Primera REbaja 'selectiva' de impuestos

El Gobierno espera que la recuperación coincida con la campaña a las europeas

Los presupuestos “de la recuperación” son el marco en que confía el Gobierno para levantar cabeza en los sondeos ante las elecciones europeas de mayo

Foto: Mariano Rajoy en el Congreso de los Diputados (EFE)
Mariano Rajoy en el Congreso de los Diputados (EFE)
Los presupuestos generales del Estado “de la recuperación”, como los ha bautizado el Gobierno, también son el marco en que el PP confía para empezar a levantar cabeza en las encuestas, sobre todo ante las elecciones europeas de mayo próximo. El 1 de enero empieza la primera bajada “selectiva” de impuestos aplicada por Mariano Rajoy (después de subirlos todos) por la aplicación de la ley de emprendedores y antes de la campaña estará lista la reforma fiscal que será vendida desde la Moncloa y el ministerio de Hacienda como un alivio para las castigadas clases medias.

El mismo trío gubernamental (Soraya Sáenz de Santamaría, Cristóbal Montoro y Luis de Guindos) que en abril pasado sembró el pesimismo con las previsiones económicas para toda la legislatura, se ha encargo en la presentación de los presupuestos para 2014 de insuflar optimismo para el próximo ejercicio. Del discurso para quedar bien ante Bruselas (y lograr más plazo para cumplir el objetivo de déficit), el Gobierno ha pasado a cuidar el efecto sobre la opinión pública.

Faltan siete meses para que los ciudadanos se expresen en las urnas, no sólo ante los encuestadores, los indicadores económicos confirman el fin de la recesión y el Gobierno abre una nueva etapa para anunciar una recuperación que necesita que se empiece a notar en la calle el próximo año (empleo, consumo y crédito). Es su esperanza para remontar.

La vicepresidenta del Gobierno y los ministros de Hacienda y Economía insisten en que las cuentas del Estado son “realistas y responsables”, austeras y al tiempo con contención del gasto en las administraciones; además de moderadas en sus previsiones. Pero al mismo tiempo colocan los mensajes de esperanza: “los primeros presupuestos de la recuperación” y “los que abren la puerta a la creación de empleo”.

El Partido Popular reconoce que una de las claves fundamentales para buscar la reconciliación con su electorado son los impuestos y por eso Montoro insiste en que el próximo año no habrá subida (también será el primer ejercicio en que no aumenta el IRPF ni IVA), e incluso que en virtud de la ley de emprendedores se registrará una “bajada selectiva”.

Critóbal Montoro y Soraya Sáenz de Santamaría (EFE)
Critóbal Montoro y Soraya Sáenz de Santamaría (EFE)

La implantación del llamado “IVA de caja” a partir de enero será la primera mejora palpable del fin de la recesión. Pymes y autónomos con un volumen de negocio inferior a los dos millones de euros no tendrán que abonar el impuesto de las facturas hasta que no las cobren. Hay casi dos millones de potenciales beneficiarios de la medida y en Hacienda calculan que podrán disponer así de 983 millones.

Otras desgravaciones directas que han entrado en vigor son la deducción de un 10 por ciento de los beneficios empresariales que se destinen a inversiones para el propio negocio. También está destinado a las sociedades y personas físicas con cifras de negocio inferiores a los 10 millones de euros, unos 200.000 en total. Se pueden ahorrar así unos 624 millones según los cálculos del Gobierno.

Además,  los particulares que inviertan en una empresa de nueva creación tendrán derecho a una deducción del 20 por ciento en el IRPF de la inversión que realicen, con un límite fijado en los 20.000 euros. También hay nuevos incentivos para la inversión en Investigación y Desarrollo del que se pueden beneficiar unas 4.000 empresas y ahorrar 427 millones de euros.

Los funcionarios, grandes sacrificados de la crisis

Las bajadas de impuestos “selectivas” van encaminadas a la reactivación económica. La nueva congelación salarial para los empleados públicos está dirigida a la contención del déficit público. Montoro reconoce que los funcionarios son los grandes sacrificados de la crisis y que sin sus “esfuerzos” no se hubiera encarrilado la situación económica ni equilibrado las cuentas de las Administraciones. El único argumento paliativo para la medida es que en 2014 no habrá supresión de una paga como este año y que con una inflación que puede acabar por debajo del 1 por ciento la pérdida de poder adquisitivo esta vez será mínima.

Congelados los sueldos de los funcionarios y con una previsible subida mínima para los pensionistas, el Gobierno confía en que con un tímido crecimiento y la bajada selectiva de impuestos, durante los primeros meses de 2014 empiece a notarse la recuperación en la calle. Llegará el momento de poner sobre la mesa un proyecto general de reforma fiscal en línea con la doctrina del PP de antes de ganar las elecciones y que en el PP dan por hecho que incluirá la rebaja de la presión fiscal sobre las clases medias. Después de Semana Santa empieza la precampaña de las elecciones europeas de mayo.

España
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios