El Congreso se queda sin jornadas de puertas abiertas por la magnitud de la reforma
  1. España
PRIMERA VEZ EN 16 AÑOS

El Congreso se queda sin jornadas de puertas abiertas por la magnitud de la reforma

Después de dieciséis años (cuatro legislaturas) celebrando el día de la Constitución con jornadas de puertas abiertas, el Congreso está decidido a interrumpir la tradición ante

Foto: El Congreso se queda sin jornadas de puertas abiertas por la magnitud de la reforma
El Congreso se queda sin jornadas de puertas abiertas por la magnitud de la reforma

Después de dieciséis años (cuatro legislaturas) celebrando el día de la Constitución con jornadas de puertas abiertas, el Congreso está decidido a interrumpir la tradición ante este 6 de diciembre por motivos de causa mayor: las obras acometidas por Patrimonio del Estado desde la pasada semana. Con la entrada de los leones vallada, más las torres, grúas, andamios y casetas que se van levantado alrededor y en los patios, el acceso y el tránsito por el Palacio se presenta muy complicado para el público.

Según explicaron fuentes parlamentarias a El Confidencial, el presidente del Congreso, Jesús Posada, ya adelantó el pasado día 12 a la Mesa del Congreso su preocupación ante la magnitud de las reparaciones y las reformas que se iban a acometer en el Palacio de la Carrera de San Jerónimo desde ese mismo día hasta el final del próximo periodo de sesiones que termina en julio. Posada explicó que se debía garantizar que los ciudadanos accedan durante los próximos meses a las tribunas, desde donde se pueden seguir las sesiones plenarias, pero que veía mucho más complicado que continuaran las visitas de colegios o empresas, y también que se pudieran celebrar las jornadas de puertas abiertas previstas para los días 3 y 4 de diciembre.

El presidente de las Cortes encargó un informe sobre el asunto a la secretaría general de la Cámara, que es el que le lleva a decidirse a suspender esa parte de la celebración del aniversario de la Constitución. La puerta por la que acceden esos días los ciudadanos a la Cámara es la principal, la de los leones, reservada para que hagan su entrada los Reyes en los actos principales como la inauguración de cada legislatura. La idea de que una vez al año se abriera para el pueblo y la propia instauración de las jornadas desde 1996, fueron de Federico Trillo. Ahora, por seguridad y estética, Jesús Posada prefiere dejar para el año próximo las visitas una vez que Patrimonio culmine las reformas.

El problema este año es que la puerta principal está vallada y rodeada de casetas de obras y zonas reservadas para la descarga. No hay sitio ni en las aceras de la calle, que es donde los ciudadanos hacen cola para entrar al Congreso. El patio de acceso lateral también empieza estos días a ser ocupado para levantar las bases de lo que será la sobrecubierta del Palacio y faltan aún las escaleras de acceso exteriores y las plataformas de paso que en los próximos meses deben permitir el normal funcionamiento de las instalaciones, pero sin más capacidad que para el movimiento de los diputados y los funcionarios.

Las jornadas de puertas abiertas estaban previstas en el calendario de la Cámara para los primeros días de diciembre, como todos los años, pero la Mesa del Congreso no se había hecho idea hasta ahora de la magnitud de las obras que acomete Patrimonio del Estado como ‘herencia’ de decisiones del Gobierno anterior (Ministerio de Economía) ante el deterioro de las cubiertas del Palacio. Además de las goteras, el proyecto incluye un ‘lavado de cara’ y reformas para cumplir la normativa vigente en cuestiones de seguridad y salubridad.

La ejecución del proyecto, adjudicado a Dragados en procedimiento negociado sin publicidad por valor de 4,5 millones de euros, también servirá para “recuperar espacios degradados u ocultos” y “recuperar la simetría de la obra original”.

Congreso de los Diputados