"nO SOY CULPABLE PORQUE NO TENGO CONSTANCIA DE FINANCIACIÓN ILEGAL"

Rajoy: "Señor Rubalcaba, ni voy a dimitir ni voy a convocar elecciones"

El ‘caso Bárcenas’ ha entrado de lleno en el parlamento. Pero la presunta financiación irregular del Partido Popular continúa inédita.

Foto: Rajoy durante su comparecencia en el Congreso (Efe)
Rajoy durante su comparecencia en el Congreso (Efe)

"Señor Rubalcaba, ni voy a dimitir ni voy a convocar elecciones legislativas". Así de contundente ha sido el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en su réplica a la oposición en el pleno dedicado a Bárcenas. Tras escuchar a todos los grupos parlamentarios, el jefe del Ejecutivo, en un duro ataque dirigido directamente a Alfredo Pérez Rubalcaba, ha asegurado que "no me voy a declarar culpable porque no lo soy". Y todo ello llega después de un debate en el que el líder del PP ha reconocido sus errores, pero en que había dejado de lado la financiación ilegal de su partido. 

Rajoy ha dedicado sus primeras palabras en este turno para contestar con un 'no' rotundo a la solicitud de Rubalcaba, que ha pedido al presidente su dimisión. "La pobreza de sus argumentos y la fuerza de mis razones hacen que ni siquiera considere esa posibilidad", ha recalcado. Aunque en un primer momento, había eludido a hablar de la caja B del PP, en esta répica ha asegurado que no tiene "constancia alguna de que mi partido se haya financiado ilegalmente. el suyo sí y lo han dicho los tribunales".

Por último, ha vuelto a justificar sus mensajes y conversaciones con el extesorero. Ha recordado que "yo confie en el señor Bárcenas, contesté a sus mensajes y hablé con él. Le pedí que dejara la tesorería en 2009. Cuando llegué al Gobierno no estaba imputado. ¿Cómo se puede sospechar de una persona si cada año el Tribunal de Cuentas nos daba su bendición a las cuentas? ". 

 

La tensión ha seguido con la réplica de Rubalcaba. En ella, el líder socialista ha reconocido que "jamás en mi vida política he cobrado en negro. Jamás en mi vida política he visto mi nombre mencionado repetidamente en una financiación B de ningún partido, tampoco del mío. Jamás he dicho a los españoles que había que bajarse el sueldo mientras me lo subía; jamás le he mandado un SMS a ningún delincuente", 

Una mañana intensa

Durante esta mañana, el ‘caso Bárcenas’ ha entrado de lleno en el parlamento. Pero la presunta financiación irregular del Partido Popular continúa inédita. Rajoy ha cargado este jueves contra el extesorero del PP -“me equivoqué, lo lamento, pero fue así”-, pero ni una palabra de cómo se ha financiado el Partido Popular en las dos últimas décadas.

Y es que la nueva estrategia de Rajoy pasa por ceñir el ‘caso Bárcenas’ a un asunto personal de su extesorero, sin que de ninguna manera tenga que ver con la financiación del PP o los sueldos de sus dirigentes. “No hay doble contabilidad, y si se  han pagado remuneraciones extraordinarias a algunos cargos declararlas a Hacienda es una responsabilidad individual. Yo siempre lo he hecho", aseguró.

O dicho en otros términos, la estrategia pasa por no dar pábulo ni crédito algunas a las denuncias de Bárcenas mientras no se pronuncien los tribunales, y para ello se esgrime un argumento de cabecera del que el PP no se apartará ni un milímetro: “Las acusaciones son falsas” y nadie podrá demostrar lo contrario. “Lo que hace Bárcenas”, sostiene Rajoy, “es defenderse”. Y quienes lo respaldan, sólo “hacen daño a España”. De hecho, el presidente del Gobierno justificó su presencia en el hecho de que la prensa internacional se haya hecho eco de los casos de corrupción política en España. Si no fuera por esto, ha dejado caer Rajoy, la comparecencia no se habría producido. Y no sólo eso, según Rajoy, la amenaza de una moción de censura que llegó a anunciar Rubalcaba, sólo es un fraude constitucional.

Bárcenas, según Rajoy, es el problema. El único problema del Partido Popular como formación política en el ámbito interno, y hasta ahora sólo han trascendido "calumnias", "infundios","mentiras”,“insinuaciones”,“medias verdades”, lo cual es incompatible con el Estado de derecho, donde el inocente no tiene que demostrar que lo es. Sino que la carga de la prueba recae sobre el acusador. A partir de este argumento, la conclusión es obvia: el Partido Popular es la víctima del ‘caso Bárcenas’.

Paraísos fiscales

¿Y por qué no reaccionó antes el PP? En palabras de Rajoy, porque se confió en el extesorero. Ahora bien, sin que esa confianza naciera de un trabajo de investigación interno. Su origen está únicamente en un juicio de valor de carácter personal sin prueba empírica alguna. El PP nunca ordenó una investigación interna sobre cómo era posible que Bárcenas amasara una fortuna en paraísos fiscales.

A partir de este razonamiento, la conclusión vuelve a ser la misma. Estamos ante un presunto delincuente que nada tiene que ver con la financiación del PP. Ni siquiera con el PP, pese a que Bárcenas llegó a ser senador. De hecho, y según ha admitido el propio Rajoy, cuando estalló el caso y desde un principio se pensó que “todo era una cacería” contra el Partido Popular, como aquella en la que estuvieron presenten el ex ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, y el exjuez Baltasar Garzón. Todo parecía una conspiración, ha admitido Rajoy, y por eso, nadie ordenó averiguar lo que había pasado con los dineros del Partido Popular y el presunto pago de sobresueldos.

Cospedal durante el pleno
Cospedal durante el pleno

¿Y por qué no se hizo esta investigación? Rajoy lo describió de una forma muy gráfica. Los papeles de Bárcenas no son más que “un renglón escrito al vuelo en un papel arrugado”. Son, una “colección de falsedades que el tiempo lo demostrará”. Y lo que no es menos relevante. Según Rajoy, el parlamento no está para investigar lo que están investigando los jueces.

“No hay que convertir al parlamento en una gigantesca comisaria”, sostuvo Rajoy, haciendo suyas unas palabras de Rubalcaba durante la anterior legislatura. Y es que el viejo truco parlamentario de citar palabras anteriores del adversario político incrustadas a fuego en los diarios de sesiones, se empleó en la sesión de este jueves (en el Senado porque el Congreso está en obras)  hasta la saciedad. Incluso, de una forma cansina con la expresión “fin de la cita” cada vez que Rajoy recuperaba unas palabras anteriores de Rubalcaba cuando el acosado era el PSOE y no el Partido Popular.

Una especie de reivindicación del clásico “y tú más”, pero expresado de forma más sibilina. El PSOE, viene a decir Rajoy, no puede dar lecciones de democracia; pero el PP, según Rubalcaba, no está en condiciones de decir que el caso Bárcenas se limita a un asunto personal del extesorero, sino que lo que está en juego es todo el sistema de financiación del PP en las dos últimas décadas, como pago de sobresueldos incluido. 

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