Los técnicos de Urbanismo encontraron hace dos años hasta 18 deficiencias en el Madrid Arena
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EL CONSISTORIO SE CIERRA EN BANDA: "EL RECINTO CUMPLÍA LAS NORMAS"

Los técnicos de Urbanismo encontraron hace dos años hasta 18 deficiencias en el Madrid Arena

Cuando Madrid Espacios y Congresos se planteó en 2010 vender el edificio Madrid Arena, elevó a la concejalía de Urbanismo una consulta que motivó un informe

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Los técnicos de Urbanismo encontraron hace dos años hasta 18 deficiencias en el Madrid Arena

Cuando Madrid Espacios y Congresos se planteó en 2010 vender el edificio Madrid Arena, elevó a la concejalía de Urbanismo una consulta que motivó un informe en el que se detallaban una serie de incumplimientos de la normativa de seguridad del recinto, donde la madrugada del jueves murieron cuatro jóvenes (una de ellas menor de edad) tras una avalancha humana. Ese informe se guardó en un cajón y se ha recuperado esta semana para engordar la lista de puntos negros que sobrevuela la fatídica noche de Halloween en la que miles de jóvenes madrileños acudieron en masa al Madrid Arena a escuchar a DJ Aoki. De momento, y hasta que se esclarezcan los hechos, se habla de exceso de aforo, local sin licencia, puertas cerradas, falta de control en los accesos, menores dentro del recinto, escaso número de agentes de la Policía Municipal, incumplimiento de Ley de Espectáculos, supuestas entradas sin numerar…

El dictamen que el área de Urbanismo ejecutó el 10 de marzo de 2010 es contundente: el recinto no cumple los requisitos de seguridad. Entre las 18 "deficiencias concretas" que presentaron en la documentación técnica destaca que el número de los pasillos para salir del recinto a la calle (donde sucedió la tragedia la noche de Halloween), era insuficiente y que el pabellón era inaccesible para bomberos en el caso de que hubiera habido fuego dentro del recinto.

El Madrid Arena también sufre problemas de ventilación y no dispone de compuertas cortafuegos. Ni siquiera todos los espacios que conforman el recinto disponen del sistema reglamentario que se necesita para detectar un incendio. Entre otras irregularidades, los trabajadores públicos advirtieron de que los detectores de techo no cumplen con la normativa porque "están muy altos" y que el material de los asientos del recinto, el contrachapado de madera, tampoco es el apropiado.

El suceso ha puesto en el punto de mira la gestión y la responsabilidad municipal en la muerte de estas jóvenes. El vicealcalde de Madrid, Miguel Ángel Villanueva, no ha movido ni un ápice la dirección de sus declaraciones desde la mañana del Día de Todos los Santos, unas horas después del trágico suceso, cuando defendió que el aforo no se había excedido. Ayer, sus palabras recibieron la bendición de Ana Botella, que en estos días únicamente se ha limitado a comprometerse a “no alquilar nunca más espacios municipales para estos eventos públicos”.

El Ayuntamiento, contra el propio informe

Mientras se dirimen las responsabilidades de las partes implicadas y se despeja hasta qué punto es responsable el Ayuntamiento de Madrid de la tragedia, la delegada de Urbanismo de Madrid, Paz González, quitó ayer toda la credibilidad que pudo al informe elaborado por los propios técnicos de su departamento, negó cualquier incumplimiento de seguridad y remarcó que el edificio está "en regla" para el fin que fue construido, que es la celebración de eventos con aforo de hasta 12.000 personas

Según su versión, este demoledor informe que resalta las malas condiciones del Madrid Arena hacía referencia a unos comentarios sobre adaptaciones que debía cumplir unos objetivos de código técnico de edificación si se hubiera vendido, algo que finalmente no ocurrió. González justificó que el recinto carece de licencia de apertura porque es un edificio municipal (exento de este trámite, según la Ley del Suelo).

La oposición del consistorio madrileño ha pedido al PP municipal una comisión de investigación para depurar cuanto antes las responsabilidades de los catastróficos acontecimientos del 1 de noviembre. El equipo municipal ha aceptado. Todavía faltan muchas preguntas por responder, como si el Ayuntamiento conocía desde 2010 este informe y si el recinto cumplía o no con la ley. Mientras se esclarecen los hechos, el titular del Juzgado de Instrucción número 51 de Madrid ha decretado el secreto de sumario.

Ayuntamiento de Madrid