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Las redes sociales doblegan a Zapatero y fuerzan la libertad del preso más antiguo
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TRAS LA IRA POR EL INDULTO A SÁENZ Y LA LEY SINDE

Las redes sociales doblegan a Zapatero y fuerzan la libertad del preso más antiguo

José Luis Rodríguez Zapatero no tiene cuenta de Twitter, pero las redes sociales están determinando algunas de sus últimas decisiones al frente del Gobierno. El Consejo

Foto: Las redes sociales doblegan a Zapatero y fuerzan la libertad del preso más antiguo
Las redes sociales doblegan a Zapatero y fuerzan la libertad del preso más antiguo

José Luis Rodríguez Zapatero no tiene cuenta de Twitter, pero las redes sociales están determinando algunas de sus últimas decisiones al frente del Gobierno. El Consejo de Ministros tiene  previsto indultar este viernes al preso más antiguo de España, después de que más de 50.000 personas hayan exigido su liberación a través de internet. De esta forma, el presidente se despide reconociendo el poder del activismo en la red, que ya le impidió aprobar en el último momento el reglamento de la ley Sinde.

Con el indulto a Miguel Montes Neiro, que lleva más de 35 años entre rejas sin haber cometido ningún delito de sangre, Zapatero trata también de aplacar la indignación ciudadana por el perdón a Alfredo Sáenz, vicepresidente y consejero delegado del Banco Santander. Precisamente, la noticia del indulto al banquero desencadenó la ola de apoyo popular a Montes, ya que se interpretó como un agravio que la mano derecha de Emilio Botín lograra el favor gubernamental, mientras la solicitud del preso más veterano languidecía en el Ministerio de Justicia.

“El indulto a Sáenz hizo que muchos ciudadanos descubrieran y apoyaran la petición de Montes, que hasta entonces se había limitado a sus círculos familiares o a personalidades que conocían el caso de primera mano”, explicó Albert Medrán, portavoz de Actuable, una comunidad online que funciona como herramienta para defender causas o firmar peticiones en la red. Aquí es donde la familia del preso lanzó una campaña para reunir apoyos populares, después de haberlo intentado por todo tipo de vías. No obstante, su solicitud no había congregado más de 700 firmas hasta que estalló la polémica de Sáenz. Desde entonces, en apenas tres semanas, la cifra se ha disparado a más de 50.000.

Cada una de estas firmas ha enviado automáticamente una carta al correo electrónico del ministro de Justicia, Francisco Caamaño, trasladándole directamente la presión ciudadana. “Es algo único, si finalmente se confirma en el Consejo de Ministros, se trataría de la primera vez que una plataforma como Actuable sirve como detonante para lograr un indulto”, señaló Medrán, para quien internet ha logrado que la presión sobre el Ejecutivo será “pública y notoria”.

La movilización a favor de Montes se multiplicó a través de otras herramientas como Twitter, donde incluso la cuenta de Mariano Rajoy se solidarizó con la causa, además de otros diputados como Gaspar Llamazares (IU) o Nacho Uriarte (PP). La historia de este Montes está trufada de fugas y reincidencias, pero ya ha pasado más de la mitad de su vida en la cárcel, sin haber cometido ningún delito de sangre.

El presidente reconoce la fuerza de internet

Ingresó en prisión en 1966, huyó seis veces entre 1978 y 1986, quedó en libertad condicional en 1994, regresó tras cometer varios atracos, se fugó en otras dos ocasiones, y según su condena debería permanecer internado hasta 2021. En la actualidad, con 61 años, enfermo de hepatitis y tuberculosis, ha tratado de llamar la atención de las autoridades con una huelga de hambre, mientras su familia trataba de lograr su liberación por motivos humanitarios.

Finalmente, el indulto ha llegado a la mesa del Consejo de Ministros, donde se espera que Zapatero confirme su insólita sensibilidad por las reivindicaciones de los internautas. El pasado lunes, durante una entrevista en ABC Punto Radio, el presidente en funciones admitió que había frenado la aprobación del reglamento de la ley Sinde tras comprobar “el debate que se produjo en las redes sociales”. En cambio, sobre el indulto a Sáenz, se limitó a afirmar que no tiene “ninguna deuda que tenga que pagar al señor Botín”. De forma paradójica, la decisión de perdonar a Sáenz ha ayudado a Montes, aunque también ha contribuido a erosionar la ya dañada imagen del PSOE.

José Luis Rodríguez Zapatero no tiene cuenta de Twitter, pero las redes sociales están determinando algunas de sus últimas decisiones al frente del Gobierno. El Consejo de Ministros tiene  previsto indultar este viernes al preso más antiguo de España, después de que más de 50.000 personas hayan exigido su liberación a través de internet. De esta forma, el presidente se despide reconociendo el poder del activismo en la red, que ya le impidió aprobar en el último momento el reglamento de la ley Sinde.