ARTUR MAS LE VETÓ LA ENTRADA EN EL GOBIERNO

Xavier Crespo, el ‘tovarich’ de las fortunas de la Costa Brava

A Convergència i Unió (CiU) no paran de crecerle los enanos. Si a la crisis económica y política se le añadió a mediados del año pasado

Foto: Xavier Crespo, el ‘tovarich’ de las fortunas de la Costa Brava
Xavier Crespo, el ‘tovarich’ de las fortunas de la Costa Brava

A Convergència i Unió (CiU) no paran de crecerle los enanos. Si a la crisis económica y política se le añadió a mediados del año pasado el embargo de la sede de Convergència Democràtica (CDC) por el caso Palau de la Música, luego la vinculación de su secretario general, Oriol Pujol, en el caso ITV, más tarde el caso Pallerols (que implica a Unió Democràtica), y luego la gran crisis entre los dos partidos de la federación nacionalista, UDC y CDC a causa del referéndum independentista, ahora es su diputado y exalcalde de Lloret de Mar, Xavier Crespo, quien está en el punto de mira.

Porque la operación judicial iniciada a las 9.20 horas de este viernes contra la mafia rusa en la localidad de la Costa Brava tiene como objetivo desentrañar los supuestos tratos de favor de la Administración local a empresas relacionadas con el crimen organizado. Lógico, si se tiene en cuenta que un simple churrero pasó, casi de la noche a la mañana, de ser un inmigrante sufridor a manejar decenas de millones de euros. Además de comprar y vender locales, pisos, terrenos o edificios. Boris Petrov también se hizo con la concesión de la construcción de un gran centro comercial en la antigua plaza de toros de Lloret, con 400 plazas de parking incluidas. El Ayuntamiento le facilitó todos los trámites. Y, hasta hace menos de dos años estaba presidido por Crespo, el hombre de Convergència en la zona.

Que algo olía mal, ya se sabía. Hay ciudadanos del Este que llegaron a la localidad y se dedicaron a comprar edificios enteros, hoteles, casas de lujo, coches imponentes, restaurantes o discotecas. Allí encontraron a un tovarich que no miró jamás cómo se compraba. Al contrario, para las arcas del Ayuntamiento era una mina. Los rusos llegaban preguntaban y ofrecían dinero. Pero en efectivo. “Quedamos mañana en el banco”, decían al vendedor. Y se presentaban con una maleta llena de dinero en metálico. Durante casi dos décadas, así se hicieron los negocios en la capital de la Costa Brava.

Petrov comenzó a operar a mediados de los 90 a través de la sociedad Popeko-Girona, en la que alió con Igor Poliakov y con Víctor Kochelev. La compañía, que jamás presentó sus balances en el registro mercantil, fue cerrada cinco años después, pero Boris no volvió a aparecer en ninguna empresa. En cambio, su hijo Andrei, también detenido este viernes, es administrador único de Vikser Finkas Management (una sociedad dedicada a la construcción y promoción de viviendas y a explotaciones hoteleras) y de Development Diagnostic Company, una sociedad con un millón de euros de capital social y con una sola persona dada de alta en la Seguridad Social. En el 2011, fue demandada por otra empresa de Gerona y en el 2012 el propio Ayuntamiento de Lloret instó una diligencia de embargo contra ella. Su sede está en la lujosa urbanización Canyelles.

El informe de CDC

El alcalde lloretense fue llamado por el anterior consejero de Interior, Felip Puig, para que fuese el secretario de Seguridad de Interior, es decir, el hombre en quien recaía el control de los Mossos d’Esquadra. Para ello, cesó a Joan Delort, que contra viento y marea había resistido en su puesto con CiU primero y con el Tripartito después. Pero, tras anunciar públicamente el nombramiento, se encontró con una cartera de clientes que tenían él y su esposa en su consultorio privado. Por si fuera poco, quedó de manifiesto que el avispado alcalde se hacía pagar por CMSM hasta la cuota de socio del Club de Hockey de Lloret. La Sindicatura, no obstante, ocultó el informe y no lo entregó al Parlamento autonómico, como se hace normalmente.

Los negocios del hermano

El informe que llegó a Convergència, no obstante, también recogía datos sobre supuestos tratos de favor a empresas de rusos afincadas en la localidad gerundense. Porque Lloret  ya es una auténtica colonia de rusos, que comenzaron a llegar a la Costa Brava hace más de una década. En la lujosa Cala Canyelles, donde se ubicaban los Petrov, también sienta periódicamente sus reales el presidente de Kazajistán, Nursultan Nazarbaiev, uno de cuyos familiares compró la lujosa villa Can Juncadella. Vecinos de la población señalaron a El Confidencial que en ocasiones se redobla la presencia policial en la zona y es frecuente ver a hombres armados hasta los dientes alrededor de la mansión. Además, se quejan de que los propietarios de la villa cortaron un camino público de acceso a la playa, lo que está prohibido por ley.

Por si fuera poco, un hermano de Xavier Crespo, José María, había sido durante años consejero delegado de la compañía estaciones de Servicio Kazakhstan SL, una empresa creada en 1999 con sede en la localidad de Berga y dedicada al “desarrollo de estaciones de servicio en la República de Kazakhstan, comercio internacional con esta república, comercio al por menor de combustible, comercio al por mayor de maquinaria y equipos industriales y a la intermediación en el comercio de maquinaria, embarcaciones y aeronaves”.

La actuación judicial de este viernes demuestra que algo se movía en  las alcantarillas de Lloret. Crespo dio todas las facilidades para que la empresa Development Diagnostic Company pudiese hacerse con la antigua plaza de toros para reconvertir la en un moderno centro comercial. Hay muchos puntos oscuros en la gestión política de Lloret y las facilidades del alcalde fueron tantas que levantaron sospechas. Uno de sus rivales habló con la Fiscalía de Barcelona, que intentó que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) investigase al diputado Crespo. Este órgano no lo quiso hacer. Por eso tuvo que ser la Audiencia Nacional la que tirase de la manta.

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