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La alcaldesa que cobra como un presidente autonómico
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EL SUELDO DE LA REGIDORA ASCIENDE 59.136 euros

La alcaldesa que cobra como un presidente autonómico

Irene García es la alcaldesa de Sanlúcar de Barrameda desde 2007. Fue elegida con 27 y hoy, a sus 31 años, sigue siendo la más joven

Foto: La alcaldesa que cobra como un presidente autonómico
La alcaldesa que cobra como un presidente autonómico

Irene García es la alcaldesa de Sanlúcar de Barrameda desde 2007. Fue elegida con 27 y hoy, a sus 31 años, sigue siendo la más joven de un municipio español con más de 50.000 habitantes. Y, seguramente, la mejor pagada. Por estar al frente de una ciudad de 66.000 habitantes, su joven regidora cobra al año 59.136 euros. Lo mismo que algunos presidentes de comunidades autónomas, poco menos incluso que José Antonio Griñán. Mientras, su consistorio hundido en las deudas le debe más de 25 millones de a los proveedores. ¿Qué es lo que tiene Irene García para ganar tanto?

Cuando Irene García ganó las elecciones que le convirtieron en alcaldesa de Sanlúcar de Barrameda por primera vez, en 2007, la Virgen del Rocío acababa de saludar a la última hermandad en la ermita almonteña, a pocos kilómetros de donde ella se encontraba. A ella no se le apareció, pero casi, cuando sonó el móvil que había dejado junto al pin del PSOE, su partido. Era un número desconocido para ella. Pulsó la tecla verde y al escuchar la voz del más allá empezaron a temblarle las piernas  Al otro lado del aparato le saludó la voz de José Luis Rodríguez Zapatero, presidente entonces del Gobierno.

-Hola, Irene, soy el compañero José Luis. Te llamo para felicitarte por tu éxito electoral. Ya era hora de que Sanlúcar estuviera en buenas manos.

Zapatero tenía motivos para alegrarse. Hasta entonces, cada vez que entraba en Doñana en la barcaza de Bajo de Guía para llegar a la playa de Malandar (hay nombres que parecen proféticos), era recibido con una sarta de pitos del respetable público que allí se concentraba. Cosas de la derecha, en cuyas manos estaba entonces el Ayuntamiento sanluqueño.

La nómina de Irene García

El nombre de la joven alcaldesa ha empezado ahora a correr de boca en porque la gente se ha enterado de que gana casi 60.000 euros anuales. Su abultada nómina ha salido a la luz a raíz del plan de ajuste que su Ayuntamiento le ha remitido al Gobierno y que Cristóbal Montoro le ha devuelto porque no encaja. Populista donde las haya, García tiene un amplio repertorio de intervenciones en la televisión de su pueblo, web propia que recoge todos los vídeos y sus mejores momentos,  siempre rodeada de banderas y compuesta con un boato propio de aquellos que gustan de ser ostentosos con el poder. Se enfunda en los colores del  equipo local, frecuenta las carreras de caballos de Bajo de Guía dejándose ver para que la gente sepa que está presente, y hasta llegó a encadenarse en una ocasión a la fachada de la Casa de Arizón, un monumento local del siglo XVIII que había que salvar de la ruina.

Aristocracia, burguesía y populismo

Sanlúcar es una ciudad singular en la desembocadura del Guadalquivir, que se mece entre la herencia aristocrática de la Casa de Medina Sidonia, cuyo principal exponente fue la duquesa roja, Luisa Isabel Álvarez de Toledo, guardiana de legajos entre el centeno de la rebeldía, y el pasado burgués de  los comerciantes llegados al pairo de los buenos negocios de mercadería. Entre estos burgueses estaban los irlandeses que construyeron la Casa de Arizón a la que la alcaldesa Irene se encadenó cuando hacía campaña para la alcaldía.

 A primera vista, resulta paradójico que en una ciudad tan distinguida como Sanlúcar, que se codeó con reyes y validos, en muchos casos gracias al Coto, y burgueses liberales, prendiera la llama de un populismo sobre el que Irene pudiera trepar para alzarse hasta la peana del poder. Pero cuajó. Pero eso sólo no lo explica. ¿Por qué la alcaldesa de una ciudad de 66.000 habitantes gana casi 60.000 euros?

Las nanas de Manuel Chaves

Irene García suele presumir de que Manuel Chaves, ex presidente de la Junta de Andalucía, ex vicepresidente del Gobierno y padre de Iván, fue su padrino político, asistió a su primera toma de posesión e incluso cogía a su hija en brazos. La habilidad de Chaves para cantar la nana es conocida. De hecho, también acunó en su día a Bibiana Aído, hija de uno de los prohombres del socialismo gaditano.

Sin embargo, de nada le sirvió a Chaves apadrinar a Irene. En la siempre cruenta batalla del socialismo gaditano, ella se alineó con la tropa de Griñán, traicionó a los chavistas, apoyó a Carme Chacón y con tanta pasión lo hizo que hasta destituyó a una concejala de su equipo que había osado apostar por Rubalcaba. El último capítulo de sus escarceos como política con ambición se ha producido hace sólo unos días. Un golpe de mano de los partidarios de Griñán la ha colocado a la fuerza y contra la autoridad de González Cabaña, secretario provincial, en la portavocía de la Diputación.

El día en que traicionó al padrino

Después de este salto, Irene se ha convertido en el mayor exponente de la facción de Griñán en Cádiz, cuenta con el beneplácito del presidente, y está llamada a ser la persona que encarne la renovación socialista, arrinconando definitivamente a los Pizarro, Cabaña y todos los vestigios del Clan de Alcalá, la piedra sobre la que se construyó el socialismo andaluz de los últimos lustros liderado por Manuel Chaves. Pero, aun así… ¿60.000 euros?

Cuando Irene llegó al poder, en 2007, lo primero que hizo fue cargase de un tajo todo lo que olía al anterior gobierno, del PP. Todos a la calle, dijo públicamente. Proclamó a los cuatro vientos que se bajaría el sueldo porque, según sus cuentas, la anterior alcaldesa ganaba siete mil euros al mes entre sueldo, dietas y complementos protocolarios. La gente le aplaudió pero a nadie le dio por mirar la nómina con la que se quedaba la nueva inquilina del Ayuntamiento.

Ahora, la gente se pregunta cómo es que aquel dechado de sobriedad ha estado embolsándose diez millones de las antiguas pesetas al año en una ciudad como Sanlúcar, con un Ayuntamiento plagado de deudas y una población sumida en el paro de una provincia que está en el pozo sin fondo de la ruina en España.

Irene García es la alcaldesa de Sanlúcar de Barrameda desde 2007. Fue elegida con 27 y hoy, a sus 31 años, sigue siendo la más joven de un municipio español con más de 50.000 habitantes. Y, seguramente, la mejor pagada. Por estar al frente de una ciudad de 66.000 habitantes, su joven regidora cobra al año 59.136 euros. Lo mismo que algunos presidentes de comunidades autónomas, poco menos incluso que José Antonio Griñán. Mientras, su consistorio hundido en las deudas le debe más de 25 millones de a los proveedores. ¿Qué es lo que tiene Irene García para ganar tanto?