicios de recuperación económica.

El pleno de control al Gobierno se ha convertido en un intercambio de mini mítines entre Rajoy y el jefe de la oposición que luego ha seguido en el resto de las preguntas de los diputados de casi todos los grupos a los distintos ministros. Los socialistas, con su jefe al frente, se han olvidado del ex tesorero del PP después de casi cuatro meses de centrar toda su tarea de oposición en la denuncia del escándalo y de exigir la dimisión de Rajoy. Según las encuestas, han sacado poco partido al caso. No se atreven a presentar una moción de censura y se conforman con la votación que perdieron ayer en el pleno sobre “las mentiras” del presidente del Gobierno.

Pérez Rubalcaba se ha limitado ahora por preguntar al jefe del Ejecutivo por “las condiciones de vida de los españoles”, exigirle que vuelva a abrir las prestaciones sanitarias a todos los inmigrantes sin papeles y pedir que acabe con las restricciones en la administración de medicamentos para los enfermos crónicos en los hospitales. En la intervención del dirigente socialista ha habido duras acusaciones contra Rajoy, como la de haber “recortado derechos” en educación y en sanidad o la de restringir servicios “con tintes xenófobos” y adoptar medidas crueles con los inmigrantes; pero no exigencias de dimisión o cuestionamiento de la legitimidad del PP para gobernar como en los últimos meses.

Rajoy no se ha molestado en contestar a las acusaciones de Rubalcaba y, ciñéndose al texto de la pregunta sobre el nivel de vida de los españoles, le ha soltado el discurso habitual que repite en defensa de los primeros indicios sobre el fin de la recesión económica. Sí que ha recordado la situación que dejaron los socialistas, un crecimiento del desempleo varias veces superior al de Italia, Gran Bretaña o Alemania: 3,4 millones de parados entre 2008 y 2011.

Además, el presidente del Gobierno ha hecho hincapié en que el partido que se interesa ahora por el poder adquisitivo de los ciudadanos, cuando estaba en el poder “congeló las pensiones y bajó el sueldo a los funcionarios”. Aunque Rajoy ha admitido que “queda mucho por hacer”, también insistió en que “es evidente” que España está en el camino de la recuperación económica, “que es lo que quieren los españoles”.

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